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Una planta termoeléctrica venezolana se convierte en un nuevo foco de COVID-19

Trabajadores de Corpoelec han insistido en que los contagios ocurrieron debido a la llegada de un grupo de cubanos que estaban en el estado Zulia y algunos de ellos regresaron con el nuevo coronavirus

Una planta termoeléctrica venezolana se convierte en un nuevo foco de COVID-19

Unas semanas atrás, Carabobo exhibía como una victoria tener cero contagios por COVID-19. Ya no es así. A pesar de las cifras que a veces no coinciden, entre gobierno nacional y regional, lo que sí es cierto es que llegó el nuevo coronavirus y ya hay numerosos casos de transmisión comunitaria, tal como sucede en la termoeléctrica Planta Centro, ubicada en el municipio costero de Juan José Mora.

Autoridades regionales y municipales han confirmado la situación en la planta de Corpoelec. Aseguran que han dispuesto de un cordón sanitario para evitar la propagación, pero según el gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, esperan los resultados de 801 pruebas rápidas para ese grupo donde hay ya 13 casos confirmados.

En este sentido, el presidente del Instituto Carabobeño para la Salud (Insalud), Juan Carlos Yánez, dijo el 30 de junio que hasta esa fecha tenían un total de 81 casos positivos de COVID-19 en la entidad federal.

De esa cifra, mencionó que 26 casos eran de transmisión comunitaria y se ubican en los municipios Bejuma, Guacara, Juan José Mora, Valencia, Miranda y Libertador.

Yánez detalló que existen 55 casos importados con prueba de PCR, efectuadas en las fronteras. “Tenemos aislados en centros centinelas y CDI, 34 pacientes que están en los municipios Naguanagua, Puerto Cabello, Diego Ibarra, Valencia y Guacara”.

Añadió que hay nueve pacientes en hospitales centinelas: uno en el “Simón Bolívar” de Mariara; otros dos en el “Ángel Larralde” de Naguanagua.

También permanecen cuatro pacientes en el hospital “Dr. González Plaza” en Naguanagua y dos en el Hospital Militar Naval de Puerto Cabello.

A estas cifras hay que añadir 20 casos más en Carabobo, según informó Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno de Maduro, el jueves 2 de julio al final de la tarde.

Planta Centro: Un foco controlado

La alcaldesa de Juan José Mora, Yendri Villegas, informó que desde que inició la cuarentena, los distintos organismos de seguridad, Insalud y médicos han trabajado para aplicar los métodos de prevención.

Destacó que colocaron nueve puntos de desinfección porque, además, Juan José Mora es un municipio fronterizo con los estados Falcón y Yaracuy.

“Lamentablemente hubo un foco en la empresa de servicio Planta Centro, un foco que gracias a los gerentes y al personal que allí laboran, se ha mantenido bastante confinado. Ya Insalud declara que tenemos aisladas a las personas que pudieron tener ese contagio. Estamos conociendo la cadena de contacto que se tuvo allí (…) En el municipio Juan José Mora, gracias a Dios, se ha contenido esa cadena de contagio”, aseveró Villegas.

Planta Centro bajo observación

Sin embargo, trabajadores de Corpoelec han insistido en que los contagios ocurrieron debido a la llegada de un grupo de cubanos que estaban en el estado Zulia y algunos de ellos regresaron con coronavirus. Se trata de personal que labora en la Unidad VI y que integra el convenio Venezuela-Cuba.

Norma Torres, dirigente del sindicato Siprecec de Corpoelec, indicó en entrevista en Unión Radio Valencia que el grupo de trabajadores cubanos permanece en los espacios que anteriormente ocupaba el personal de nacionalidad china que también se mantuvo en la termoeléctrica hace unos años atrás.

“Planta Centro es un área visitada o frecuentada por la parte operativa, más por la contingencia en la Unidad VI y en la Unidad V. Así que no solamente van los trabajadores del área de Generación, sino que también van los del área de Transmisión y de Distribución de otras sedes (…) Hay chóferes y otro personal, pero si ni siquiera nos dan la dotación mínima para cumplir con lo operativo, mucho menos están dando mascarilla, productos de desinfección, nada de eso. Corpoelec no cumple con la normativa contra esta pandemia del coronavirus”, aseguró Torres.

Otro empleado de la planta dijo, bajo condición de anonimato, que luego de que se confirmaron los casos de COVID-19 en la termoeléctrica, un grupo de médicos cubanos permanece vigilante a los enfermos. “Ahora si trajeron antibacteriales y lo demás, esperemos que no sea más que un sustico porque debemos seguir trabajando”.

Valencia se prepara para semana de cuarentena radical

Por su parte, el alcalde de Valencia, Alejandro Marvez, dijo que desde el próximo lunes 6 de julio radicalizarán la cuarentena porque continúa el plan 7+7 que delineó el gobierno de Nicolás Maduro.

Marvez aseguró que han hecho lo que indica el protocolo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir la propagación del COVID-19 en la capital de Carabobo.

“Nosotros nos hemos plegado a esos lineamientos con decretos especiales, limitando la circulación de personas, o el horario de trabajo en el caso de los expendedores de alimentos, centros comerciales, principales mercados que hacen vida en Valencia. Hemos realizado jornadas de desinfección en avenidas, instituciones públicas, establecimientos de salud, farmacias, automercados, es decir, cumpliendo el protocolo de la OMS”.

Comerciantes resisten

En un recorrido por sectores al norte, centro y sur de la ciudad de Valencia, El Estímulo constató que durante la semana de flexibilización, numerosos comercios ofrecieron descuentos para incrementar las ventas antes de volver al cierre de muchos negocios desde el lunes 6.

“Tuve que ir a buscar un documento cerca del Shopping Center en Prebo y vi unas cuantas tiendas con rebajas; por ejemplo, tiendas de ropa vendiendo piezas a 5 o 10 dólares. También hay zapaterías con ofertas de dos pares de sandalias por 10 dólares y tres pares por 25 dólares. Lo que sí es que se acabó lo de los precios en bolívares. Eso quedó atrás”, señaló Cristina Méndez, una abogada de 45 años.

Mientras que Marilin Pérez, encargada de una peluquería en el centro de la ciudad de Valencia, reconoció que tuvieron que hacer ajustes a los precios para que las clientas regresen.

“Estuvimos tres meses sin poder abrir. Cero en nuestra caja, eso fue muy fuerte. Al comenzar a atender de nuevo, algunas de nuestras clientas se quejaron por los precios, así que decidimos bajar un poco pero tampoco podemos regalar el trabajo”, sostuvo Pérez.

En el sur de la ciudad, los descuentos en los precios se dan, sobre todo, en ventas de alimentos en pequeños establecimientos.

“Esta semana hubo ofertas de plátanos y mangos, así en ventas en la calle. Por ejemplo, ofrecían cuatro mangas bien grandes por un dólar o dos aguacates medianos por el mismo precio”, indicó Hermes Pérez, un electricista de 54 años que reside en Santa Rosa.

En ascenso

Según las cifras oficiales del Gobierno de Maduro, hasta la noche del jueves 2 de julio se contabilizaron 6.273 casos con 57 fallecidos en Venezuela por la pandemia.

La población padece porque en numerosas ciudades y poblados del país y de Carabobo, el agua es escasa o simplemente no llega en semanas o meses a los hogares y ello dificulta mantener las medidas de prevención contra el coronavirus.

En el caso de Valencia, la sequía se prolonga por semanas sin que la empresa estatal Hidrocentro resuelva las fallas para garantizar el suministro de agua.

Adicionalmente, se registra una escasez importante de gas doméstico en los hogares venezolanos que complica el mantener una alimentación saludable, por la imposibilidad de cocinar adecuadamente los alimentos muchas veces escasos, para que el sistema inmune pueda superar esta o cualquier otra enfermedad.

También los venezolanos aguantan con estoicismo, a decir de muchos, una severa crisis al transitar un nuevo año con hiperinflación que se torna más cuesta arriba por las secuelas de la pandemia en la economía de la nación petrolera.