Las ganas de hablar de Green

De esos caraqueños que migró entre las primeras oleadas, Federico Green dejó atrás su vida en Venezuela para destaparse por completo en Buenos Aires. Y menos mal que lo hizo, dos salidas del closet en la capital argentina le dieron un giro de 180 grados que lo empoderó de su propia historia. Su vida está hecha de un continuo destape de tabús, y lo mejor es que tiene ganas de contarlos todos. Ese es su Lado Bueno