Entrevista UB

La Cueva Soundsystem: "Sírvete un whisky, escucha el disco y disfrútalo"

Roger Rondón, Alan Chacín, Jesús Machado, Eduardo Álvarez y David Valley, son los integrantes de una banda de rock alternativo que apuesta por el concepto de álbum: conoce a La Cueva Soundsystem

La Cueva SoundSystem
Foto: Teresa Camejo
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Treinta minutos antes de subirse a tarima, La Cueva Soundsystem estaba en el backstage del Caracas Music Hall repasando el setlist con las canciones de su álbum «Ciudad vacía», y también tomándose unas birras para bajar los nervios.

En entrevista con UB Magazine, los miembros de La Cueva contaron cómo es ser una banda de rock emergente en Venezuela, enfrentando los retos de siempre y los de ahora, que incluyen oyentes mensuales, views y likes.

setlist La Cueva Soundsystem
Foto: Teresa Camejo

—Comenzaron promocionando su música en la feria de la UCAB y hoy tienen su propio show en el Caracas Music Hall. ¿Cuándo se dieron cuenta de que el proyecto iba en serio?

Roger (voz y bajo): Tú nos acompañaste cuando nos lanzamos con el megáfono en la feria a promocionar el primer Ascenso Culture Fest. Ha sido guerreando en la uni y en la calle; en verdad, donde nos tocara. Siempre desde la autoproducción. Creo que entendimos que era serio cuando nos pusimos la tarea de hacer un disco; ahí fue cuando nos dimos cuenta de que teníamos que concentrarnos, hacerlo realmente bien y echarle bolas… meterle cabeza.

Alan (teclados): Yo diría que un poquito antes. El momento de la seriedad fue cuando empezamos a grabar los primeros sencillos; ya teníamos ese norte. Siempre supimos que queríamos ser una banda que sacara álbumes, que no dejara morir el concepto del disco. Desde 2022 eso ya estaba claro.

La Cueva Soundsystem
Foto: Anna Cavalieri
La Cueva Soundsystem
Foto: Anna Cavalieri

—Antes, cuando una banda se daba a conocer, tenía que tocar en los lugares correctos, hablar con las personas indicadas, transar… y aunque sigue siendo así, ahora también está el tema de los likes, views y reproducciones. ¿Qué tan importante es eso para ustedes?

Eduardo (guitarrista): Yo creo que sí es algo que al final afecta y que importa. A uno siempre le gusta ver los numeritos subir, pero no es algo que defina a la banda. Es porque estamos haciendo lo que queremos hacer y lo que en verdad es la banda. Lo demás, creo que viene solo.

Roger: Afecta porque uno lo ve; tienes acceso al Spotify for Artists y ves los números, pero no se refleja en el proceso creativo… Capaz debería reflejarse un poco, no lo sé. Pero no compongo desde ahí; compongo sobre lo que me pasa y cosas que me afectan muchísimo más: mi vida amorosa, mis amigos o mi familia.

Alan: Yo creo que sí. Nosotros escuchamos el feedback de los fans. Al final del día, es importante saber qué gusta o qué no. Pero sigo defendiendo el punto de que desde los fundamentos de la banda se dejó muy claro que no le íbamos a vender el alma al diablo para generar visitas y plata.

Hay una frase muy chévere de Rick Rubin, que es un tremendo productor americano; él dice: “El artista debería hacer arte para él, y cuando lo hace para él, termina siendo el mejor arte para todos”. Esa es una filosofía que siempre hemos tenido. Siempre hemos sido muy genuinos al componer, al escribir y al hacer la música y los arreglos que queremos, en el género que queremos —que es rock alternativo, aunque capaz mañana sea otro—. Eso el público lo valora demasiado y por eso creo que el crecimiento ha sido orgánico.

Es más, nadie de La Cueva ha cobrado ni un centavo porque esa es la idea, de cierta forma. Todo se reinvierte en el proyecto y, si de verdad rinde, es porque es genuino y porque a la gente le gusta. Así es como se graba.

Roger: Un consejo para las bandas emergentes: no cobren, reinviertan. Metan esa vaina al pote. Metes eso en el pote y después vas y grabas; así creces. O juegan a la ruleta, apuestan y, de repente, ganan y pueden grabar con más caché.

—Su música se conoce por ser una «fritadera alternativa». Aunque eso no es un género, ustedes han logrado definirlo así. Echen el cuento: ¿todo esto es una actuación o ustedes son así?

Roger: El tema del performance, para mí, sí es entrar en personaje, pero al final uno mismo lo crea para poder expresar muchas otras cosas que están detrás. Tal vez nuestra máscara la llevamos todos los días y, básicamente, se llama… no sé, poder vivir en sociedad de alguna forma. Entonces, poquito a poco vamos conectando con más gente, pero siempre siendo reales con nosotros mismos. A veces para ello, y particularmente con el contexto que vivimos, debes hacerlo por debajo de la mesa.

Jesús (baterista): Yo siempre he creído que la música no es para competir, sino para compartir. Y algo que define a La Cueva es que hacemos lo que nos gusta: si a los demás les gusta, fino; y si no, fino también.

—Este es su primer álbum después de varios sencillos. Además de estar orgullosos de esto, ¿cuál es la recomendación para alguien que lo va a escuchar por primera vez?

Roger: Cierra los ojos y disfruta. Cuéntanos por qué la ciudad no está vacía —así se llama el disco—; entonces, escúchalo y responde, prueba lo contrario.

Alan: Yo diría que vayan con la mente en blanco. ¿Qué debería interpretar la gente más allá de los mensajes de amor, desamor, descarga o crítica? Yo diría que también es una oportunidad para decir: “Estos chamos salieron absolutamente de la nada con unos sencillos que al principio tenían un nivel, y ahora hay un siguiente nivel de profesionalismo”. No estoy buscando elogios, es la realidad. La verdad es que todo el mundo tiene la oportunidad de hacer algo así; cualquiera tiene un mensaje que dar y todos tenemos algo de arte en sí. Si es así, deberías tener la oportunidad de compartirlo con el mundo. Entonces, si te gusta el disco, debes saber que tú también puedes hacer uno.

Jesús (baterista): Sírvete un vaso de whisky, escucha el disco y disfrútalo.

Antes de terminar la entrevista, el integrante más reciente, David Valley, nos dijo:

“Hola, yo soy la adquisición más reciente de La Cueva; escuchen Ciudad vacía”.

La Cueva Soundsystem tocó su primer Caracas Music Hall el sábado 21 de febrero, con 300 entradas sold out. Tuvieron tres bandas invitadas: Bucle Lunar, Capitán Mostacho y Zoller.

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