Yitzah Indave no se rinde: lucha cada día por conseguir un trasplante de riñón

Desde los ocho años, Yitzah Indave sufre de los riñones. Poco tiempo después de conocer su padecimiento, recibió un trasplante que a inicios de 2021 dejó de funcionar. Por eso, sus redes sociales se han convertido en una vía para reunir el dinero para continuar su tratamiento y lograr su mayor deseo, viajar para recibir un nuevo trasplante que le permita cumplir sus metas

Yitzah Indave no se rinde: lucha cada día por conseguir un trasplante de riñón

Tres veces a la semana, Yitzah Indave sube a Caracas desde La Guaira con el sueño de extender su tiempo de vida. Son 40 minutos de viaje hasta Gato Negro, y de ahí un poco más hasta llegar a la Clínica Popular Luis Razetti de Bellas Artes, donde recibe la diálisis que le permite enfrentar su diagnóstico de insuficiencia renal crónica.

La joven de 19 años comenzó a padecer la enfermedad cuando tenía ocho, pocos meses después corrió con la suerte de recibir un trasplante que, lamentablemente, perdió a inicios de 2021 por rechazo del injerto renal.

Yitzah, que sueña con estudiar y ejercer la Ingeniería Industrial, cuenta que pasó su infancia entre diálisis y operaciones, pero reconoce que la situación era menos compleja. Ella tuvo la oportunidad de recibir un trasplante, una operación por la que hoy cientos de niños con patologías renales en Venezuela ruegan.

No obstante, eso no la dejó exenta de necesitar su tratamiento y de enfrentar una vida con dificultades: «Vivir así no es vida. Muchos niños viven una vida a medias porque no pueden ir la escuela. No pueden hacer deportes o simplemente solo jugar corriendo. Yo no quiero que otros niños lleguen adultos padeciendo lo mismo que yo. Son tantos niños que mueren a la espera de un trasplante y me da miedo de morir también como ellos».

Un ciclo que se repite

A pesar de las circunstancias, Yitzah ha intentado llevar una vida independiente. Durante el tiempo que su salud estuvo medianamente estable, estudió y se graduó como técnico medio en Electricidad.

No obstante, cuando se trata de la diálisis necesita de una mano amiga. En esos casos, está su mamá, Laura Lameda, de 54 años de edad.

Lameda es quien la acompaña en el proceso de hemodiálisis debido a que su hija siempre termina con debilidad, escalofríos y fiebre. Eso es algo que se nota en su voz, pues su tono pasa a ser más bajo y sus palabras se ralentizan.

Aun así, no deja de tener claro su deseo: ser atendida en cualquier lugar. No le importa dónde, solo quiere recibir un riñón que le dé un aliento y así poder disfrutar de las cosas que le gustan de la vida, entre ellas el mar que ahora ve desde lejos.

«Amo el mar. Me encanta la playa, pero no puedo estar en ella. Tengo en el cuello un catéter para poder ser conectada a la máquina de diálisis y no puedo mojarla. No puedo permitir que se me infecte el catéter, para estar mejor necesita el implante de una fístula, que le permitirá una mejor conexión con la maquina de diálisis pero ese procedimiento en un clínica privada tiene un costo aproximado de 150 dólares , con ello mi día a día conectada a la maquina seria mejor, Yo quiero vivir», expresa.

Sin embargo, Yitzah se enfrenta a un problema mayor debido a la paralización del programa de trasplantes que afecta a los pacientes renales, sino que por ser mayor de edad, en la larga lista de espera ella no es prioridad.

En busca de ayuda

Actualmente, Yitzah abrió una campaña para cubrir sus gastos de traslado, tratamiento y logística médica. No solo se trata de ella, sino de sus padres. Laura, su mamá, sufre de pancreatitis y su papá, Rafael, de cáncer.

Cuenta que subir desde La Guaira le cuesta un dólar y la bajada igual. Esa es una tarifa que se duplica porque su madre siempre la acompaña a las hemodiálisis.

El espacio que usa para difundir su caso son las redes sociales, donde ha escrito la realidad de la mayoría de los pacientes renales en el país: «No cuento con los recursos necesarios para poder recibir un trasplante de riñón aquí. Están suspendidos desde hace ocho años. Los que realizan son de donante vivo y de forma privado. Su costo es de $9.000 y no los tengo. Otra opción es ir a España, allá los trasplantes son más factibles».

En caso de querer colaborar en bolívares, la familia Indave Lameda también puso a disposición sus cuentas bancarias en bolívares cuyos datos son los siguientes:

  • Banco Provincial

0108-2402-8501-00214905

Lidsay Indave.

Cédula: 26.172.283.

Teléfono 0412-156-4107.

  • Banco de Venezuela

01020372440000587769

Yitzah Indave.

Cédula 28.297.718.

Teléfono 0426-453-66-60

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