Venezuela 2-0 Trinidad y Tobago: Cuando ganar está por encima de todo

La doble fecha FIFA para Venezuela ha significado un enorme galón de oxígeno en todos los sentidos posibles. Desde la simple visión de los resultados a lo que puede significar la unión del camerino. La Vinotinto sorteó a dos rivales de baja monta con superioridad, en un partido más que otro, pero como dijo Dudamel: “no siempre se gana goleando”. Seis goles en dos partidos es una buena cuota para recuperar la confianza en la ofensiva que se había perdido. Pero el que más ganó fue el seleccionador: espaldarazo del grupo y consolidación ante sus jefes a punta de resultados.

Venezuela 2-0 Trinidad y Tobago: Cuando ganar está por encima de todo

Contra Trinidad y Tobago, Venezuela fue una tromba durante los 20 primeros minutos. En ese tiempo hizo todo lo suficiente para cerrar el partido ante un rival muy por debajo del promedio. Se fue superior en todas las facetas, pero ante la posibilidad de aplastar al contrario con un marcador abultado, el equipo prefirió el manejo de la pelota y controlar el choque desde la posesión. Dio la impresión que se pudo haber hecho más, pero ganar está bien.

Aislar el choque ante los caribeños en el análisis impediría sacar las notas y conclusiones positivas de este doble duelo. Los rivales inferiores y en condición de local. Había que ganar y gustar. Era necesario revivir la confianza y la esperanza en el grupo luego de aquel 0-0 que tantas preocupaciones dejó ante Colombia. Y en un clima espeso donde la relación FVF – Dudamel se mostraba quebrada y el remate de la bajada del barco de Josef Martínez, caldeaba el ambiente y hacía que se hablara de todo menos de fútbol en los prolegómenos de esta doble jornada. Pues el seleccionador con los suyos lograron el objetivo y hoy nos preocupamos más por el funcionamiento que pueda mostrar Venezuela contra Japón y Paraguay que de otra cosa.

Contra Trinidad más que destacar el funcionamiento grupal (sólido y dominante, con sensación de que pudo haber generado algo más), se concluye que el 4-2-3-1 es una propuesta eficiente cuando (sobre todo en casa) se vaya a buscar el partido. Dar libertades a un enganche (Otero en este caso) permite que Venezuela se sacuda la rigidez y ofrezca más alternativas de ataque en la zona donde más talento tiene: el mediocampo ofensivo. Convencido Dudamel que un solo punta es la oferta de ataque en los planes A y B, el enganche le da frescura y soltura a un equipo que guarda en Rincón, Yangel y Moreno a tres garantías para el doble pivote.

Ahora bien, conociendo a Dudamel y visto lo mostrado en Copa América, cuando se juegue por los puntos en territorios enemigos será muy arriesgado este esquema y seguramente volverán los tres volantes. Encontrar que ambos esquemas funcionen con la misma fidelidad es la meta y los últimos cartuchos de preparación se verán contra Japón como visitante y Paraguay en zona neutral. Ahí se podrá ver, seguramente, cuáles serán las propuestas y caras definitivas de cara al comienzo de la eliminatoria mundialista en marzo.

Puntos destacados para Ronald Hernández (se consolida como lateral derecho), la otra pareja de centrales Osorio – Villanueva (impecables en las pocas ocasiones que intervinieron) y la venia goleadora de Machís y Salomón Rondón. Otero no tan activo como contra Bolivia, siguió siendo un arma letal en la generación de fútbol ofensivo y faltas cerca del área.

No se puede ser mezquino con quitarle mérito a lo alcanzado por Venezuela en esta doble fecha. Sirvió de mucho para el grupo, para ganar en confianza y unidad ante los embates externos. Dudamel mostró que el grupo está con él y con los resultados se fortalece. Sobre las dudas surgidas con relación a su continuidad, saca pecho con el dominio de grupo y con resultados. Se muestra más comprensivo y dialogante, menos confrontador. Entiende que es necesario explicar las razones de muchas decisiones que sin aclarar son suspicaces y polémicas (ya anticipó que Junior Moreno tendrá que ausentarse en la próxima fecha FIFA por motivos personales).

Además, Dudamel mostró a la prensa cómo jugaría ante Trinidad en entrenamiento abierto al público y la prensa. Ha dejado de guardarse secretos y los resultados no dejan de ser buenos al revelar temas que antes eran secreto sumarial. Acercó a los futbolistas a la gente y tanto como los profesionales como el público lo agradecieron. Esa es la faceta que todos queremos ver del técnico. La Vinotinto no es de nadie en particular, es de la gente, es de todos.

Venezuela ha sido un subibaja constante desde que Dudamel la dirige. En este tiempo ha sido capaz de tocar techo con grandes actuaciones y al siguiente partido demostrar lo contrario. Es necesario que justo ahora cuando viene la etapa en la que el margen de error es el mínimo, cuando se juegue por los puntos, se pueda mantener el nivel y ser competitivo. Material hay desde todo punto de vista (capacidades y talento).

Ya queda nada para el premundial. Que las alegrías de esta doble fecha en casa se extiendan hasta Osaka y Daca.