Entrevista UB

Ellos son Bajo el Árbol, la gente que marca La Clave

A paso firme, le cambiaron la cara a los eventos de salsa en Caracas. Y prometen mucho más este año. Silvia Cardona y Jean Paul Zeppenfeld son los nombres detrás de La Clave

Fotos: Alejandro Cremades
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Ahora que el trabajo está hecho, cualquiera puede pensar que era obvio. Sí, lo era. Pero a nadie se le había ocurrido y menos así, bajo ese concepto que te hace sentir como en una fiesta feliz y en la que todo está puesto para los protagonistas: la salsa y el público. La productora Bajo el Árbol acertó con La Clave. Y el registro de 2025 lo deja claro: 9 ediciones, 19.600 asistentes y un estimado de 63 horas de baile en esa pista que sacó a pasear al género.

Jean Paul Zeppenfeld y Silvia Cardona cambiaron el panorama salsero caraqueño casi desde el primer momento cuando tuvieron la primera edición de La Clave con Alfredo Naranjo el 11 de agosto de 2023. Tres años más tarde, siguen pensando en grande aunque sin prisas. Y la primera fiesta de su agenda, con Porfi Baloa, es una muestra de lo que están proyectando para los próximos meses.

Hablamos con ellos en el lugar de los acontecimientos: la Hacienda La Vega.

-La Clave ha sido importante en “reposicionar” a la salsa en la ciudad. ¿Ustedes creen que ayudaron a descubrir que la salsa en Caracas estaba viva?

-Jean Paul: La salsa siempre estuvo ahí, ha estado ahí. Ahora, creo que la manera como le fuimos dando forma a La Clave, a este proyecto, ha ayudado a venderla de una manera diferente, y a llegarle a un público que no iba muy pendiente de la salsa o de acudir a un evento salsero, gente que quizás la escuchaba y la bailaba en una fiesta, pero no acudía a un evento salsero. Creo que hemos logrado llegar hasta ahí, pero sin duda la salsa en Caracas, ha estado 24-7, como dicen. 


-Lo que hicieron fue darle un nuevo nuevo formato a la presentación…

-Jean Paul:  Sí, correcto a la presentación. Una presentación diferente, un formato nuevo, podemos llamarlo así…

Silvia: Como son los eventos de Bajo el Árbol…

Jean Paul: Sí, muy a la línea de los eventos nuestros que, independientemente del género, siempre van de esa esa forma: tipo festival, con la premisa que sea al aire libre, con mucho verde… manejamos el tema del reciclaje en todos nuestros eventos… Tratamos de que todo tenga cierta coherencia, pues.

-De alguna manera sacaron a la salsa de los locales nocturnos y también un poco del barrio y se la llevaron a la otra parte de la ciudad que a lo mejor no la estaba disfrutando tanto…

-Jean Paul: Correcto. Y la hemos pasado por varios puntos de Caracas. Empezamos en San Bernardino, donde nos fue súper chévere, pero lamentablemente la locación quedó un poco pequeña. De ahí nos fuimos para El Arroyo, pero no era lo que buscábamos, no era el sitio ideal, pues. De ahí, pasamos por el Caracas Sport Club, que es muy lindo el sitio, pero bueno, no era La Clave… Y por Yuraima Mercado conocimos La Hacienda La Vega, ella nos hizo el enlace y desde marzo del año pasado hemos estado fijos aquí. Y no nos queremos mover porque hemos hecho muy buena relación y es un lugar amigable para todo lo que es el tema de producción.

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Jean Paul Zeppenfeld

-Y cuando se plantearon por primera vez hacer estos eventos, ¿por qué decidieron por la salsa?

-Jean Paul: La salsa fue como un retruque, como decimos nosotros. Silvia y yo estábamos recién llegados de Uruguay, vivíamos allá y veníamos de presentar en Uruguay y en Argentina a Rawayana, a Danny  Ocean, a Los Mesoneros, Los Amigos Invisibles… Entonces, veníamos muy por esa onda y una vez aquí en Caracas, una noche que vino Cheo Pardo a pasar una Navidad acá, nos llamó y nos dijo “quiero bailar salsa”. Lo llevamos a San Agustín y ahí él nos agarró y nos dijo “muchachos, pongan en pausa todos esos proyectos y metan el ojo a la salsa, piénselo nada más”. Y así empezó… hicimos un evento San Agustín en enero y fue un palo, fue un gentío…

-¿Entonces Cheo les dio la idea?

-Jean Paul: Cheo, sin duda, fue el que encendió todo eso, sin duda.

Silvia: Lo hicimos ahí porque él dijo, “yo quiero tocar aquí gratis”. Y bueno, vamos a organizarlo y como en cinco días lo hicimos.

Jean Paul: Nos contagió de tal forma que fuimos a tocar, vimos el resultado y dijimos, “Cheo la tiene clara”. Siempre lo hemos visto a él en lo artístico como una persona que tiene un panorama bien claro y bien amplio.

-¿Y desde cuándo estaban ustedes en esto de la producción de eventos?

-Jean Paul: Bajo el Árbol empezó aquí en el 2017. Estábamos recién llegados de pasar cinco años en Chile… hemos dado más vueltas que Valentina Quintero… Entonces, llegamos a Caracas en esa época que fue candela…

Silvia: Y después vinieron los apagones y ahí dijimos “nos vamos”.

Jean Paul: Nos juntamos con Danel Sarmiento, baterista de Desorden Público y pana de nosotros, y le planteamos hacer algo. Traíamos unas ideas porque Silvia y yo en Chile trabajamos muy de cerca con Lotus, que es la productora más grande de allá y trabajamos en dos Lollapalooza, dos Ultra, o sea, festivales súper grandes y además estuvimos fijos en el Movistar Arena, así que estábamos metidos demasiado de lleno en todo este tema de producción. Llegamos a Caracas con ganas de seguir por esa onda y Danel también tenía las ganas de hacerlo y así surgió.

Empezamos con reuniones pequeñas en los Palos Grandes, en casa, como para 100 o 200 personas. Y después fuimos agrandando y agrandando, hasta que un diciembre (2018) nos atrevimos a hacer algo en la Concha Acústica de Bello Monte. Logramos que la dejaran relativamente operativa e hicimos “Navidades desordenadas”. Eso quedó súper chévere, con cuatro bandas, tipo festivalito. Ahí fuimos creciendo, pero 2019 empezaron los apagones, la vaina y dijimos “ya está bueno, vámonos otra vez”. Y nos fuimos a Uruguay. Allá hicimos todo esto que dijimos con Rawayana, Amigos Invisibles, Danny Ocean…

Silvia: Teníamos muchos conciertos: cuatro en Buenos Aires y cuatro en Montevideo. Y llegó la pandemia. Nos quedamos con las cuatro bandas contratadas…

Jean Paul: Con la pandemia, lo último que se iba a activar era el espectáculo. Nos estábamos comiendo los ahorros y decidimos montar una cafetería, que siempre eso ha sido como el arma que nos ha ha ayudado como a echar coñazo… Luego empezamos a hacer los shows, pero lo que se producía en Buenos Aires, se lo comía Montevideo. Hasta que decidimos venirnos en el 2021. Y ahí de una con Bajo el Árbol, volviendo a ver de qué manera entrompar todo esto aparece Cheo con su consejo y salimos con La Clave.

-¿Cuál fue el primer evento de La Clave?

-Jean Paul: La primera Clave fue en agosto de 2023, con Alfredo Naranjo, en San Bernardino. A la primera Clave fueron 500 personas, incluyendo todo el gentío que invitamos y ya hoy en día estamos manejando 3.000 personas y queda mucha gente por fuera. Cuando son ediciones especiales como la de Porfi Baloa o la que tuvimos en diciembre, queda un gentío por fuera.

Silvia: La primera Clave fue el 11 de agosto de 2023. Y el primer aniversario fue con la Dimensión Latina e hicimos dos días, en San Bernardino.

Jean Paul: La respuesta de verdad ha sido sorprendente, gratificante y nos ha hecho asumir un compromiso bien serio porque tomó dimensiones que no esperábamos y que requieren estar con seriedad y conformar equipos. Las marcas se están involucrando cada vez más y el público también aspira más del evento, así que hay que estar a la altura. Por eso buscamos a Porfi Baloa para comenzar 2026 y ya que se está suavizando el tema aéreo, de los vuelos, empezar a ver qué opciones podemos traer de artistas.

-¿No temen que eso los lleve a un crecimiento ya en el que pierdan el control de la esencia de lo que es La Clave?

-Jean Paul: No, porque ahí separaríamos eventos. O sea, el día de mañana, si llegásemos a tener la oportunidad de manejar un artista fuerte que tú digas “esto no es para La Clave sino para algo más grande”, ya ahí uno pensaría en otros venues. Ojalá toda esta situación termine de tomar un rumbo porque, ¿a qué productor no le gustaría hacer un Poliedro de Caracas? Ojo, no lo he hecho y tal vez termine siendo una experiencia desastrosa, pero quiero hacerlo porque esa es nuestra arena por excelencia. Y me han dicho que está súper bien ahorita…

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Silvia Cardona

-¿Para esa primera vez pudieron conseguir patrocinio?

-Jean Paul: No, nada, cero. Polar nos acompañó con unos kioscos, pero vendíamos nosotros. Hoy en día es otro tema. Sobre todo Polar se involucró muy duro.

-Cuando diseñan el concepto de las noches de La Clave, ¿qué es lo fundamental? ¿Qué se plantean para marcar diferencia?

-Jean Paul: Nosotros partimos desde el momento cero, desde la experiencia comparando el ticket. Hemos pasado por varias tiqueras buscando eso, nuestro rendimiento administrativo y buscando la satisfacción del cliente.

Silvia: Hacemos esto (dice y muestra la lista de requerimientos y reglas para los proveedores)

Jean Paul: Todo el que participe en La Clave tiene que entrar por este carril. 
Fue la manera como aprendimos en esas grandes producciones y nos dimos cuenta de que da resultado.

Silvia: Por ejemplo, tenemos un plano para que todos sepan dónde van a estar ubicados y les marcamos los sitios donde van a ir los puntos de luz para el electricista… Cuando llegan a montar ya todo el mundo sabe dónde va, cuántos metros tiene cada uno, la normativa para la venta de comida…  

Jean Paul: Aquí hay gente en las productoras que sí le quieren echar bolas, pero hay gente que no le para a los detalles, que es la gran mayoría. Nosotros queremos estar en el grupo que sí y contagiar a los demás a que hagan las vainas bien… 


Silvia: Nuestros baños… Hace poco nos invitaron a una charla en el IESA y nos preguntaron, ¿cómo es que una fiesta de salsa tiene de patrocinante a Las Llaves? Por eso los baños son impecables. No hay una queja, ni una sola queja.

-Como usuario uno siente comodidad, estás seguro, tienes un buen cartel, baños súper limpios -es cierto- y en general es como si estuvieras en una feria, todo el mundo contento… ¿Cómo ese genera eso?

-Jean Paul: Ese es el concepto: una especie de feria. Todo eso es en el imaginario nuestro recorrerlo mil veces, que entres, como te decía, desde el ticket, la puerta, cómo te van a recibir, cuando caminas, si está la iluminación adecuada, lograr la atmósfera correcta, la entrada con el sumergible de las telas… Son cosas sencillas. Cuando abres esas telas te consigues con un jardín tipo feria con puestos y con otro tipo de mobiliario que no es el que ya todo el mundo tiene establecido en la cabeza…

Silvia: Pasas esas cintas y te cambia la mente completamente.

Jean Paul: Y desde lo sencillo. Sentimos que ocurre exactamente lo mismo que ocurría en el Metro de Caracas en los 80: éramos unos salvajes afuera tirando chicles y cigarros al piso y entrábamos y éramos unos reyes en esa vaina. Todo el público que viene a La Clave tiene un comportamiento extraordinario, nunca ha habido una pelea siendo salsa y habiendo tanto consumo de alcohol, porque le dan duro a esas barras… De hecho, ya la gente se conoce de otras Clave y se crea esa atmósfera de camaradería. Hay un ambiente que es buscado, los colores, la mirada, o sea, si estoy aquí y volteo así cuál es la foto que me estoy tomando, o si estoy sentado acá… Es venir y sentarte mil veces en ese jardín y ver qué falta y ahí vas armando. Y pasión pura. Me encanta esta vaina. Me encanta que todo mundo se sienta a gusto…

Silvia: Yo me senté aquí y ya estoy viendo los árboles que tenemos que decorar…

-¿Cuál ha sido para ustedes de las ediciones de La Clave la que más les ha gustado? Aunque es difícil porque están trabajando, pero la que más han disfrutado, no tanto por lo que hayan ganado, sino por lo que se logró esa noche…

-Silvia: La Dimensión Latina.

Jean Paul: Una edición que hicimos aquí con la Dimensión Latina y ellos invitaron a los hermanos Primera. Fue súper chévere y todo nos salió perfecto. El público la pasó bien, los artistas se fueron con un buen sabor de boca.

Silvia: Ellos fueron los que quisieron venir…

Jean Paul: Sí, de verdad eso fue gratificante. Eso en cuanto a La Clave y en cuanto al trabajo general, creo que Rawayana en Buenos Aires y Montevideo es la como la tapa del frasco hasta ahora. Fue muy retador y súper gratificante.

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-Puestos a soñar, ¿cuál es La Clave de los sueños hoy?

-Jean Paul: ¿El sueño? Nuestro tope sería Rubén Blades… Pero ya ahí sí estamos hablando de un Polidero o más…

Silvia: El Gran Combo, el Grupo Niche.

Jean Paul: Grupos de afuera hay muchos y en Colombia hay grandes orquestas de salsa, extraordinarias. Pero sí, el sueño es Rubén Blades porque amamos su música. Estamos haciendo salsa, estamos haciéndolo bien, así que estamos cerca y Venezuela está arrancando como de cero…

Silvia: El año pasado tocamos a Porfi, pero no le parecía buen momento para venir… Y ya dijo que sí.

Jean Paul: Cuando empezamos con esto nuestro sueño era la Dimensión Latina y ya lo hemos hecho cuatro veces. Así que sí hay que soñarla, porque sí se da. Y Porfi no estaba tampoco en los planes pero dijimos “vamos a meterle mente a esa vaina”. Todo es meterle, vas a actuar de otra manera, vas a vendérselo con otra energía a la marca, vas a actuar de otra forma.

-¿Van a seguir con los otros eventos como ya lo hicieron con Los Mentas y Anakena?

-Jean Paul: Eso lo queremos seguir haciendo. Eso es Bajo el Árbol. Tenemos el lanzamiento del disco de Motherflower con miras a hacerle su gira o por lo menos hacer Caracas a mediados de año. También estamos hablando con Monsieur Periné y estamos tratando de tener cercanía con algunas bandas, sobre todo colombianas.

Silvia: Tendremos La Clave y lo otro. Queremos que la gente entienda que La Clave no se hace sola, La Clave la hace Bajo el Árbol.  

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-Por lo que están diciendo, este año es el de la internacionalización…

-Silvia: Vamos con todo.  

Jean Paul: De hecho, fíjate que estamos pensando hacerle a La Clave una edición de merengue, que es algo que el público ha pedido pedido tanto. Estamos pensando en el merengue que nos vacilamos nosotros, no tan viejo, y estamos hablando con Proyecto Uno. Ya estamos hablando de visas y todo eso… Hablamos con Ilegales también, pero todo apunta a que sea Proyecto Uno.  

Silvia: Gracias a Dios ya tenemos tanto público que queremos empezar a traer cosas ya con más peso. Fíjate, tenemos esta edición con Porfi Baloa y hay como 2.000 personas en lista de espera. Las entradas se agotaron en siete días.

Jean Paul: Uno de los objetivos es, a largo plazo, llegar a montar un festival. Queremos hacerlo pero las condiciones tienen que estar. Nos han planteado hacerlo ahorita, pero no queremos jugar con la suerte. Se necesitan al menos tres marcas que se involucren de manera fuerte y crear un cartel de altura.

En esta vaina, sino te estructuras, en la primera vas para afuera. No la aguantas. La competencia, un país todo loco con la moneda, la vaina, la situación… Por eso nosotros le decimos a todo el mundo “sin apuro”. ¿Ah, que un festival en el año cataplum? Ojalá tengamos salud y podamos llegar a hacerlo.

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