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Venezolanos siguen sufriendo las secuelas del apagón

Los venezolanos no estaban preparados para la falla eléctrica de marzo de 2019. El gobierno de Maduro lo atribuyó a un sabotaje

Venezolanos siguen sufriendo las secuelas del apagón

Eran las 4:55 de la tarde del jueves 7 de marzo de 2019, cuando los venezolanos fueron sorprendidos por el primer apagón nacional. El corte de la energía eléctrica afectó los 24 estados del país, y sus secuelas siguen afectando la calidad de vida y la salud mental de los venezolanos.

“Se fue la luz. Desenchufa la nevera, no se vaya a dañar. Apaguen la computadora y el televisor. Por Dios, llama al conserje, se quedaron unas personas encerradas en el ascensor. Seguro que la energía llega en un ratito y vuelve a funciona, eso debe ser un problemita aquí en la zona nada grave”, dijo Elizabeth Hernández.

Ella vive en las residencias Féxin, en la avenida San Martín de Caracas. Por un momento pensó que la falla en el servicio eléctrico era solo en su edificio. Nunca se imaginó que el apagón hacía dejado a oscuras al país.

Este corte en el suministro eléctrico también afectó otros servicios, como la distribución de agua potable y las telecomunicaciones. También, se agudizaron las emergencias en los hospitales, fueron suspendidas las clases y muchas empresas cerraron por fallas en las transacciones bancarias.

En Caracas, el servicio de transporte público colapsó por la paralización del Metro de Caracas.

Los bomberos capitalinos tuvieron arduas jornadas de trabajo para rescatar a muchas personas que habían quedado atrapadas en los elevadores.

Las salas de emergencia en hospitales y clínicas no aguantaron, fueron de las más afectados por el apagón. Las salas de terapia intensiva, las incubadoras de los recién nacidos y los enfermos que debían realizarse la diálisis encabezaron la lista.

Ataque cibernético

Debido a la magnitud de la falla -y tras un largo silencio- el ministro de Comunicaciones del chavismo, Jorge Rodríguez, aseguraba que la central eléctrica del Gurí habíaa sido víctima de un “ataque cibernético”.

La interrupción de la electricidad fue continua por siete días en distintas regiones del país. Caracas fue la ciudad donde se restableció el servicio con mayor rapidez, a pesar de contar algunas restricciones, como el funcionamiento en el servicio del Metro.

Muchos venezolanos pensaban que se estaba superando la emergencia eléctrica, cuando la tarde del 25 de marzo se presentó el segundo gran apagón general.

El gobierno de Nicolás Maduro atribuyó en su momento el problema a “conspiración” y “sabotaje” de Estados Unidos.

El origen de la segunda falla obedeció una sobrecarga en las subestaciones de energía, generado por la falta de mantenimiento.  

Los representantes de la oposición política venezolana indicaron que, además de la falta de mantenimiento, las causas del apagón en el  país fueron el resultado de una mala gestión de las autoridades, desfalco y por la desinversión en el sistema eléctrico venezolano.

Un mal servicio

Julio Cubas, presidente del Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP), señaló que durante la contingencia eléctrica se realizó una serie de encuestas para conocer la percepción de los ciudadanos sobre este grave problema.

“Durante la emergencia, fueron evaluadas varias cosas, como las emociones que sintieron las personas en ese momento. Molestia, ansiedad y tristeza fueron  básicamente el cuadro de emociones negativas que acompañaron a los ciudadanos  durante ese tiempo” dijo Cubas

Otros estudios indican que ciudades como Maracaibo, Mérida, San Cristóbal y Barquisimeto, que estuvieron entre 4 y 7 días sin luz, fueron los que resultaron más afectadas en términos de calidad y estilo de vida.

“En las encuestas que hicimos los ciudadanos señalaban en su momento que las mayores dificultades que tuvieron que enfrentar fueron la descomposición de los alimentos, por el daño de las neveras. En segundo lugar en la lista estaban la falta del agua y el daño de electrodomésticos, por la fluctuación del servicio”, explicó.

Cubas agregó que los venezolanos no estaban preparados para enfrentar una situación de tal magnitud. “Pocos de los encuestados dijeron tener plantas eléctricas. La mayoría utilizó fuentes alternas para alumbrarse, como velas lámparas y mechurrios”.

Otros sondeos efectuados por el Observatorio Venezolano de los Servicios Públicos arrojan entre sus resultados que en varias ciudades los cortes de energía eléctrica siguen siendo regulares. Tales son los casos de Maracaibo, San Cristóbal y Barquisimeto.

“Esta situación trajo como principal consecuencia la alteración de la vida cotidiana de las personas. En Maracaibo llega la electricidad a las tres de la madrugada. Las personas tienen que pararse a realizar todas las actividades que requieran electricidad a esa hora” aseguró Cubas.