Una AN sin casi espacios físicos, aprobó marco legal que allana eventual transición

Una AN sin casi espacios físicos, aprobó marco legal que allana eventual transición

Asumir las competencias constitucionales previstas en los artículos 333, 350 y 233 para que cese lo que consideran la usurpación de la Presidencia. Eso fue, en esencia, lo aprobado por la mayoría de la Asamblea Nacional el 15 de enero. Esta aprobación no fue unánime, pues la fracción 16 de julio salvó su voto por considerar que no era “suficientemente contundente” el acuerdo. Esta escisión de la Unidad esperaba el acto de juramentación por parte del presidente del Parlamento, Juan Guiadó. Sin embargo, aclaran que siguen apoyando al diputado. El Poder Legislativo busca así aprobar un marco legislativo para una transición no solo política, sino también económica que permita iniciar la transferencia de competencias del Poder Ejecutivo al Legislativo hasta que se produzca una nueva elección. En ese espacio de tiempo, el Parlamento también espera atender la emergencia humanitaria.  “Ustedes dejen la ayuda humanitaria en la frontera y nosotros nos encargamos de ingresarla”, decía el diputado Miguel Pizarro antes de aprobar el acuerdo para que el Poder Legislativo asuma las riendas de una solicitud opositora que cumple dos años.    La Fuerza Armada Nacional (FAN) es una pieza clave. Es por ello que los diputados piden que no obedezcan a Nicolás Maduro. Las garantías que ofrecen es una Ley de Amnistía.  Otro punto importante del documento aprobado este martes fue la de instrumentar medidas para proteger los activos de la República.  En ese sentido, se le pidió a Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guyana, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, EEUU, Bulgaria, Rusia, China, Turquía, Emiratos Árabes y a la Union Europea congelar fondos, cuentas y activos de la República dada la usurpación por parte de Nicolás Maduro.  Los debates, en los que participaron uno por cada partido, se dejaron en evidencia las diferencias de forma pero la unidad en el fondo. En lo segundo, la posición en el Parlamento está de acuerdo en calificar de usurpador a Nicolás Maduro. En cuanto a la forma, hay algunos que consideran que no se pueden “precipitar” las acciones; otros como el Bloque 16 de Julio, esperan activar el 233 de inmediato y los restantes que nadan entre ambas aguas. El diputado Juan Andrés Mejia señaló que aún y cuando “no hay soluciones mágicas ciertamente, eso no puede ser la excusa para quedarnos sin hacer nada (…) La presidencia le corresponde a Juan Guaidó, como presidente de la Asamblea”, manifestó, recordando además lo que plantean como una fórmula: Cese de la usurpación + gobierno de transición + elecciones.    “Confiemos en Guaidó” pidió no sólo Mejia, sino diputados como Edgar Zambrano, quien ostenta la primera vicepresidencia del Parlamento.
Zambrano por cierto, fue el encargado de rechazar lo ocurrido el domingo con la detención de Guaidó por una hora. “No están metiendo preso a Juan sino a la sociedad venezolana y a la Constitución. Si el mensaje era intimidar al cuerpo, craso error. Si era intimidar a la directiva, otro error. Si el mensaje era contra la valentía de Guaidó, otro error más. Este cuerpo seguirá conduciendo la aspiración nacional que quiere democracia”, manifestó. Mientras los opositores buscan cubrir sus frentes abiertos y se concentrarán en los esfuerzos para convencer a la gente a salir el 23 de enero al tiempo que aseguran que “no defraudarán” a sus seguidores, el gobierno también va cerrando filas.  Este martes reforzaron los controles de acceso al Palacio Federal Legislativo. Además, se le quitó el acceso a la biblioteca y al Salón Bicentenario, así como a la sala dispuesta como antesala para actos protocolares. A esos se les suma el Salón Francisco de Miranda y otros espacios que fueron cerrados a los opositores desde el año pasado.]]>