Félix Allueva: "Este año tendremos un festival de jazz venezolano"
Presidente de la Fundación Nuevas Bandas y gestor cultural, Félix Allueva encontró el momento justo para ocuparse de una vieja pasión: el jazz. Esto es lo que viene

Presidente de la Fundación Nuevas Bandas y gestor cultural, Félix Allueva encontró el momento justo para ocuparse de una vieja pasión: el jazz. Esto es lo que viene

Félix Allueva y Cusica dieron ese anuncio sorpresa el 10 de junio sobre su alianza para hacer el longevo Festival Nuevas Bandas a partir de este mismo año. «Estamos mutando», dijo Allueva en esa ocasión. Esa criatura en mutación quiere avanzar por el continente. El 24 de junio nos cambió la vida. Y durante un buen rato, el show no pudo continuar.
El 17 de agosto, la Fundación, el Centro Venezolano Americano y la Alcaldía de Baruta lanzaron la iniciativa Next Generation: la nueva escena del jazz venezolano: una convocatoria a un concurso que aspira a mostrar en qué andan los jazzistas del país.
¿Será una especie de Festival Nuevas Bandas pero de jazz? Parece pero no es. ¿O sí? Hablamos con Félix Allueva para aclarar la cosa y pese a la angustia de su jefa de prensa, nos puso al tanto -y más- de lo que viene.
-Se anunció la alianza con Cusica para el Festival Nuevas Bandas. Vino el terremoto. ¿En qué estatus está eso? ¿Se movieron fechas? ¿Cómo sigue esto de ahora en adelante?
-La alianza se anuncia más o menos un par de semanas antes del terremoto, pero este era un trabajo que se venía haciendo desde hacía meses. Generar una alianza así es complicado, porque como en todas las alianzas las organizaciones tienen intereses particulares y cada organización tiende a defender sus intereses. Llegar un equilibrio en la alianza, no fue sencillo. Cuando se lograron los acuerdos se publicó y se hizo la rueda de prensa.
A mi manera de ver, es bastante sólido el proyecto. Y el terremoto, a pesar de que fueron dos y con mucha energía y fuerza, no movió la alianza. Todo se mantiene igual. Cuando digo que todo se mantiene igual es que todo se mantiene igual: las fechas, la información interna que tenemos sobre el cartel, programación, estrategia publicitaria, estrategias nacionales e internacionales. Todo eso se mantiene igual.
-¿Y hay algo que ya se haya activado, por ejemplo, los circuitos, la recepción de los materiales?
-Te recuerdo el sistema Nuevas Bandas. Primera fase, llamado a inscripción y se inscriben X cantidad de agrupaciones. Estamos en ese momento. Extendimos como unos 15 días o un par de semanas más la fecha inicial por razones del terremoto, porque eso indudablemente afectó la dinámica. Pero eso sigue igualito. Y en este momento, ya los equipos de Nuevas Bandas, Cúsica y externos, están en proceso de trabajo.
¿A qué me refiero con eso? Vamos a decir, que hay un equipo general de curaduría para hacer la selección primaria. Y en ese equipo de curaduría hay tres patas en la mesa: pata Cúsica, pata Nuevas Bandas y pata independientes o externos. Cúsica ya tiene su equipo. Nuevas Bandas es toda Nuevas Bandas. O sea, nosotros nos reuniremos los próximos 15 días a revisar el material para hacer nuestra propuesta de quienes deben ir. Pero están los externos. Te puedo decir algunos: Fidel Goa, Humberto Sánchez y sigue la lista. Entonces, la idea es que en las próximas semanas Nuevas Bandas, Cúsica y externos se reúnen, discuten y sale la selección que va a los circuitos, que se mantienen con una pequeña variación… Dos, en realidad.
La primera, Maracay-Valencia se convierten en un solo circuito, antes estaban separados. Y la segunda es que tenemos occidente, que es Barquisimeto, pero ahora aparece occidente 2, que es Maracaibo. Entonces, hay un crecimiento. Hay un tercer circuito, no te lo puedo decir ahorita, pero va dirigido hacia la zona fría del país…
Los circuitos deberían comenzar en la primera semana de octubre. Comienzan los circuitos y de ahí se seleccionan los grupos definitivos. Con esto te quiero ratificar que el cronograma sigue igual.

-A partir del anuncio de la alianza con Cúsica hay algo muy positivo que da la impresión de haberse consolidado: la participación de tu hija en la Fundación Nuevas Bandas como vocera, como imagen… ¿Eso es un hecho ya formalizado?
-Te voy a hacer dos abordajes distintos. uno absolutamente subjetivo y uno un poco menos subjetivo. El absolutamente subjetivo: para mí fue una sorpresa el ascenso de Andrea, mi hija, dentro de la movida. No estuvo planificado, se dio de manera espontánea. Claro, Andrea tiene 18 años viviendo conmigo, ha visto crecer a Los Mesoneros -que iban para la casa-, ha visto a los Caramelos de Cianuro, ha sido algo natural tener un acceso a la movida Nuevas Bandas. Y como de un día para otro, me sorprende porque está metida en los conciertos, se ve con los grupos, de repente llego a mi casa y me consigo a los grupos sin yo convocarlos…
-Tomándose tus cervezas…
-Tomándose mis cervezas, que tú sabes que es muy importante eso: no me toquen la nevera negra. Entonces, vi que había un desarrollo natural. Un día me dice que va a hacer una reseña de un disco del 2002 sobre la electrónica en Venezuela. Y hace un video cortico que aborda el análisis de ese CD. Ese video explota y se pega un gentío. Y después me dice, “ahora voy a hacer uno sobre tal cosa”. Entonces, de manera natural, ella entró en el juego. Ante esa situación yo dije, «bueno, como que hijo de gato caza ratón», algo de eso está pasando…
-Hay relevo…
-Sí. Y un amigo muy cercano que ha estado de la fundación desde que nació, periodista, director de teatro y afines, me dice algo así como que “llevamos años buscando relevo, ahí está”. Y me puse a pensar al respecto. Esa es la parte subjetiva, absolutamente subjetiva.
La parte objetiva, es que desde distintos factores externos empiezo a recibir un buen feedback. Entonces yo digo, «aquí está pasando algo»… Y en las reuniones con Cúsica me dicen, “todo chévere, pero queremos que tu hija esté en la vaina”. Me pareció mucho mejor: si todo rema para allá, vamos a darle. Esa es la parte menos subjetiva, que hubo factores externos que me dijeron, tómala en cuenta. Y eso es lo que está sucediendo.
-Una vez que se hizo el anuncio de la alianza con Cúsica, dio como para pensar: “Félix Allueva se aparta un poco del Festival Nuevas Bandas… ¿Qué hará Félix con ese tiempo libre?«
-Dejar el Festival Nuevas Bandas y el Festival Música Urbana en manos de un equipo de producción distinto, es un alivio. Un alivio en cuanto a trabajo, tiempo, pensar, buscar recursos, etcétera. Cuando se da ese momento, yo digo, “un buen porcentaje del tiempo que dedico a Nuevas Bandas va a quedar ahí flotando”. Y hago una planificación estructurada de años, ya con una estrategia más o menos clara, y digo, “ok, esto con el Nuevas Bandas y el Festival de Música Urbana va hacia esta área y ahí puede cobrar una vida nueva, distinta». No tengo dudas de que se va a repotenciar. A nivel nacional y a nivel internacional. Entonces puedo estar un poco más tranquilo en esa área, pero ahora me queda tiempo libre, que es lo que tú planteas.
La nueva dirección es a un campo musical que siempre me ha interesado. Ya a finales de los 80 yo estaba haciendo festivales de jazz y tuve la oportunidad de trabajar con Poncho Sánchez, con Elian Elias, con muchos artistas vinculados al campo del jazz. Y siempre me gustó, porque generacionalmente yo camino más hacia un rock progresivo, de fusión y al jazz de los 70. Entonces dije, tengo el tiempo indicado.
Y hubo algo que me reforzó. Estuve revisando papeles y me conseguí un artículo de El Nacional donde la querida María Rivas dice algo sobre el jazz, el rock y mi persona. Y cuando leo la cuestión a 20 años digo, “oye, esto es un mensaje divino”. Entonces sí, estoy direccionando mi interés hacia el área del jazz. No solamente eso, hay otras cosas…
-¿Qué quiere decir en la práctica redireccionar tu interés hacia el área del jazz? ¿Un festival?
-Te voy a responder como en el bloque anterior: lo subjetivo y lo no tan subjetivo. La parte subjetiva es que necesitaba desde hace tiempo escuchar música más por placer que por trabajo. Y lo focalicé. El jazz para mí es placer. El rock me gusta muchísimo, pero tiene una parte atravesada por el trabajo: tengo que escuchar 300 bandas nuevas al año para hacer el festival. Ya no. Entonces puedo dirigir mi interés hacia lo que me da mucho placer. Eso es lo subjetivo.
Y lo menos subjetivo…
-Es que lo vas a convertir en un trabajo…
-Sí, lamentablemente, pero todavía me quedan mucho géneros musicales. No hay problema. ¿Y tú sabes cuál es el próximo? No te lo voy a decir. La idea es la siguiente, un poco con cierta parte del modelo del Nuevas Bandas -con una experiencia de 30 años-, ¿por qué no la aplicamos al jazz? Y comienzo a trabajar en eso y empiezo a tocar las teclas que creo que hay que tocar para poder desarrollar una propuesta jazzística venezolana en los próximos cinco años. Y cuando las toco, responden positivamente. Y se amplía. Entonces, ya tengo un piso de alianza de potenciales patrocinantes, aliados, que pueden funcionar. Se dieron las condiciones.
Esas condiciones van con la mira de hacer este año, en un par de meses, un festival de jazz en Caracas. Es un hecho, no te puedo dar detalles, pero ese festival viene. Pero antes del festival queremos estimular el género dentro de las nuevas generaciones, y no solo dentro de las nuevas generaciones, sino también de nuevos modelos, nuevos proyectos, nuevas propuestas, porque de repente hay gente de la edad X que tiene un proyecto de free jazz interesantísimo… De hecho existe y me gustó mucho. Y no tienen 20 años.
Vamos a crear un espacio para que ellos puedan expresarse, tipo Nuevas Bandas. Y aquí reconozco la importancia del CVA, que está cumpliendo 85 años y desde lo más remoto de su historia siempre apoyó al jazz. Entonces, busco alianza por ahí con los que ya tienen el peso y tradición -como Federico Pacanins- y busco conexiones institucionales. Me parece que de las gerentes en el campo cultural más claras y que están haciendo un trabajo efectivo, eficiente, es la gerencia cultural de Baruta y busqué por ahí también alianza. Sumo, sumo, sumo y aparece un proyecto que lidera el CVA, que es una especie de muestra-concurso dirigido a las nuevas generaciones y nuevas tendencias musicales. Eso fue lo que divulgamos, el Next Generation Jazz.
-En el país ha habido una tradición de festivales de jazz, pero no se sostuvieron por mucho tiempo. ¿En qué se basa tu optimismo con este nuevo objetivo?
-Hay varios factores. Hay uno muy general… Estamos en una coyuntura sociopolítica que podría permitir el desarrollo de nuevos proyectos en el ámbito cultural. Ese sería el paraguas. Y creo que lo estamos sintiendo de una otra manera. ¿Pueden pasar cosas? Bueno, sí, pueden pasar cosas, pero la tendencia es al optimismo. Y después vienen elementos más concretos.
Uno, si tú haces un balance de músicos venezolanos en el exterior con éxito, te los vas a conseguir en el campo de jazz. Reconocidos universalmente en instrumento, composición, agrupación. Existen, están allí, no hay que trabajarlo más. Segundo, tenemos una estructura académica poderosa, con crítica y sin crítica, pero tenemos una estructura académico-musical poderosa donde constantemente aparecen músicos brutales que por su naturaleza tienden hacia el campo del jazz.
Y aparte de eso -y vamos a lo más concreto- al día de hoy ya hay 10 grupos de jazz que aparecieron para estas inscripciones, en menos de dos días. Ratifico que vamos por buen camino. Y ya los escuché a los diez: todos son buenos.
Tenemos una infraestructura cultural musical jazzística que está ahí latente. Hay que crear los espacios y el estímulo para que eso se desarrolle. Esa sería mi argumentación.
-¿Cuáles son los otros proyectos que vienen con la Fundación Nuevas Bandas o tuyos en particular?
-Rematemos primero el de jazz. Esto es una apuesta a largo plazo. Estoy seguro de que vamos a poder hacer el festival de jazz este año, que no es la muestra que te acabo de decir. Creo que eso va a funcionar y el año que viene, si todo sale bien, vamos a tener un festival internacional de jazz, en el mes de noviembre de 2027. Recuerda anotar esto y chequeamos el año que viene si se logró o no se logró. Pero creo que sí…
-Estás hablando de un festival nacional para finales de este año y un internacional para finales del 2027…
-Creo que esos son los pasos que hay que dar. Entro en Nuevas Bandas. La Fundación atraviesa un buen momento, a pesar del terremoto y de otras cosas que pasan en el país. Primero, porque hay una generación nueva. Después de 36 años, imagínate todos los que han pasado por ahí, desde Yumber Vera hasta Osvaldo Graziani, sin hablar de Manuel Ángel o de Ramón Castro. Hay toda una historia. Y ahorita hay una nueva generación de manera total. Quedan pocos viejitos. El equipo es nuevo, es poderoso, está cohesionado, está trabajando duro. Esa base permite que el concepto de la FNB pueda durar un rato más. Ese es el primer punto.
Segundo punto. Lo más subjetivo: tuve que poner un freno personal en el 2012-2013 al desarrollo que llevaba la Fundación y que llevaba yo. En ese momento era presidente de Adimi, una asociación iberoamericana para el desarrollo de la industria, que era la reunión de muchos festivales iberoamericanos en función del desarrollo. Entonces yo iba para todas partes y aquí a Venezuela venían mucho organizadores de festivales de otros países. Era el momento perfecto para la explosión iberoamericana. Yo me retiro. Mira que te lo estoy confesando, me retiré. ¿Por qué me retiro en un momento vital? Porque, lo subjetivo, yo soy papá. En ese momento, técnicamente, no podía. Yo soy papá soltero, no podía dejar a mi hija. Y dije “no, céntrate, tienes una responsabilidad”. Y me centré, olvidé lo internacional.
Y eso limitó ciertas cosas. Si haces un análisis histórico, te vas a dar cuenta: ¿qué pasó con Rock en Ñ? ¿Adimi, qué pasó? ¿Y por qué si antes Viniloversus iba a Medellín y MC Klopedia iba a Brasil o Todosantos iba a Argentina, ¿qué pasó? Yo asumo la culpa. Quizás no distribuí bien las responsabilidades y tuve que centrarme en Venezuela. Esa es la parte subjetiva.

La parte objetiva es que ese momento ya pasó, ya soy libre. Y el mes que viene estoy sentadito en primera plaza en Rock al Parque, en Bogotá. Ya me invitaron, ya tengo entrevistas, dos conferencias y comienza un proceso distinto. Ese volver hacia lo iberoamericano viene acompañado de un elemento importante: Cusica. Entonces, esa conexión, Cusica-Nuevas Bandas será mucho más eficaz en los próximos años.
Ese es un nuevo elemento, la posibilidad de irnos ahora hacia Latinoamérica en un primer paso. Colombia, Argentina, Chile, México, por ahí vienen. Tercer elemento dentro de la renovación de Nueva Bandas: hay un proyecto muy bonito, al que yo adoro, que es Zona Nuevas Bandas. ¿Y qué es Zona Nuevas Bandas? Es el regreso a 1989. Es el regreso a las catacumbas. Ese trabajo lo están haciendo todos estos chamos, una generación que está entre 18 y 25 son quienes se están metiendo en las catacumbas rescatando a toda esa gente que está allí e impulsando el trabajo de abajo para arriba, que es como se construyen las cosas.
Comenzamos en el centro comercial Líder, pero crecimos hacia la Sala Cabrujas y en unos días amarro con la Universidad Central. Vamos a tener tres focos de desarrollo. Es comenzar hermosamente desde cero para arriba y eso me gusta con una nueva generación. Aparte de eso, tenemos Frecuencia Nuevas Bandas en la radio. Hicimos un cambio positivo y para bien: nos cambiamos de estación -a Circuito Líder, sábados de 12 a 2 de la tarde- y ahora tenemos conexión nacional.
Y también viene un regreso radial. Yo estuve 20 años en La Mega. Lo que viene va a ser como un regreso nostálgico en una una estación que llega con una programación con un peo ochentoso noventoso. Es un proyecto grande y dentro de ese proyecto grande hay un capítulo mío.
-Hay un grado de temor a anunciar conciertos o fiestas en estos días. Persiste cierto miedo a promocionar eventos, ¿cuál es tu posición al respecto?
-Es complicado. Es un punto complicado. Desde mi absoluta perspectiva personal, no comprometo a la Fundación Nuevas Bandas porque internamente hay muchas posiciones; mi opinión como gestor cultural es que somos un industria igual que el deporte. ¿Por qué no hay una crítica profunda sobre el deporte y sí hacia la música?
Nosotros somos una industria. Además, una industria que sirve de bálsamo al espíritu porque tú escuchas música y te desconectas o te conectas más, todo va a depender de cómo lo veas. Entonces, como industria de la música, tenemos el derecho, la necesidad de expresarnos y de sobrevivir. No estoy de acuerdo con esa visión de “no voy a hacer nada ahorita porque me van a criticar”.
-Ese “ahorita” también tiene un plazo, la cosa es saber cuál es el plazo…
-Ya pasó. Ese plazo fue, máximo, 15 días. Ya pasó, duela o no duela. Y mira que a nosotros nos duele. A mí se me fueron 15 personas de la música. Así, pum. Y son muchos más. Claro que duele, duele muchísimo, pero eso es lo que hacemos nosotros. Es nuestro trabajo, esa es nuestra manera. ¿Que está asociado a la diversión? Bueno, claro, y menos mal porque eso nos ayuda. La vida tiene sentido en la medida en que la cultura está presente, sino lo otro es esclavitud y sufrimiento. Eso conmigo no va. Yo soy representante de una estructura y tengo que ser muy cuidadoso al decir y hacer cosas, pero mi opinión personal -liberando a todos los que están alrededor- es que hay que seguir para adelante, hay que seguir programando. Punto.
En el caso Nuevas Bandas y en el caso del jazz, yo diría, “ok, vamos a parar un mes, pero después del mes regresamos”. Ahora, ¿cómo regresas? Ahí es donde está el arte. ¿Cómo regresas? ¿Cómo va a regresar Nuevas Bandas? Bueno, ya eso está en las redes, no tengo que explicarlo mucho: regresamos con una alianza súper emocionante, gratificante, que es apoyando el trabajo de los bomberos universitarios de todo el país. Regresamos conectados con lo que está viviendo el país. Pero no podemos parar, tenemos que seguir adelante.