EDICIÓN ESPECIAL UB

En armonía con Omi Laufer

Encontró en el coaching oficio y motor de vida. Y lo mejor es que eso no le ha impedido seguir ocasionalmente con su temprana faceta en el modelaje. Omi se siente muy a gusto consigo misma y no tiene el más mínimo problema en mostrarlo

Omi
Fotos: Álvaro Camacho / @alvarocamachophoto

Cuando escuchas la voz de Omi Laufer hay un subidón de energía en el ambiente, como si unas ondas de “buena vibra” viajaran en su tono y sus inflexiones, en lo que dice, en cómo lo dice.

Omi habla y utiliza palabras que deben tener esa carga: fluir, balance, armonía, coherencia. Y aunque tengas una actitud escéptica, hay algo en ella que ablanda un poco la coraza. Y no es solo por lo que ves en estas fotos. Va más allá.

Claro, Omi –en cuya sangre y genética hay un cruce de descendientes de polacos e italianos con crianza caraqueña- se ha formado para ejercer ese curioso oficio tan en boga al que le llaman “coach”. Y descubrir esa vocación para ella fue liberador, una especie de llamado, ver la luz.

Omi
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“Yo era como la oveja negra del colegio. Nunca supe qué era lo que quería hacer cuando ya todos mis compañeros sabían lo que iban a estudiar y dónde. Yo estaba buscando esa chispa”, dice.

Y la encontró: “Hasta que la vida me guió hacia lo que es lo mío, el coaching; ayudar a alguien a balancearse: alma, mente y cuerpo. Son esas tres áreas las que necesitamos trabajar. Esa es mi pasión y mi misión de vida”.

Así que invirtió en lo que la vida le puso al frente. Tuvo un periodo de formación a distancia de dos años en el Institute of Integrity Nutrition, de Nueva York, para convertirse en “coach holístico integral”.

“Se trata de que estés en balance y armonía”, explica entusiasmada: “La esencia y el origen de todo es que somos un conjunto, no somos áreas separadas. El instituto te forma para que seas coach, para que sepas cómo ayudar a la gente a sanar, para que le des las herramientas a las personas y se sanen a sí mismas”.

Y entre una conexión y otra, se topó con la pieza que le faltaba: el hoponopono.

“Es una herramienta ancestral hawaiana que se especializa en la liberación personal, en perdonarte. Te alineas y estás en armonía interna”, dice. Así que hay que preguntarle cómo funciona eso porque también se hizo coach de hoponopono: “Se basa en repetir un mantra ‘lo siento, perdóname, gracias, te amo’. O solo ‘gracias, te amo’. Yo era muy escéptica con esto, no podía creer que se tratara de algo tan sencillo, pero es una herramienta casi mágica y te das cuenta cuando la empiezas a aplicar”.

Omi
(Fotos: Álvaro Camacho / @alvarocamachophoto)
Omi
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Omi es un nombre nigeriano con un significado: “algo que es deseado y nacido en un lugar sagrado”. Así que algo flota por ahí que ha determinado en ella un objetivo de vida. ¿Funciona este asunto del coaching y el hoponopono? Cada quien verá, no vamos a discutir sobre eso acá. A Omi le resulta bien: en eso trabaja y hasta organiza  talleres vivenciales “producto de la inspiración” a los que bautizó como “Magical Date with Omi”. Los ha hecho varias veces: encuentros con hasta 30 personas por cada ocasión. Y hay gente que repite.

Una cita mágica con Omi

«Me siento en coherencia con lo que soy al mostrarme. El punto es sentirte en armonía, en paz y balance con lo que eres, en no tener miedo a mostrarte como eres, en entender que somos seres sensuales”

Omi

¿Y cómo concilia todo esto con el modelaje? En la actualidad modelar para ella es un hobby: “Si aparece una propuesta y me gusta, lo hago”. En algún momento se lo tomó más en serio, trabajó con varias agencias y con unas cuantas marcas y hasta tuvo una temporada –en 2017- modelando en México. E incluso participó en un video del cantante Jonathan Molly dirigido por Nuno Gomes.

“Sí, hay como un tabú de que si soy coach no puedo ser modelo”, reconoce: “pero yo he sido yo siempre. Y me han llegado mensajes de otras mujeres que celebran que yo esté cómoda con mi cuerpo y lo muestre. Me siento en coherencia con lo que soy al mostrarme. El punto es sentirte en armonía, en paz y balance con lo que eres, en no tener miedo a mostrarte como eres, en entender que somos seres sensuales”.

Omi
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Omi quiere dejar las cosas claras: “Con las redes se ha tergiversado esto y se piensa que las mujeres tienen que exhibirse para llamar la atención. Yo lo hago por coherencia, me gusta lo que soy, me siento tan bien conmigo misma que quiero transmitirlo. Pero por mí, no por la reacción externa”.

Tanto que lo explicó en un post en su cuenta de Instagram: “Sentirnos atractivos, sexis, como lo quieran llamar, es estar en coherencia con nuestro ser. Porque nos sentimos alineados y equilibrados en nuestro cuerpo físico y cuerpo sutil (alma)… Somos seres sensuales y sexuales –espiritualmente y físicamente- cuando estas energías están en armonía en nuestro ser experimentamos todo con sutileza y paz, porque no hay discordancia entre estos 2 cuerpos (body & soul). La energía sexual es energía creativa siempre y cuando se utilice de la manera en que fue creada, para conectar y crear y no para drenar lo que no sanamos”.

Omi

Fotografía: Álvaro Camacho (@alvarocamachophoto). Asistencia de fotografía: Stephany da Silva (@ohstepd). Video: Betania Ibarra (@bibarris). Maquillaje y estilismo: Wilanny Meza (@wilannymeza_mua). Joyas: Atheris (@atheris_ve). Vestuario: @espiralbeachwear | @_callmeomi.