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Un viernes de quincena en el Pérez de León

Por mucho que la prensa reseñe y denuncie la crisis médica del país, ser testigo de una noche en un hospital público es desolador. Las palabras son insuficientes para retratar el drama que viven médicos y pacientes. Aquí una crónica que hace radiografía de males no atendidos.

Un viernes de quincena en el Pérez de León

La periodista Oriana Lozada comienza su crónica para la revista Clímax «Un viernes de quincena en el Pérez de León» evocando a Juan Luis Guerra:

“No me digan que los médicos se fueron

No me digan que no tienen anestesia

No me digan que el alcohol se lo bebieron

y que el hilo de coser fue bordado en un mantel”

Opina que los venezolanos no se esperaban que la letra de «El Niágara en bicicleta» retratara tan fielmente la realidad hospitalaria de Venezuela. Lozada tomó los datos de la ONG Seguridad, Justicia y Paz para demostrar que Venezuela se encuentra en el tercer puesto del ranking mundial sobre las ciudades con mayores índices de asesinatos.

Una gran parte de esa violencia ocurre en la capital, pero específicamente en el barrio del este de Caracas: Petare. Uno de las edificaciones que se encuentran en su entrada, para dar la bienvenida, es el Hospital Pérez de León; allí se desarrolla la crónica. Muchos de los heridos consecuencia de las batallas entre bandas de «malandros» llegan a ese hospital.

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