EDICIÓN ESPECIAL UB

Daniela Barranco sabe lo que quiere

Lo que se propone lo consigue. De la pausa forzada de 2020 salió más segura de sí misma y dispuesta a hacer la música que de verdad le gusta, la que está en el álbum “Siento” y los sencillos que ha lanzado a lo largo de 2022. Daniela Barranco, con más de 1 millón de seguidores en Instagram, una vertiginosa carrera en redes sociales y una popularidad más que evidente, lo tiene claro: cantar y preservar su estabilidad emocional

daniela barranco
Fotos: Alejandro Cremades / @doncremades

La corneta inalámbrica va de un lado a otro. Siempre hay alguien encargado de acercarla, de moverse con Daniela por todo este lugar amplio, lleno de luz y también de esquinas y espacios tan singulares. La busca con la vista, como si le hiciera falta sentir la música ahí mismo: justo al lado.

Suena un beat de reguetón incesante, pero no muy fiestero. Es más bien eso que llaman “urbano” porque se permite otros sonidos y si no le prestas atención es como una sola canción que se enlaza con variantes de ella misma. Pero eso es solo si no estás atento. Daniela sí lo está. Su hermana también. Y el maquillador.

Durante esta larga sesión de fotos solo habrá un momento de reposo para la JBL: al llegar las pizzas. A Daniela Barranco le gusta en serio. Son horas de música que elige desde su teléfono: quita, pone, vuelve a poner canciones. Pero lo extraño es que no le haya dado play a las suyas: “Orgullo”, “Amor”…

Daniela Barranco
(Fotos: Alejandro Cremades)

“La música ha sido parte de mi vida desde muy chiquita porque estudié en un colegio ‘musical’. Siempre me ha gustado”, explica ahora que podemos hablar mientras un poco más allá desmontan luces, recogen maquillaje y las cámaras reposan.

“Yo viví cinco años fuera de Venezuela y cuando me mudé le di prioridad al baile. Después lo dejé todo por la universidad, porque iba a estudiar psicología. Con esto de las redes sociales, dije ahora voy a aprovechar todas estas herramientas que tengo y el hecho de que conozco a mucha gente que hace música y decidí seguir el sueño que tengo desde pequeña y que antes no veía posible y ahora lo tengo más cercano y es más factible”.

-En un post de Instagram contaste que habías pasado un año sin grabar música, que 2020 fue un lapso en el que no sabías bien qué hacer, pero que ahora ya lo tienes más claro…

-No me arrepiento en nada de la música que ya he sacado porque en el momento creí en ella. Pero sí había una parte de mí que estaba insegura de entrar en un mundo que es complicado y al que la gente tiende a criticarlo mucho. Yo estaba pasando por un proceso emocional donde no estaba ni muy segura de mí misma, ni de qué es lo que estaba haciendo. Entonces, la pandemia en 2020 fue como una pausa para reencontrarme conmigo misma, analizar muchas cosas, entenderme y sacar un proyecto en el que me siento segura.

Antes, cuando me ponía a hacer música escuchaba más las opiniones de los demás que lo que yo quería hacer. Ahora estoy en una posición donde estoy tan segura de lo que quiero hacer que cuando entro en un estudio es distinto: hacemos la música que de verdad me gusta.

-La pandemia y el encierro te ayudaron…

-Sí, me ayudaron a crecer. De hecho, 2019 fue muy complicado para mí porque crecí mucho ese año a nivel de seguidores y público. Para todas las personas que hacen redes sociales llega un momento en el que ya pasas a otro punto en el que la gente en la calle ya sabe quién eres sin necesidad de seguir tus redes. Y ese brinco usualmente sucede cuando haces cosas distintas. Por ejemplo, a mí me pasó con el Miss Venezuela: canté y toda mi carrera cambió. Luego me vi involucrada en polémicas y ese tipo de cosas no me gustan. Estaba muy confundida, estaba sacando música con la que no me sentía cómoda cantando en tarima. El Miss Venezuela fue una experiencia increíble y la agradezco muchísimo, pero tampoco me sentía cómoda porque no estaba haciendo algo que realmente quería hacer. Por todo esto, la pausa del 2020 fue perfecta para mí.

Daniela Barranco
daniela barranco
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daniela barranco
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-¿En tu música más reciente participas también en la composición?

-En todo. Desde la composición, la producción, el arte, video. Todo. En cada cosa que vean y escuchen estoy 100% involucrada en todos los procesos.

-Atendiendo tu negocio…

-Exactamente. Y no muchos artistas lo hacen, ojo. He visto a mucha gente que no se para a ver los detalles. Creo que con la canción que saqué primero ya la gente notó que sí estuve bastante involucrada porque tiene mi esencia completa en el video, en el arte, en la canción, en todo. Tenía pensado simplemente sacar sencillos y ya. Y luego pensé que sería muchísimo más cool crear un concepto general y que cada canción entre dentro de ese concepto.

Así como dije que 2020 fue un año complicado para mí, también crecí mucho porque hice terapia con psicólogo. Fue un año de encontrarme con mis emociones y dije, voy a hablar de eso. Cada canción de «Siento» describe una emoción distinta y es una historia distinta. Ese es el concepto general. Por eso es que, por ejemplo, “Orgullo” se llama así y no “Mami, papi”, porque es una emoción que entra dentro de un concepto general.

-Acabas de contar que llevas más de un año haciendo terapia y eso es algo que está reflejado en tu Instagram, estás hablando mucho de eso, tratando de transmitir mensajes de superación, mensajes positivos…

-Sí, porque para mí es muy importante la salud mental y quiero también que la gente entienda que es importante para todos estar mentalmente estables o por lo menos tener una estabilidad emocional para poder enfrentar la vida, porque ya la vida es complicada… Y mí me costó muchísimo. He estado en varios procesos de terapia, pero cada vez que la dejé, recaía en un hueco y tenía que volver a ir más escoñetada que antes. ¿Sabes? Pero con esta terapia he logrado superar muchas inseguridades y ahora soy mucho más inteligente emocionalmente. Y ese es el mensaje que quiero transmitir. No estoy diciendo que vaya todo el mundo a terapia, pero sí que cada quien consiga la terapia que le funcione. Hay gente a la que le gusta meditar, pero no le gusta ir al psicólogo, por ejemplo.

-No se siente que estés mandando a la gente a hacer terapia, pero sí hay un esfuerzo por transmitir mensajes positivos en medio de esta situación que es difícil… Casi como una coach…

-Como un coach emocional en Instagram… Una de las cosas que más he trabajado en mis redes sociales es que en verdad yo no estoy feliz todo el tiempo. La carga más pesada para mí en 2019 era que me decían “tú siempre estás feliz, te estás riendo”. No, en verdad yo soy un poquito amargada. Y ahora la gente me ve mucho más “humana”, porque antes era “Daniela es cómica y se está riendo todo el tiempo”. Ahora estoy mostrando ese lado humano que todos tenemos.

daniela barranco
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-¿Cómo se dio tu proyección pública? Uno puede tener la impresión de que empezaste a hacer cosas en Instagram y la gente se enganchó

-Empecé a hacer cosas en la aplicación Vine, luego en YouTube y en Instagram. Empiezas a hacer contenidos y muestras, muestras, muestras, pero si no tienes cuidado, estás mostrando solo un lado y das la imagen equivocada, que fue lo que me pasó a mí. Cuando la gente me decía “esto es tan tú”, yo pensaba “marico, eso es cero yo, bróder. ¿Qué estoy haciendo?”. La gente no me está conociendo de verdad sino a un personaje que sí tiene cosas que son parte de mí.

-Mirando hacia atrás, ¿qué crees que veía la gente en ti, por qué se enganchaban con eso que hacías?

-No lo entiendo… ¡Yo no entiendo todavía! Soy muy disciplinada y tengo mis metas claras: si se me mete algo en la cabeza y tengo que tumbar siete edificios para lograrlo, lo hago. Creo que fue más eso que otra cosa. Hay gente que me dice que es por mi personalidad, por mi vibra, pero no sé. Y gracias a Dios pasó así, en verdad simplemente estoy agradecida. Creo que también fue el momento: estaban empezando las redes sociales a crecer y yo crecí con ellas. Si eres uno de los primeros creadores de contenido en una aplicación, a juro te va a ir bien.

-En esos primeros tiempos no hacías música. Vienes de las redes a meterte ahora de lleno en el mundo de la música, ¿en algún momento pasó que no te tomaban en serio?

-No es que pasó, es que todavía me pasa. Yo no soy una persona resentida, odio ponerme en plan de que “el que no confió en mí, ahora no le hablo más nunca”. Me di cuenta de que si yo soy insegura, si no estoy segura de lo que estoy sacando, cómo va a confiar otro en mí. Creo que también ha habido un poco de eso. Y está el hecho de que la industria musical es compleja, yo vengo de las redes sociales y alguna gente te ve mal si vienes de las redes y pasas a la música, etcétera. Pero a finales del 2020 encontré a este grupo de gente que de verdad confía en mí, en mi criterio; gente con la que me siento en un estudio y creamos cosas buenas y bonitas. La verdad es que me interesa muchísimo más la gente que se queda conmigo que quien me dice “tienes redes sociales y solo quieres ser cantante porque sí y ya”.

-Lo ven quizás como que vas a experimentar un rato en la música para después seguir haciendo chistes en la redes…

-Exacto. Pero no es así. Hubo un momento en el que me di cuenta de que era lógico porque yo era una carajita insegura… ¿Cómo te pido que confíes en mí si yo no confío en mí misma?

Dani, haciendo lo que le gusta

«A finales del 2020 encontré a este grupo de gente que de verdad confía en mí, en mi criterio; gente con la que me siento en un estudio y creamos cosas buenas y bonitas»

daniela barranco

-¿La meta ahora es seguir de frente por este camino?

-Sí. Yo tengo muchas cosas que quiero hacer, pero –como te dije- empiezo las cosas y tumbo paredes hasta lograr lo que quiero, para luego moverme a hacer algo más. La actuación es una cosa que quiero hacer también, mi mamá es actriz. Pero quiero hacerlo bien y como no tengo el tiempo para prepararme ahorita, lo haré más adelante.

-¿Estudiaste música?

-Sí, estudié en el colegio Emil Friedman, toqué violín, cello, guitarra, cuatro, estuve en la coral… A pesar de que estudié muchos instrumentos, la verdad es que me tengo que poner metas a corto plazo, me cuesta el largo plazo y cada vez que empezaba un instrumento me daba rabia que no lo podía tocar bien al principio y lo dejaba. Y aparte era chiquita. Estudié música todo el tiempo que estuve en el colegio, pero me pones ahorita a tocar violín y toco “los pollitos dicen…”.

daniela barranco
daniela barranco

-En este momento, ¿qué representa, que te dio, grabar “El boquete”?

-Eso fue una broma… No entiendo por qué tuvo esa proyección. Fue algo loquísimo porque ese día estaba con unos amigos, todos profesionales increíbles… El productor que lo hizo, que se llama Neneto, trabaja que si con Daddy Yankee y con un montón de gente cool. Yo empecé a joder con la canción y de castigo me mandaron a grabarla. Y llorábamos de la risa. Al día siguiente decidí ponerla en Instagram para que la gente se la vacilara y ya, porque era una broma. Cuando sonó en Hong Kong en una discoteca dije ¿qué hice, bróder? La gente se lo tomó en serio y yo no quería que se lo tomaran en serio. De hecho ya no está en mi canal de YouTube y creo que tampoco está en Spotify.

-Sí está: una remezcla…

-¿Sí? Ay, no puedo con eso… He vivido muchos momentos incómodos gracias a esa canción.

-Pero también te dio un boom tremendo, ¿no?

-Sí… Fue horrible, pero chévere. Pero es que me da mucha risa. Lo de Hong Kong me mató. Y me mandaban historias de artistas famosos escuchando “El boquete” en una discoteca. Yo decía, ¡qué bolas! ¡qué desgracia que esa sea la canción que la gente está escuchando! Era una broma, no fue planificada como la gente piensa. Y fue one take, al final hasta se oye mi risa. ¡Y fue un castigo!

Créditos: Fotografía: Alejandro Cremades. Retoque digital: Fernanda Del Pino (@fefadelpino). Video y asistente de fotografía: Betania Ibarra (@bibarris). Maquillaje y estilismo: David Sojo (@ddsojo).