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Maduro tiene “inmunología”, el resto del país, no

¿Qué hay que tener en Venezuela para lograr el acceso a la vacuna contra la covid-19? ¿El criterio del plan de vacunación es el ejercicio del poder o la cercanía a la cúpula? Carolina Jaimes Branger vuelve sobre las palabras de Maduro ufanándose de haber recibido su dosis VIP

Maduro tiene “inmunología”, el resto del país, no

Lo escuché el domingo 4 de abril. Siempre que puedo lo escucho. No por masoquismo, sino porque no es lo mismo verlo que leerlo.

El tema de las vacunas pica y se extiende. ¿A quiénes, me pregunto todos los días, les pusieron las 100.000 dosis de las Sputnik5? «Vamos a vacunar a todo el personal médico, a todo el personal sanitario, a los sectores más vulnerables, y después vamos a la vacunación de los maestros», declaró Maduro en febrero, antes de que llegaran. Pero llegaron y una buena parte del personal médico y sanitario no fue vacunado, mucho menos los maestros. Hubo diputados que alardearon en sus redes de haber sido vacunados. ¿Es que un diputado tiene más riesgos de contagiarse que un médico o un trabajador de la salud? ¿Acaso Maduro y su combo no están enterados del número de fallecidos en ese sector, el más importante en estos momentos?

«Me parece irresponsable la forma en que tratan el tema de vacunas, esas 50 mil vacunas (100 mil en dos dosis) de covid-19 no deben ser dadas a los que ellos decidan», expresó con dolor el cardenal Baltazar Porras. Y añadió que ha oído que hay un mercado negro de vacunas sobre todo en Caracas. «Hay gente que se ha vacunado pagando un tanto, en un sitio privado o no sé de qué forma. Esto requiere una revisión global». ¡Claro que requiere una revisión global! Porque ningún médico privado puede traer vacunas sin el permiso del régimen. ¿De dónde vinieron éstas? ¿Quién las autorizó? ¿Son parte del grupo de las 100.000 que llegaron en febrero? Si lo son… ¿fueron desviadas a dónde y a quiénes? ¡Esto es hacer negocio a costa de vidas humanas!

Lo peor que ha hecho este régimen, dentro de tantos horrores, ha sido negarse a traer las vacunas. La historia de que las Astra Zeneca que habían acordado traer no las traían “porque en Europa las dejaron de poner” sabemos que es una información falsa.

En la cadena, Maduro se solazó explicando cómo el virus había repuntado en todas partes. Habló de Brasil, Chile, Ecuador, Perú… Se quejó de que los diarios más importantes del mundo no criticaron los toques de queda impuestos en varios de esos países. “Si hubiera sido en Venezuela, ya hubieran publicado que el régimen de Maduro impuso toque de queda”. Pareciera que lo único que lo afecta es que lo critiquen. Habló de los repuntes en Estados Unidos y en Europa. Para el momento cuando escribo este artículo, las cifras de Venezuela son de un total de 164.000 casos, con 150.000 recuperados y 1.647 fallecidos. ¿Cómo creerlas, si desde el día uno ha habido un hermetismo total? ¿Cómo creerlas, si los hospitales, centros centinelas y clínicas están abarrotadas de gente con covid? ¿Cómo creerlas, si sabemos que en los cementerios hay fosas comunes? Hace un año, yo no conocía a nadie que tuviera covid. Hoy conozco muchos y varios fallecidos…

Maduro agradeció a Carlos Alvarado, ministro de salud, a Gabriela Jiménez, ministra de ciencia y tecnología y por supuesto, a Delcy Rodríguez, la flamante vicepresidente, por “el excelente trabajo que habían hecho”. Si esto es excelente, ni quiero pensar qué será para él “regular”.

Luego pasó a hablar de que las vacunas no protegían totalmente… Que podía darles covid a los ya vacunados, pero que no les daba tan grave. ¿Y acaso esa no es razón suficiente para apurar las vacunas? Ahí dejé de escucharlo porque me iba a dar un infarto. Más tarde vi el video donde aseguró que “tenía inmunología”, para decir que estaba inmunizado porque se vacunó, tocó madera e invocó la protección de Dios y de José Gregorio Hernández.

El presidente Juan Guaidó no se vacunó y tuvo covid, como tantos venezolanos… Y ha podido pedir que le trajeran una vacuna de cualquiera de los países que lo apoyan… pero no lo hizo.

Los capitanes se hunden con sus barcos… Pero aquí los supuestos “capitanes” saltaron al primer bote salvavidas y dejaron atrás el barco llamado Venezuela, herido de muerte, hundiéndose lentamente. La Historia se los reclamará…