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Venezolanos peregrinan por medicinas

Hay un déficit de 14.263.649 unidades de medicamentos, material médico quirúrgico y equipamiento en el país

Venezolanos peregrinan por medicinas

La crisis del sector salud, y en particular la escasez de medicinas, pone hoy en riesgo la vida de los enfermos de diabetes, hipertensión, cáncer y Sida, a los que se suman quienes presentan síntomas de Chickungunya o dengue en regiones como Los Valles del Tuy en el estado Miranda, donde no pueden contar con un diagnóstico serio por la falta de insumos, coincidieron varias fuentes.

Familiares y pacientes recorren incansables las farmacias para buscar remedios, de precios regulados o no, sin importarles tanto el precio como la necesidad de encontrarlos.
En el Presupuesto Nacional original del ministerio de Salud para 2014, ya había un recorte de 48% para la compra de medicamentos, material médico quirúrgico y equipamiento.
De esta forma también disminuyeron más que en 2013 las posibilidades de proveerse en el mercado nacional.
Según análisis de la ONG Transparencia Venezuela, sobre el presupuesto fiscal, el año pasado se contemplaron Bs. 46 millones para la adquisición de 16.492 millones de piezas de dotaciones que favorecerían a una población no definida.
Por el mismo monto en bolívares se estableció para 2014 la adquisición de la mitad de esas unidades: 8.500.00. Incluso se dispuso como meta atender 52% menos de pacientes con HIV/Sida, asma, tuberculosis y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Esta reducción para la que no existen argumentos lógicos en la exposición de motivos del presupuesto aprobado por la Asamblea Nacional, afecta ostensiblemente a parte de esas 200.000 personas que padecen cáncer, diabetes y Sida en Venezuela.
Por otra parte, en la Ley de Presupuesto Anual se le asignan al Sistema Autónomo de Elaboraciones Farmacéuticas, ente adscrito al ministerio de Salud, la producción de 18.730 millones de medicamentos genéricos dirigidos a la población venezolana en general. Es un 25% menos unidades que en 2013, pero con un monto mayor en dinero.
En suma, solamente por esta vía, para este año que corre en su recta final hay un déficit de al menos 14.263.649 unidades de medicamentos, material médico quirúrgico y equipamiento, para atender los requerimientos de salud de la población.
Con amenazas del regreso de enfermedades que estaban erradicadas del país, la aparición de nuevas cepas y nuevos virus ha crecido la demanda de medicinas mientras se agrava la escasez de algunas de ellas, según testigos.
Mientras tanto, es notable la ausencia de las prometidas medicinas genéricas en las redes de farmacias.
En algunos hospitales se ha reportado una restricción en la atención a emergencias y en algunos se disminuyeron de 45 a 15 las intervenciones quirúrgicas diarias por la escasez de material.
La Organización Mundial de la Salud dijo en julio que la presencia de fiebre de Chickungunya es grave en América y el Caribe, por lo que deben aumentarse los controles sanitarios para eliminar los mosquitos, y debe disponerse de la suficiente medicación, debido a la rápida propagación de esta dolencia.
Pero en Venezuela escasea el acetaminofén, que es el medicamento recomendado por los doctores, lo cual ha sido denunciado tras varias semanas, aunque este miércoles la actual vocera de la cartera de Salud negó la falta del producto.
La Federación Médica Venezolana reporta que 97% de lo que se necesita para cubrir atención y exámenes básicos no está disponible en la red de asistencia pública. Desde el sector privado, las críticas no le dan tregua al Gobierno, y lo culpan del desabastecimiento de medicinas a escala nacional. Algunos voceros del oficialismo han reconocido parcialmente esta situación.
El anterior ministro de Salud, Francisco Armada, reconoció a mediados de agosto que efectivamente se habían reportado fallas en el suministro de un grupo de medicamentos. Prometió que aparecerían en breve con la entrega de nuevas divisas, al tiempo que garantizó la provisión de medicamentos genéricos en los centros de atención primaria. En su momento, desestimó los llamados a una declaratoria de emergencia solicitada por los gremios profesionales y empresariales.
Freddy Ceballos de la Federación Farmacéutica de Venezuela, recuerda que deben $3.000 millones al sector en su totalidad en divisas nunca liquidadas (entregadas) para pagar importaciones.
La mora que mantiene Cencoex, heredada de la extinta Cadivi con los afiliados a la Cámara de la Industria Farmacéutica (Cifar), es de $497 millones, según este gremio.
Ello significa que están paralizadas la gran mayoría de las empresas y la mitad de los laboratorios del país. Cuando llegan las medicinas “hay una relación de 4 productos para 20 usuarios”, refuerza Ceballos.
La escasez de medicinas, atada a la carencia de insumos médico asistenciales, ha colapsado varios centros hospitalarios en Caracas, San Cristóbal, Maracaibo, Puerto La Cruz, Los Teques, Charallave, Santa Teresa, Cúa, Guatire, según la Federación Médica; y más claramente durante el último mes en Maracay donde se han reportado muertes por fiebre hemorrágica.
Mientras, entes defensores de los derechos humanos afirman que el desabastecimiento de remedios para cualquier tipo de enfermo representa una degradación del derecho a la salud.

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