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El Cuartico te invita a su fiestecita: 5 años dándolo todo por la comedia

Estefanía, Daniel y Chucho están de aniversario. Y lo celebran con un capítulo especial de El Cuartico presentado el 17 de julio. Hablamos con ellos sobre estos cinco años y los logros del podcast | Por: Alejandra Gomes y Valentina Rivas

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Ram Martínez
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Cinco años de El Cuartico. Los primeros. Lo han dado todo Chucho, Estefanía y Daniel. Y cada vez gusta más. No es solo talento, que lo hay: es trabajo y dedicación. Esta celebración se la toman muy en serio. Jodiendo, pero trabajando: hoy hablamos con ellos en pleno proceso de producción de lo que han preparado para celebrar con su audiencia el jueves 17 de julio. 

-Están cumpliendo cinco años, han crecido como podcast, su comunidad es increíblemente fiel. Y se han mantenido fiel a su venequidad. ¿Qué decisiones tomaron como grupo para hacer que el proyecto sea sostenible en el tiempo y que además generara esta cercanía no solamente con la comunidad de venezolanos fuera del país sino también con otros países sin dejar de ser lo que son?

-Daniel: El hecho de ser migrantes nos conecta con el venezolano que emigró. Hay una gran cantidad de venezolanos regados por todos lados y siento que el hecho de que nosotros también estamos regados, ya nos hacía conectar con esa gente y con el venezolano de adentro tenemos amigos y familia. Sí pensamos en algún momento, cuando arrancamos el podcast, tocar unos temas más globales y la verdad es que nos dimos cuenta de que no hay nada más interesante que decir algo sobre ti, donde de verdad íbamos a tener datos, información, cosas que faltaban. Por ejemplo: un episodio que requería una buena investigación en humor y en comedia es el de “¿Por qué usamos pantalones pegaditos?” Eso tiene mucho más valor que replicar cosas de otros lados. Al final, igual te terminan cayendo seguidores que dicen: “Ey, ellos están mostrando esto” y nos tratamos de mantener conectados siempre si preguntamos un tema. Se hace un gran trabajo por intentar que bastante gente se sienta identificada y que diga “Ajá mira, esto está cool”.

Chucho: Creo que también tiene que ver el hecho de que uno es su propia audiencia. Entonces, si estamos afuera y estamos en ciertas búsquedas también es natural que la gente que se parezca a nosotros esté en la misma búsqueda. Ese mismo tema de la venezolanidad siempre aparece allí cuando emigras, porque empiezas a cuestionarte de dónde eres y te das cuenta de las cosas con los choques culturales, cuáles son las cosas venezolanas, las cosas especiales y diferentes en Venezuela. Indagar en eso te hace más visible cuando estás afuera que cuando estás adentro, porque cuando estás dentro lo estás viviendo y ya.

-Algo que caracteriza a El Cuartico es que cada capítulo es de un tema totalmente distinto. ¿Hay algún tema que ya se hayan dado cuenta de que le gusta más a su comunidad? ¿Más pop, algo que tenga que ver con Venezuela? Y con esto también, ¿qué temas no han tocado aún porque asumen que “no están listos”? ¿O todo es posible si se prepara bien?

-Daniel: Todos los temas tienen algo que pueden importarnos, a todos honestamente, pero sí, de repente, hay temas más alejados. Un ejemplo: “La ciudad caminable” y las súper manzanas que había en Europa. Eso no es una realidad de las ciudades en Venezuela, no estuvieron construidas bajo esa premisa. Entonces, es un tema que no fue que dejamos después, sino que da menos interés o hay que esperar a un evento, algo que digas “ah, esto nos importa ahorita”, pero si no, no es una conversación para nosotros.

Estefanía: En cuanto a temas, no tenemos un limitante, no hay algo que digamos “no, esto no lo hablamos”. Más bien es como que vamos explorando cosas a ver cómo les va y los que más funcionan son en los que la gente se ve más identificada. En la serie llamada “Lo que callan los…” en la que empezamos a entrevistar al público, son episodios que son armados por la audiencia, empezamos a entrevistarlos, gente con trabajos comunes que uno ve en el día a día, pero que realmente no saben cómo funciona. O sea, hemos hecho de los taxistas, los guardaespaldas, las maestras del colegio, las peluqueras, los chefs y yo diría que es de las cosas que más éxito tiene porque la gente se encuentra muy rápido en las historias. Eso está cool.

-Actualmente El Cuartico es uno de los podcasts más seguidos en Venezuela. ¿No sienten en muchas ocasiones que cargan con una responsabilidad por lo que dicen o hacen?

-Chucho: Sí ha aumentado un poquito. Al principio no teníamos esa presión. La verdad es que te obliga a investigar mejor. Cuando la audiencia crece, tiene más resonancia lo que dices, no puedes decir tanta locura y no por nada malo, sino porque cuando te equivocas mucha gente te corrige. Ahora, no recuerdo un caso en específico, pero nos pasaba a veces que queríamos hablar de temas generacionales en los que uno dice “esto opina la gente joven” y lo estás basando en un artículo que está sacado de un medio gringo, pero la realidad es diferente. Entonces, cuando hablas de la realidad de los jóvenes venezolanos, es otra. Eso te obliga a entrevistar a jóvenes venezolanos para saber qué es lo que opinan. Te da una mayor responsabilidad de lo que vas a decir.

Daniel: Y por esa responsabilidad siento que hay episodios que quisiéramos hacer, pero se retrasan un poco más. Por ejemplo, una vez hicimos uno de béisbol, lo tuvimos que retrasar dos semanas porque lo que sabe el venezolano de ese deporte es mucho. Entonces, para hablarle al público y hacer chistes había que investigar bastante. Tenemos, por ejemplo, el del rap venezolano -hemos hecho bastantes raps a lo largo de estos cinco años- y es un episodio que cuenta porque es toda una mitología detrás, hay una importancia en decir quién es, qué nombres no son. La responsabilidad es con la misma gente, que no quieres quedarle mal. Por ejemplo, volviendo a la serie que mencionó Estefanía, al final quieres que el “Lo que callan los maestros”, lo vea un maestro y se sienta como “sí, era mi episodio” y para lograr eso tienes que investigar bastante. Tu responsabilidad es con la audiencia, no quieres quedarle mal. Ese sentimiento duele un poco. La responsabilidad es que se lleven algo más cool porque están esperando algo cool.

Chucho: Creo que la mayor traición es piratearle un episodio a la gente.

Estefanía: Y sientes la responsabilidad de hacerlo bien. No es acerca de limitarnos o sentir miedo, sino que hay que hacerlo mejor.

-Ustedes se conocen desde hace muchos años. ¿Alguna vez cuando estaban en Plop se imaginaban que iban a trabajar juntos en un podcast?

-Daniel: No existían los podcasts, pero igual sí me imaginaba trabajando en algo. En mis primeros años en Plop, que siento que eran unos años en los que Venezuela todavía estaba en una estabilidad, tú ibas a la oficina y decías “de aquí va a salir algo eventualmente cool”. Entonces, siento que eran igual caras que ibas a ver como la sigues viendo en otros podcasts, algunos son más amigos. Todo lo que ves salió de Plop y no me imaginaba haciendo podcast, pero yo sí lo imaginaba por ahí.

Estefanía: A mí me pasa que trabajábamos juntos, nos conocimos por muchos años, fuimos amigos, salimos y todo en Venezuela. Cuando decidimos irnos, nos vamos por partes. Pero cuando elijo México, para mí fue como “bueno, si mis amigos están allá lo más probable es que pase algo”. O sea, tú no sabes lo que va a pasar, pero yo sabía que algo podía haber y que si se presentaba la oportunidad yo iba a estar ahí para tomarla y creo que fue un poco lo que pasó. Estábamos los tres aquí, se abrió una oportunidad y fue como somos los tres, perfecto. Entonces, en verdad creo que fue algo que pasó en México desde Venezuela.

-Los tres vienen de otros podcasts, Estefanía con De a Toque, Dani con Sebas y Chucho con Víctor, ¿qué aprendieron de esos podcasts que lo llevaron al proyecto de El Cuartico?

-Estefanía: Cualquier cosa que hagas en otro proyecto es un aprendizaje para uno nuevo. La verdad es que desde el cómo empezar a hablar en público hasta el cómo desarrollar una idea, cómo tener la habilidad de hablar por una hora entera sin sentir el pánico de que te vas a quedar sin palabras. Toda esta experiencia de sentarte frente a un micrófono creo que fue lo que nos unió al final en El Cuartico.

Daniel: Cada proyecto tuyo es el resumen de lo mejor que has sacado de muchos proyectos. Entonces, creo que el podcast es eso, nos dio la herramienta de hablar, de mostrar tu cara, de probar por primera vez un formato. Además, como es en mi caso, entender que tiene que ser constante, que no todos te van a gustar, que vas agarrando una voz, que fue algo que viví en los dos podcasts y tardé en agarrar la voz. Incluso, muchos podcasts dicen que si no sale después del episodio 6 no sale más nunca, y en el episodio 6 todavía faltan 20 episodios para que agarres voz, pero todos han sumado. El trabajo de Estefanía suma para la actuación, el Santo Robot de Chucho es la base visual de los sketches que hacemos. Entonces, al final, El Cuartico es la suma de podcasts y de todos los años que tenemos trabajando en comedia.

Estefanía: Es un resumen de nuestras herramientas.

Chucho: Incluso sobre el cambio, porque con Víctor venía de la radio. O sea, en ese momento justo habíamos terminado el programa de radio en La Mega y estaba empezando la transición de radio a podcast y en la primera versión del podcast que hicimos sentimos que se parecía mucho a la radio y la gente nos lo comentaba. Ahí pillamos que esto es diferente, hay que dejar de hacer estas cosas, estos temas estéticos son más de radio y entender que esto es un formato que se consumía diferente.

-Justamente hablaron de los sketches. ¿Cómo surgen las ideas para los sketches y esta dinámica de sketch + episodio es algo que planean mantener en el tiempo, o piensan que luego eso podría evolucionar a otra cosa?

-Daniel: Queríamos un gancho de comedia. En principio no era sketch obligadamente, creo que todavía no lo es, hay un par como el episodio de la Fórmula 1, el vlog de Puerto Rico… Hay muchos que no son un sketch, sino un vlog o podría ser lo que en verdad nos provocara. De hecho, el primer episodio es una dinámica hecha en el mismo estudio, hubo una vez que fueron unas fotos, que fue el episodio de OnlyFans. Ha ido evolucionando y ya creo que se ha vuelto la marca, es de alguna manera el gancho. Un amigo me dijo alguna vez que era el abreboca del tema y ya se volvió un gancho que siempre esperan. Ya es parte del podcast y creo que mientras exista el podcast eso va a estar.

Chucho: Más bien, cada vez se hace más grande el tema de sketch y el tema de lo visual. Justamente en el aniversario estamos sacando tres sketches en el mismo episodio, tiene un intermedio musical. Es el episodio soñado. Si pudiéramos hacer todos los episodios así lo haríamos, pero falta músculo para hacer algo de esa magnitud.

-¿Qué creen que han hecho distinto para mantenerse cinco años cuando tantos podcasts no pasan del primero?

-Daniel: Somos fastidiosos con nosotros, nos damos látigo y somos bastante autocríticos y en general le hemos sido, a lo largo de más de estos 250 episodios, fieles a una regla: nos tiene que gustar y nos tiene que dar risa a nosotros. Entonces, me dirías ¿todos me han dado risa? Unos más que otros, pero esa ha sido la batalla en cuanto a temas y sketches. El sketch nos tiene que dar risa a los tres porque si no nos da risa es aburrido. El tema del que hablamos nos tiene que gustar, o al menos a alguno. No siempre nos gusta la misma cosa a los tres, pero ir a ver a la Vinotinto conmigo igual es divertido porque a mí me importa. Tiene que tener algo de alma. Estos cinco años hemos mantenido esa alma y siento que ahorita tiene mucha más alma y mucho más de nosotros que al principio.

Estefanía: Permanecemos fieles a los tres, sea lo que eso sea: episodio, tema, una idea, una cosa, todo. Algo nos tiene que gustar, si no nos gusta no sale, no estamos haciendo nada por compromiso, nadie nos está vigilando, es nuestro proyecto. Incluso, son nuestras decisiones, entonces es como un ejercicio a veces de introspección de qué quiero decir con esto, qué me pasa con esto, por qué esto me interesa, por qué lo quiero llevar a la mesa, lo que sea. Simplemente a los tres nos tiene que gustar.

Chucho: Igual es un tema de originalidad y es algo que perseguimos intensamente. Siempre nos gusta buscarle un ángulo creativo a las cosas. Por eso cada vez hemos disminuido esto de hablar de lo que se está hablando porque eso hace que sea un poco más predecible. Nos gusta más bien explorar qué otras cosas no se están hablando, pero que son relevantes. Nuestro lugar favorito es cuando conseguimos algo que es relevante y que nadie lo estaba hablando, ese es el lugar perfecto de los episodios que son perfectos para nosotros.

Estefanía: Sí y nos obliga creativamente a ver cosas, a hacer cosas, pensar cosas, a vivir una experiencia: mira voy para allá a ver qué pasa en ese lugar al que yo nunca he ido, ¿mira y si vamos para Puerto Rico a ver qué hacen? Nos obliga a ver.

-¿A salir de su zona de confort?

-Estefanía: Un poco, puede ser, sí. Déjame ver este documental, déjame leer este libro o estoy viendo un TikTok. O, por ejemplo, esto que salió casi así, estás viendo algo y piensas ¿por qué los venezolanos siempre usan pantalones pegados? Y nos hicimos esta pregunta de una simpleza que estaba ahí y resulta que descubrimos y logramos desarrollar una tesis de porqué esto pasa en Venezuela. Entonces, eso está cool porque siempre estás con los ojos abiertos tratando de ver que hay.

-En cinco años es imposible que no hayan tenido alguna pelea. ¿Cómo arreglan esos problemas antes de grabar? ¿O cuando es momento de grabar todos los problemas quedan afuera y ustedes se meten en papel?

-Estefanía: Somos unos profesionales. Evidentemente son cinco años, somos socios también, hay diferencias. La verdad, si es una pelea muy intensa es una sentada en una mesa los tres, y nos decimos lo que haya que decir. Es como un matrimonio, ¿Sabes esta frase que dice “cuando estás casada, no te puedes ir molesta a la cama”? Eso se arregla rapidito porque aquí hay trabajo que hacer, aquí no hay “no, yo no te voy a hablar por una semana”. O sea, eso no pasa. Las veces que hemos tenido diferencias, nos sentamos, nos las decimos. Aquí hay unos límites, somos socios, pero somos amigos. Entonces, también tenemos como cierta valentía al decirnos las cosas en la cara como “Chucho la estás cagando en esto” y la verdad es que estamos por algo más grande, eso es un día y se acabó.

-Hace poco, Nadia María decía algo interesante sobre Estefanía: estar en una dinámica de hombres algunas veces es difícil… porque sientes que tienes que tratar de que tu voz sea escuchada. En El Cuartico esa dinámica no existe porque Estefanía, explicó Nadia María, es la que remata los chistes y su voz es más que escuchada. ¿Pero hubo un momento donde no fue así y tuviste que recalcular, capaz levantar la mano y decir déjenme hablar?

-Daniel: Voy a contestar yo por ti…

Estefanía: Estoy tratando de decir esto sin que suene de mala manera, pero yo he tenido la fortuna o el privilegio de sentarme desde hace bastante tiempo en mesas donde mi opinión es validada y escuchada. Cuando digo una mierda es una mierda y cuando digo algo bueno es algo bueno y punto. Nunca me he sentido de esa manera en El Cuartico. Entonces, no podría decir como que Daniel y Chucho no me escuchan, yo creo que podría ser al revés. ¡Yo no los escucho!

Daniel: Y creo que cuando ha pasado algo nos lo has dicho como “Mira, llevan tres sketches que son demasiado para hombres: cantaron la Champions con Mau y Ricky, le pusieron la cabeza del pipí a alguien…”.

Estefanía: Por eso, es muy natural. Hay un chiste que ha permanecido por años en el proyecto que yo dije “el fútbol femenil” y Daniel y Chucho y que “no se dice femenil, se dice femenino”. Se acabó el programa y les dije: “última vez que ustedes me corrigen” y esto lo digo como un ejemplo en verdad súper tonto, que no es como que no puedo decir nada en mi propio proyecto o de que esto sea una dinámica.

Chucho: Es que además es una dinámica que no le conviene a ninguno, honestamente.

Estefanía: Sí, exacto, no nos conviene. Hay muchas veces que yo digo algo que representa la voz femenina o la opinión femenina como “no, las mujeres hacemos esto, esto y esto” y así se ve en las dinámicas del programa, cada quien tiene su opinión. Ninguna resta.

Chucho: Y ahí está lo divertido. Ser un grupo variado que puede tener diferentes ángulos. Si no estuviera, Estefanía dijéramos “las mujeres dicen es tal cosa y tal cosa” y no es así y se queda allí y sale así y la gente dice “no, no es así”. En cambio, Estefanía obviamente lo comenta y más bien retroalimenta al mismo programa en pulir ese mismo error que pasaría si ella no estuviera.

Daniel: Yo me quedé sorprendido en el episodio en el que dijo que los pantalones de mujeres no tienen bolsillos y yo decía, esa es una cosa que ella misma se inventó y no…

Estefanía: Y todas las mujeres comentaban “no tienen bolsillos, necesitamos bolsillos” y yo lo dije. Al final eso suma, suma al programa.

-Tengo un pantalón ahorita puesto y no tiene bolsillos.

-Estefanía: ¡Queremos bolsillos!

Daniel: Al final, de nuestro lado es lo que dice Chucho, tener más voces es más cool, hay más chistes, se ríe más gente, es mejor.

Estefanía: Y yo nunca me he sentido en un punto de eje. No puedo mentir pues. Entiendo que hay ambientes donde es complicado, pero tampoco puedo mentir. Yo me he sentado en mesas donde me han escuchado y por eso he llegado a los lugares a los que he llegado, porque me escuchan.

Daniel: También gritas full…

Estefanía: Eso también, pero es por mi papá. Mi papá tenía un problemita en el oído y yo también lo tengo. Yo grito.

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Foto: Ram Martínez

-¿Alguna vez sintieron que el podcast estaba repitiéndose o quedándose sin chispa?

-Daniel: Siento que lo atajamos. Siempre estamos pendientes. Sabemos más bien que es por etapas. Muchas veces lo que está pasando es el reflejo de nosotros. Entonces, sin querer, por ejemplo, en enero y febrero nos ponemos más intensos, los sketches se ponen más oscuros, nos están gustando, pero tenemos que decir “ey, no todo el mundo está aquí”.

Chucho: Incluso el clima. O sea, justamente en enero-febrero estamos en invierno en Ciudad de México. Entonces, se pone triste, te pone triste, te pone más de que ves películas, te pone de que te recoge a la casa y eso se traduce en el programa sin querer. No nos salvamos de esa, también nos afecta. Y en Venezuela no están en invierno, entonces es un choque ahí a veces.

Daniel: Entonces, te quedas como “ah bueno epa, está fino todo el episodio, pero de repente tres no. Ya”. Cambiamos la vibra. Una vez hicimos varios sketches seguidos y empezamos a usar disfraces en un montón de sketches. Hicimos el sketch de una serpiente que era maracucha que decía las verdades, hicimos Manuel Tigrito que era un tigrito que golpeaba, usamos muchos disfraces y dijimos “ey, ya hay muchos disfraces. Hay que parar de usar el juguete, que nos emocionamos”.

Estefanía: Viene un poco también del tema de la autocrítica. Estamos conscientes que esto que hicimos funcionó, no funcionó, estamos haciendo esto mucho, no lo estamos haciendo. No es que se nos fue la chispa, pero hay cosas que hemos aprendido con el desarrollo del podcast. Por ejemplo, cuando empezó el proyecto teníamos muchas llamadas virtuales con expertos. Entonces, tenía otra vibra. Ahorita una llamada virtual no hay manera porque la pandemia mató toda esa vibra y dijimos “esto es como aburrido”. Creemos que es mejor si entrevistamos al experto en privado, le preguntamos cosas y lo traducimos con nuestra propia comedia, porque al final la gente le gusta escucharnos a nosotros. Esto nos ha ayudado a ir midiendo qué tipo de cosas se pueden poner aburridas y cómo mejorarlas. Vamos explorando cuando sentimos que algo no pega lo suficiente. Entonces, nos autocriticamos bastante y buscamos la manera de mantener siempre esa llama prendida para que siempre sea divertido.

-Ustedes mezclan humor con información, pero ¿cómo se aseguran de que no se pierda lo crítico en lo cómico?

-Chucho: Siempre se habla previamente. Antes de grabar discutimos el tema, conversamos, damos nuestros puntos de vista, porque también pasa que a veces no llegamos a un ángulo claro hasta que lo hablamos entre nosotros, lo rebotamos y decimos “capaz es esto, esto y esto”. Entonces, es muy raro que lleguemos al episodio sin saber nada antes de grabar, ya está muy digerido, ya los tres leímos y lo conversamos.

Daniel: Incluso, decimos “esto es lo que queremos decir”. Es difícil. De repente se nos pueden pasar un par de datos, pero la idea general ya la tenemos. Me acuerdo de que hubo un episodio de tener perros o tener hijos y al final, sabíamos que teníamos este tema que era como ‘pop’ de alguna manera y teníamos guardado un episodio de demografía y eso no le va a importar a nadie hasta que encontremos la manera de venderlo. Ahí fue que las dos hicieron clic y fue perfecto. Al final doy los datos de demografía venezolana, que era lo que queríamos.

-¿Pero cómo saben dónde está la línea?

-Chucho: Los ejemplos clásicos fueron en la situación política de julio del año pasado, ese fue el momento más sensible y nos enfocamos en dos cosas: comunicar lo que estaba pasando, sobre todo porque estamos claros que dentro de Venezuela no se puede comunicar tan libremente. Teníamos una oportunidad nosotros estando afuera para poder explicar, así sea a una audiencia minoritaria que no es venezolana, qué es lo que pasa. Por otro lado, es explorar un poquito, es procesar el sentimiento, es cómo nos hace sentir esta situación. Si estamos hablando de cómo nos hace sentir, automáticamente en la misma conversación vamos a saber cuándo hacemos un chiste y cuándo no porque estamos sintiendo lo mismo que está sintiendo la audiencia. Nos duele lo mismo, el sufrimiento es el mismo. Entonces, estamos bien claros allí, es casi telepatía, pero es raro explicar. Los tres sabemos qué podemos decir y qué no. Y no porque haya algo muy oscuro que no podamos decir, sino porque yo no lo voy a querer escuchar porque estamos claros en qué es lo que no queremos escuchar en esos momentos.

Estefanía: Al final es muy genuino. Además, es cómico. Cuando son esos episodios demasiado intensos, antes de empezar a grabar decimos “Dios mío, y dónde va la comedia aquí porque esto está complicado”, porque es importante no olvidar que somos comediantes, pero la verdad es que también los años de trabajo son lo que te hacen pensar, tipo aquí es el chiste.

Daniel: Somos comediantes por encima de todo y cuando lo unes a la información, siento que es al revés: tener información te hace saber la línea del chiste, si conoces el tema lo suficiente sabes dónde están las líneas que se pueden y no. En este tema por ejemplo del político, estar viviéndolo y sintiéndolo, sabes hasta dónde es la línea y qué línea no. Y sabes hacia quién quieres dirigir el chiste. Entonces, siento que tener mucha información te da justo dónde puedes y no puedes porque lo entendiste. La información te permite hacer una barra de chistes mucho más arriba porque sabes hasta dónde vas.

Estefanía: Y que honestamente tenemos un trabajo post. El trabajo de El Cuartico no es solo en el pre, en la investigación, en el durante de la grabación, sino que también es un trabajo post, que es sentarnos y revisar los episodios antes de que sean publicados. Es cierto que como comediante puedes estar en el fuego diciendo muchas cosas que se te disparan a la cabeza, pero cuando revisamos los episodios antes de ser publicados hacemos un ejercicio de autoedición de decir “no, esto que dije está super desatinado. Me volví loca”. Uno lo corta, que quede el producto lo más sensato posible, puedo autoeditarme, considerarlo y decir “esto queda afuera porque no vale la pena arruinar una investigación tan grande”.

Chucho: Y ahí aparecen los años del Chigüire Bipolar de los tres. El Chigüire fue un buen entrenamiento en saber cómo hablar de temas sensibles en momentos sensibles. Esta misma situación los tres la vivimos hace años en las protestas del 2014, en el 2017, en la época del hambre. En esas épocas igualito nos tocaba hacer chistes a los tres y ese entrenamiento quedó.

-Y hablando todavía sobre el tema de Venezuela, el 28 de julio marcó un antes y un después y también eso se veía en el contenido de los venezolanos que estaban fuera del país. Evidentemente hablaron sobre el tema, dieron sus opiniones, etc. Y bueno, luego hubo una caída de opiniones por varias razones. ¿Ustedes en qué etapa están? ¿Hablan todavía abiertamente del tema? ¿Se han tomado ciertas restricciones a ustedes mismos como equipo? ¿O le han dado rienda suelta?

-Estefanía: Hemos sido bien abiertos. No es un misterio cuál es nuestra opinión política. Si sigues la carrera de los tres desde hace suficiente tiempo sabes a qué nos hemos dedicado por años, ¿no? Pero tampoco somos políticos, en el momento en el que sentimos que tenemos que dar una opinión no estamos restringidos de esa manera, pero tampoco siento que nos podíamos quedar enganchados ahí porque bueno, nuestro proyecto trata de otra cosa.

Chucho: Además, siempre ha habido olas, que también es otro mensaje del Chigüire Bipolar, siempre hay olas de atención a la política en Venezuela y ahorita está baja. Literalmente porque hay un estancamiento de qué más vas a decir. Después del 28 pasó lo que pasó, hubo esto y lo otro. Ya no hay más nada que decir, ¿qué más vas a decir? ¿Qué más vamos a decir? Es repetirlo mil veces hasta el infinito.

Estefanía: Por eso no nos podemos quedar estancados ahí.

Chucho: Sí, pero estamos claros de todo. Cuando haya un ángulo nuevo que comentar, vamos a aparecer otra vez y vamos a hablarlo. Pero siempre es eso, olas, así lo he visto yo desde el Chigüire, y ahorita la ola está baja.

Daniel: El podcast también ha respondido bastante a lo que hemos dicho, tratar de estar cerca a la gente y al sentimiento. Honestamente, hay momentos donde notas que nadie quiere o no se puede hablar. Entonces, no es un podcast político, pero cuando sea el momento se habla de eso, se busca el ángulo más novedoso, el más cool, pero no es un podcast político que va a estar en eso. Es un podcast de muchas cosas.

-La semana pasada hubo un episodio importante… ¿cómo se siente Chucho y cómo recibió los comentarios?

-Chucho: Me siento muy contento honestamente. Obviamente, lo hablé específicamente en el episodio de Patreon porque el episodio público fue un poquito más en caliente del momento, había menos espacio para una conversación posterior porque no tenía la reacción de la audiencia. Entonces, es como un primer lanzamiento que después hay que esperar ver la reacción. El de Patreon fue un poquito más procesado, pero lo que quiero decir es que ya la etapa pública era lo último que me faltaba. Ya estaba bastante normalizado en mi vida aquí en Ciudad de México, con mi familia. Entonces, ya me sentía en la comodidad de comentarlo a la audiencia. Siempre va a haber un poco de miedo, sobre todo de cómo va a reaccionar la gente, pero me siento muy contento y afortunado por la audiencia que hemos trabajado todos estos años, por la comunidad que se creó en El Cuartico, de verdad. Es lo que hemos tratado de hacer desde un principio: fomentar curiosidad, el ángulo del otro, fomentar empatía, hablarlo bajo ese lente y la gente que se reunió para ver el episodio fue una gente con estos valores y cuando toca algo como más personal reaccionan de la misma manera. Me siento bien feliz y afortunado de que me pueda permitir eso con una reacción que fue muy positiva.

Estefanía: Yo sentí una gran felicidad y orgullo. Experimenté algo que no había experimentado en estos cinco años de proyecto: cuando tratas a la gente, a tu audiencia, con respeto, cuando te das cuenta que puedes hacer chistes sin ofender a nadie, sin ser pesado, sin estereotipar, que puedes hacer comedia desde este lugar y la gente responde de la misma manera… Todo vino desde un lugar tan genuino y tan bonito que me sentí muy orgullosa de la comunidad que ha hecho El Cuartico, que la gente que nos sigue sea tan abierta, tan curiosa, tan empática, puedan estar ahí, tú dices “ay, yo he entregado esto” y la gente te lo entrega de vuelta. Eso me pareció maravilloso.

Chucho: Que además genera como un efecto grupal para un lado. Estamos acostumbrados, sobre todo ahorita que estamos viendo momentos muy tribales de política, que va hacia lo negativo y justamente nosotros sentimos lo contrario, una comunidad y una audiencia tan grande expresó esto de manera positiva, eran una mayoría abrumadora. La mayoría comentó positivamente. La gente que hubiera querido comentar negativamente se iba a quedar en un lugar raro y eso fue bien chévere.

Daniel: Ganó el amor.

-El episodio más visto de El Cuartico es el de Emilio Lovera… ¿Cómo hacen para retener a ese público que les llega por un invitado que tal vez no es su comunidad, tal vez no está metido en su núcleo? ¿O incluso por algún actor que aparezca en un sketch?

-Chucho: Yo escuché el episodio de Chiste Interno de Emilio y él habló sobre cómo era la audiencia de Radio Rochela y me gustó mucho el enfoque. Ellos apuntaban a que fueran todos los venezolanos sin importar edades, clases sociales, religión, nada, que todos los venezolanos pudieran ser bienvenidos a Radio Rochela e hicieron un esfuerzo activo para lograr eso a nivel de guion, enfoque, de todo. Y es algo que desde un tiempo para acá hemos estado muy ahí activos. Queremos que todo lo de nosotros se entienda para la mayor cantidad de personas, que nadie se sienta excluido del programa y eso creo que al final funciona porque nuestra audiencia es bien amplia. Obviamente nuestro grupo principal es la gente de nuestra edad, eso es lo más natural, pero también grupos de gente de 18 a 25 años nos ven, gente mayor de 45 años nos ven, nos escribe gente mayor de 60 años, nos ve gente de todas las edades. Entonces, eso es súper positivo y justamente si llegaste por el episodio de Emilio, viste otro episodio y hay esa sensibilidad, te vas a quedar. No te vas a sentir excluido por tu edad, por tu clase social, por lo que sea te quedas viendo el programa. Ese es nuestro enfoque.

Daniel: Volviendo a lo de siempre tener algo que te importe, siempre siento que la gente se va a quedar. Cuando le dijimos a Emilio que queríamos que viniera es porque admiramos algo en Emilio, queremos algo en él. La gente que de repente no nos conoce y viene por Emilio, pues nosotros tratamos a Emilio con respeto, todo lo que nos gusta se nota y la gente que se va a quedar porque tenemos en común a Emilio. Siempre llevamos algo que nos guste, algo que realmente nos importe, luego ese público se va a quedar porque nos importa una cosa en común y vamos a conseguir otras mil. Tratamos de que todo el mundo se sienta cómodo. Entonces, siento que solo el hecho de llevarlo ya va a hacer que alguna de esas personas se quede.

Estefanía: Todos los entrevistados que hemos tenido en El Cuartico es porque nos gustan, o sea no es una obligación. No es como que alguien nos está pidiendo, no es como que nos deben algo, no es un favor. Si me gusta lo tenemos y aplica como para Daniel como para Chucho.

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-¿Tienen algún podcast venezolano que vean y que utilicen de inspiración? ¿O alguno que digan esto que están haciendo estas personas está divertido y pudiese ser algo que tal vez en los próximos 5-10 años, lo que dure El Cuartico, puedan replicar o tal vez puedan hacer algo parecido?

-Estefanía: Me atrevería a decir, hablando en nombre de los tres, que no lo aterrizaría solamente en un podcast que nos haya inspirado. Para nosotros la inspiración está en muchos lugares. Los cinco años de El Cuartico lo vemos como los 50 años de Saturday Night Live, nosotros podemos hacer algo así. O pasa mucho con los sketches que es “¿y si hacemos esto, pero llevado como a la película de Interestelar?”, “¿y si hacemos esto, pero enfocado en la película de Sherlock Holmes?”. La inspiración está en muchos lugares: cosas que vemos, películas, documentales, países que visitamos. Es más grande.

Daniel: También creo que la inspiración no es de un solo podcast, Incluso, se va viendo en el camino, porque uno piensa que fue solo cuando uno comenzó, pero El Cuartico no es igual a cuando comenzamos. De repente Estefanía llega “miren ‘Se regalan dudas’ habla más del corazón, nosotros no hablamos del corazón”. De repente llega Chucho: mira, salieron unos sketches nuevos, están haciendo cosas actuales” y vamos replanteando lo que queremos, tratamos de dejarlo fluir e ir integrando. Los tres vemos bastantes cosas y tratamos de hacer cosas.

-Y ha habido algo ahorita que sienten que hayan visto y hayan dicho ‘me puede servir para un episodio’ o un episodio que hayan hecho.

-Chucho: El tema de podcast no tanto, si somos honestos. Nuestra visión del podcast apunta más a una revista que a un podcast. Una revista cultural tipo The Atlantic, New Yorker, que son revistas que tienen un artículo de política, de cultura, ciencia. Nos vemos un poquito en esa dinámica, hay un episodio de política, de cultura, de ciencias, hay episodios sociales, de chisme. Más bien vemos la inspiración en otros formatos porque, además, pasa que si un podcast ya lo hizo… Por eso nos gusta cómo integrar cosas de otras disciplinas porque en esa integración es cuando aparece algo nuevo. No sé cuántos podcasts hay que incluyan sketches, pero esa fue nuestra integración. Hay mucha libertad, no hay reglas, nadie nos está diciendo qué tiene que tener el podcast. Podemos hacer lo que queramos, por eso nos fuimos a Puerto Rico y dijimos que el episodio lo podemos grabar allá, en las sillas del Airbnb para que se vea puertorriqueño y tenga la imagen, el sonido y el sol del país. Todo eso no lo agarramos de podcast, lo agarramos de otras disciplinas, diría yo.

-Si El Cuartico terminara mañana, ¿qué legado creen que deja?

-Daniel: Todavía no lo hemos dejado, reina. Falta qué jode, nos faltan años todavía.

-¡En un momento hipotético!

-Estefanía: Yo diría que el legado, al menos para mí, es la búsqueda de la comedia. Somos tres comediantes, nos gusta reírnos, hacer estupideces, hacer chistes, vamos a un lugar y hacemos chistes, vamos a lugares y tratamos de hacer algo. O sea, siempre estamos como en la búsqueda del chiste y de la risa y eso es un valor bonito como comediante. Si logramos inspirar a un chamo de 18 años que dijo “esto me da risa, ¿qué puedo hacer yo?”. Sin importar el tema, siempre estamos buscando la risa, de sacar el chiste, si el chamo de 18 se inspira para hacer algo, ya para mí eso es suficiente.

Chucho: Para mí es el tema de los sketches, sería importante. Venezuela tiene una historia larga de sketches, es como un elemento cultural importante. Además, en Venezuela la comedia es importante. Siento que hay países que valoran más la comedia que otros, nosotros la valoramos mucho y el sketch forma parte de eso. Si entramos en la página de Wikipedia de ‘Programas de sketches en Venezuela’, estoy tranquilo.

Daniel: Honestamente, más allá del legado, si algo se deja en cuanto a comedia solo le va a importar a comediantes, guionistas y escritores. Ese es un legado. Me quedo es con lo bonito, con lo que la gente se queda, lo que está pasando. Full gente nos ha escrito “me siento solo y estoy con ustedes” y el legado al final es el tiempo que la gente comparte con uno lo que dure El Cuartico, lo que quede y que la gente diga “hicieron tremendos chistes en ese momento” y ya.

-Están preparando un episodio especial para sus cinco años. ¿Un mínimo adelanto que nos puedan dar?-Daniel: Va a ser el episodio soñado de El Cuartico… Es un episodio que va más allá de hacer un podcast, es casi un programa. Va a tener tres sketches, todo va a tener una temática de fiesta, de celebración de cinco años. Todos los sketches van inspirados en fiestas venezolanas, tradiciones fiesteras, en el trencito, en que ponen el “Alma llanera” para que te vayas. Cosas que pasan en nuestras fiestas. Es una súper celebración. Es el episodio ideal que tiene todo, celebrando nuestros cinco años y que esperamos que se sientan de celebración absoluta. -Por: Alejandra Gomes y Valentina Rivas

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