Venezuela tiene mucho que perder con no comparecer en La Haya por el Esequibo

El anuncio del gobierno de Nicolás Maduro de no acudir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para dirimir el conflicto territorial con Guyana, pone a Venezuela ante un eventual juicio que podría terminar favoreciendo las ambiciones de Georgetown, advirtió un analista consultado por El Estímulo.

Venezuela tiene mucho que perder con no comparecer en La Haya por el Esequibo

Según el exembajador de Venezuela en Guyana, Sadio Garavini Di Turno, no es ilegal la negativa del gobierno venezolano de comparecer ante la corte. Sin embargo,  advirtió que la CIJ tiene la capacidad legal de iniciar un juicio que podría dar por finalizada la disputa territorial con el país vecino.

El gobierno de Maduro argumentó que la CIJ no tiene la jurisdicción para decidir sobre el diferendo territorial ni cuenta con el “consentimiento” de Caracas para atender a la demanda interpuesta por Georgetown.

Guyana espera que la corte -el principal órgano judicial de Naciones Unidas- valide el Laudo Arbitral de París de 1899, que despojó más de 159.000 kilómetros cuadrados a Venezuela.

Garavini recordó que el Acuerdo de Ginebra, firmado por ambos países en 1966 para dar los pasos a la solución del conflicto territorial, da luz verde al secretario general de la ONU adoptar los mecanismos para superar este diferendo.

El problema por no acudir a la CIJ es que el gobierno de Maduro puede volver a contrariar las intenciones de los dos últimos secretarios generales de Naciones Unidas (Ban ki-moon y Antonio Guterres) de concluir esta disputa, apuntó Garavini. Para el exembajador, ambos funcionarios mostraron “cierto apoyo” a la posición de la excolonia británica.

Además de contrariar a la ONU, el diplomático advirtió la posibilidad de que Venezuela sea señalada por Guyana de no buscar la solución del conflicto por vías “pacíficas”.

Las acciones del país han “demostrado terquedad y estupidez por parte de una nación que no se ha rodeado de asesores de primer nivel, como lo ha hecho Guyana ¿Quiénes son los nuestros? Ni si quiera lo sabemos“, expresó el exembajador.

Por ahora, Venezuela tiene el deber de mantener un lobby que lleve a la CIJ aceptar su alegato sobre la falta de jurisdicción sobre el diferendo, explicó Garavini.

Garavini recordó que mientras Guyana pedía ante las Naciones Unidas nuevos métodos para poner fin al procedimiento, Venezuela se enfrascaba en mantener el mecanismo de buenos oficios, que este lunes cumplen 30 años sin solucionar el problema.

Las tensiones entre Venezuela y Guyana se intensificaron una vez que la petrolera Exxon Mobil descubriera yacimientos de crudo en las aguas territoriales en disputa. Sin embargo, las “malas políticas y asesorías del gobierno venezolano” han facilitado a Guyana a expandir su dominio sobre el Esequibo, una vasta zona rica en petróleo y minerales que equivalen a los dos tercios de su territorio.