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Una Ventana a la Libertad pide atención sanitaria inmediata para presos

La organización no gubernamental monitoreó 238 calabozos en 15 estados y comprobó que existe un índice de hacinamiento de 205%. En 2019, reportó la falta de saneamiento en 93% de los centros de detención en todo el país

Una Ventana a la Libertad pide atención sanitaria inmediata para presos

La ONG Una Ventana a la Libertad (UVL) exigió a las autoridades gubernamentales, carcelarias y sanitarias del país la inmediata atención a la población de privados de libertad. A los reclusos «se les ha restringido las visitas familiares para evitar cualquier contagio del COVID-19, una vez que se confirmaron los primeros casos en el país», informó la ONG en un comunicado.

El llamado de UVL se hace luego de que se conociera que la pandemia llegara a Venezuela y afectara, hasta el momento, a más de 30 personas.

Temen por la salud de los reclusos y exigen se atienda «con extrema urgencia» a la población carcelaria, de por sí vulnerable y «expuesta lamentablemente a enfermedades contagiosas, que en el contexto de la propagación de Covid-19 en el país, puede padecer mayores complicaciones sanitarias a las que ya sufre desde hace varios años».

La organización que defiende los derechos humanos de los privados de libertad agrega en su escrito que «Para nadie es un secreto que son los familiares quienes corren con la responsabilidad y los gastos de alimentación y medicamentos de los reclusos».

«El Estado y el gobierno venezolanos se han olvidado de cumplir con los más elementales y fundamentales derechos humanos de los privados de libertad».

Vulnerabilidad tras las rejas

Según UVL, actualmente existe una población carcelaria de 19.091 reclusos, distribuida en centros de detención preventiva, diseñados para albergar de manera temporal a una población de apenas 6.448 detenidos.

Del monitoreo realizado por UVL a 238 calabozos en 15 estados, se desprende que hay un 205% de hacinamiento. «Ello ha propiciado enfermedades infecto- contagiosas en al menos 494 detenidos, es decir, 44,8 % de las enfermedades reportadas».

A ello se suman los 224 enfermos de tuberculosis y los 22 reclusos que murieron en 2019 solo por esta enfermedad, según registró la ONG.

También en 2019, UVL reportó la falta de saneamiento en 93% de los centros de detención monitoreados, «en donde hay reclusos con severos cuadros de desnutrición, producto de la desatención gubernamental en proveer de alimentos y medicamentos, a la población penitenciaria».

La ONG aseguró que seguirá abogando por los reclusos «sin distinciones y exclusiones». Con ese mismo criterio, reiteró su compromiso de seguir  siendo voz de los que no la tienen y continuar velando  por los derechos humanos de toda la población carcelaria del país.