"Un pequeño favor": final explicado y la posibilidad de una secuela

Este thriller, con tintes de comedia, ha conquistado al público hispano. Su final enrevesado ha generado muchas preguntas. Aquí las respondemos y además adelantamos lo que se sabe sobre una segunda parte que entusiasma al propio director, Paul Feig

"Un pequeño favor": final explicado y la posibilidad de una secuela

“A Simple Favor” (“Un pequeño favor”) es del tipo de películas que los servicios de streaming impulsan, luego de haber sido estrenada en 2018 con una aceptable recaudación. La cinta consiguió 97,64 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de 20 millones de dólares. Pero realmente explotó cuando se agregó a Hulu y Amazon Prime en agosto de 2019. Ahora, dos años después, vuelve a estar en la palestra gracias a Netflix.

La cinta dirigida por Paul Feig (“Love Life”), más conocido por su trabajo como productor en series de televisión, se ha convertido en uno de los largometrajes más vistos en Latinoamérica. ¿Por qué? ¿Qué la hace tan interesante? Vamos a analizarlo.

También puedes leer: “Friends”: esto es lo que dicen las primeras críticas de la reunión

“Un pequeño favor” cuenta la enrevesada historia de un trío amoroso que deviene en tragedia: Stephanie (Anna Kendrick) es una mamá vloguera que conoce a Emily (Blake Lively), una publicista adicta a los martinis y a los trajes de alta costura. No tardan en hacerse amigas e intercambiar secretos. En ese proceso, Emily desaparece y Stephanie se convierte en una detective amateur que termina enredándose con el esposo de su  amiga (Henry Golding), un novelista/profesor universitario.

Nos detenemos aquí para no seguir revelando la trama, por si aún no has visto la película. Así que si no quieres spoilers, este es un buen momento para abandonar la lectura y regresar después de echarle una miradita a la cinta. Por lo pronto, te dejamos el tráiler:

¿Qué pasa en el final?

Pasan muchas cosas. Los giros de tuerca (plot twist) abundan. Por ejemplo, sin que lo viéramos venir, nos enteramos de que Emily no se llama Emily, que tiene una gemela secreta, adicta a las drogas, que intenta extorsionarla. Así es como los puntos de la trama se unen: el encuentro entre hermanas (saldado con un asesinato) es el punto de partida para un plan fraudulento con el fin de cobrar el dinero de un seguro de vida recién firmado.

El seguro lo adquirió Stephanie con la idea de aprovecharse de la muerte de su hermana (porque comparten ADN), para despistar a las autoridades y a la vez comenzar un nueva vida, con o sin su esposo.

Emily, quien sin mayores explicaciones desarrolla un gran olfato criminalístico, descubre el plan de Stephanie, por eso le hace creer que se ha tragado todo el estratagema, en el que Sean es el malo. Entonces aquí viene la primera aclaratoria: Emily y Sean elaboran un plan alterno (el falso disparo), para que Stephany confiese que ha matado a su hermana gemela con el fin de cobrar el seguro. Sin embargo, a primera vista, esto no funciona porque la asesina descubrió los micrófonos que grabarían el testimonio. Entonces sucede otro giro sorprendente.

¿Se acuerdan que Emily es vloger? Pues como si se tratara de su programa de cocina, transmitió todo lo sucedido con una cámara que estaba instalada en un botón de su ropa. Así, queda al descubierto la confabulación. Se reitera que la villana quería cobrar el dinero del seguro y comenzar de cero otra vida, aún cuando tuviera que deshacerse de su esposo (o incriminarlo en el asesinato de su hermana gemela). ¿Terminamos? Pues no.

Emily cree que aún tiene tiempo para escapar y tal vez lo habría conseguido si no fuera porque Darren (Andrew Rannells), un padre del “club de solitarios”, que compartía con Stephanie en ese grupo, aparece oportunamente con su coche para atropellar a la prófuga. ¿Por qué fue tan oportuno? Porque estaba siguiendo la transmisión en línea de los eventos gracias a la cámara oculta en la ropa de Stephanie y también porque es fanático de su blog.

Una vez que la policía detiene a Emily, se explica rápidamente qué pasó con los personajes. Stephanie consigue el éxito en su sitio web, pues alcanza el millón de seguidores y se convierte en una investigadora privada con éxito, deteniendo a otros 30 criminales. Emily triunfa como una estrella de baloncesto en la cárcel donde cumple una condena de 20 años y Sean se muda con su hijo a California, para dar clases en Berkeley. Y colorín colorado, todo este cuento rocambolesco ha acabado.

¿Habrá segunda parte?

Cuando la película apareció en 2018, se le dedicó muchos artículos y posteriormente apareció hasta un podcast: “A Simple Podcast”, creado por Jordan Crucchiola, Alanna Bennett y Cristina Grace, en el que se especuló sobre la posibilidad de una segunda parte.

Sin embargo, fue en Twitter donde la posibilidad tomó otro rumbo. Joseph Longo, redactor de artículos de cultura, etiquetó al director, Paul Feig, preguntándole sobre la posibilidad de la secuela, a lo que el realizador respondió: “Trabajando en ella”.

Aprovechando el momento, el colaborador de Forbes, Scott Mendelson, dijo que podía ver fácilmente que la secuela encajaba en los servicios de Hulu o Amazon Prime, en estos tiempos en los que la pandemia impulsó a los servicios de streaming. Feig también respondió y dijo que ya tiene una idea para la continuación y que “estaría feliz de hacerlo para cualquier estudio o streamer que lo quisiera”.

¿De qué trataría una segunda parte?

Como podemos ver, los tuits de Feig son de 2020. Desde entonces no se ha dicho nada más sobre una secuela. Por ahora el director parece tener la agenda ocupada, pues está inmiscuido en la preproducción de obras como “Spy 2” (protagonizada por Jason Statham), “24-7” y “Minx”. Estas dos últimas como productor.

Por otra parte, debemos recordar que “A Simple Favor” se basa en la novela del mismo nombre de Darcey Bell. Si ocurriera una secuela, tendría que hacerse desde nuevo material. Los caminos, en ese caso, podrían ser variados, desde seguir la vida de Stephanie como investigadora y vloguer hasta una precuela de la extraña vida de Emily, antes de convertirse en una villana y publicista. En todo caso, cuando se sepa algo nuevo sobre una posible continuación, actualizaremos esta nota.

Alberto Arvelo, un cineasta seducido por los desafíos creativos / Entrevista

El director venezolano no solo se aventuró a registrar, en tiempo real, la última aventura artística y obra “imposible” del maestro Carlos Cruz-Diez, a través de su fascinante documental Free Color. Además, junto a Gustavo Dudamel, recientemente lideró en Los Ángeles el montaje de la ópera Fidelio, de Beethoven, que por primera vez en la historia pudo ser escenificada y presenciada por una audiencia con discapacidad auditiva.

"Top Gun: Maverick", el poder del entretenimiento

La película de Joseph Kosinski es el blockbuster definitivo. Ese parece ser el objetivo de una producción que se sostiene sobre una vitalidad asombrosa, ajena al posible ingrediente de nostalgia. Tom Cruise, que recibió una ovación de seis minutos en Cannes y un reconocimiento a su carrera, emerge como un héroe cinematográfico fuera de lo común