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Yorelis Acosta: las Fake News son una pandemia emocional (+Audio)

En medio de la pandemia, el 50% de las personas están sufriendo de ansiedad y otra larga lista de cambios de ánimo, todo esto se ve potenciado con la proliferación de las llamadas noticias falsas

Yorelis Acosta: las Fake News son una pandemia emocional (+Audio)

Yorelis Acosta (@yorelisaco), psicólogo clínico y social, además de investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo de la UCV, explicó que la proliferación de las Fake News en tiempos de pandemia ha provocado cambios de comportamiento, ansiedad e irritabilidad en la población; principalmente en un país como Venezuela, con problemas diferentes a los de otras sociedades.

“Las noticias falsas estimulan cambios de comportamientos, muchas veces irracionales. Se producen en un contexto mundial de alta incertidumbre y carga emocional, que se incrementa en un contexto como el de Venezuela que ya es volátil e incierto. Estos factores inciden en la tranquilidad de la gente”, indicó.

Desde la aparición de la pandemia por la covid-19 los seres humanos cambiaron radicalmente su forma de vida. No solo han experimentado el encierro sino también temores propios de una situación desconocida. Se enfrentan desafíos que han afectado no solo la parte física sino también
la psicológica.

Acosta, quien también es jefe del área sociopolítica del Cendes de la UCV, describió cómo las noticias falsas se han convertido en otro peligroso síntoma. “Este es momento para la difusión de información científica, pero las Fake News se han convertido en una pandemia emocional. El lector no busca fuentes confiables sino que apunta a respuestas rápidas, solo necesita un evento llamativo así que el esfuerzo que hace para corroborarlo es mínimo”.

La especialista explicó que, según estudios, el 50% de las personas están sufriendo de ansiedad y otra larga lista de cambios de ánimo, todo esto se ve potenciado con la proliferación de las llamadas noticias falsas.

“La población tiene ciertas perturbaciones y aunque no esté contaminada de covid-19 experimenta cambios. Nerviosismo, irritabilidad, miedo a salir a la calle, a la noche. Si a eso le sumas la cantidad de noticias falsas que hay por ahí, y que solo buscan ser reproducidas, termina afectando tanto a los que están sanos como a los que presentan algún trastorno”.

Venezuela, donde la pandemia agravó los problemas prexistentes

La pandemia llegó en un momento complicado para Venezuela. La crisis económica y social ha provocado cambios en la calidad de vida y en el comportamiento de la población, por lo que la covid-19 vino a profundizar los problemas que ya existían.

“La vida del mundo cambió, pero para nosotros en Venezuela es más difícil. Tenemos limitaciones en los servicios públicos y así hemos tenido que cumplir con una cuarentena. Nuestros hogares pasaron de ser un lugar para comer y compartir a un sitio donde debemos trabajar, estudiar y estar las 24 horas con el entorno familiar”, sostiene.

La masa trabajadora ha tenido que reinventarse, muchos han perdido empleos o se han tenido que reinventar. “Incluso a los que hemos visto aspectos positivos como seguir produciendo desde casa nos afecta el ver reducida nuestra movilidad, socializar con nuestros cercanos, tomar sol. Eso hasta nos ha provocado afectaciones físicas”.

Según Acosta, en un principio se temía que los ancianos iban a ser los más afectados, pero niños y adolescentes están presentando problemas. “Les ha costado estar encerrados porque no tienen a sus amigos y maestros. Muchos niños han dicho que extrañan a las maestras porque las mamás no tienen la misma pedagogía. Otros tantos ya ni quieren hacer tareas porque desean ir al colegio”.

Para sobrellevar la llamada “nueva normalidad”, la psicóloga recomienda cuidar el descanso. “Es importante no sobrecargarse, cuidar el sueño. El autocuidado emocional es clave porque cuando tenemos un problema psicológico debemos identificarlo y acudir a un especialista, eso no se cura con una pastilla”.

La invasión del edificio Saverio Russo

El domingo 22 de noviembre, aproximadamente a las diez de la noche, un grupo de unas noventa personas organizadas para “tomar los apartamentos vacíos”, llegó a las puertas del edificio Saverio Russo, localizado entre las esquinas de Reducto y Municipal, justo frente al teatro. Forzaron las puertas y entraron.