Juan Pablo Guanipa, dirigente nacional de Primero Justicia cuestionó desde Churuguara, estado Falcón, que se asuman compromisos de largo alcance sobre los recursos estratégicos de Venezuela sin contar con legitimidad política, en momentos en que el país debate los alcances del nuevo acuerdo petrolero anunciado entre Venezuela y Estados Unidos.
Durante una alocución pública, Guanipa puso el foco en las condiciones políticas, institucionales y económicas bajo las cuales debe producirse una recuperación de la industria energética venezolana y aseguró que el país necesita inversión extranjera para volver a desarrollar plenamente su potencial productivo.
Sus declaraciones se producen en medio del debate generado por un acuerdo energético que contempla inversiones de largo plazo para aumentar la producción petrolera venezolana y que, según lo anunciado por Delcy Rodríguez, tendría una vigencia de 25 años.
Aseguró que el problema no radica en que Venezuela aproveche sus recursos petroleros ni en la llegada de capital internacional. Sino en la legitimidad de quienes asumen actualmente compromisos que pueden condicionar el futuro económico del país durante décadas.
“Delcy Rodríguez no debería estar firmando convenios con nadie, porque está comprometiendo el futuro de Venezuela sin tener absolutamente ninguna legitimidad. Ella no fue electa presidente por nadie”, afirmó.
El dirigente político planteó que Venezuela tiene la posibilidad de convertir el interés internacional por sus recursos energéticos en una oportunidad para recuperar producción, atraer inversión y generar mejores condiciones económicas para la población.
En ese sentido, consideró que los intereses de Venezuela y Estados Unidos pueden encontrarse en una relación de beneficio mutuo que permita al país norteamericano acceder al petróleo venezolano mientras Venezuela recupera inversión y capacidad productiva.
“Si Estados Unidos quiere recuperar económicamente a Venezuela en un juego ganar-ganar, donde los venezolanos veamos producción, inversión, que la riqueza esté en la calle, que haya oportunidades para estudiar, trabajar, emprender; si ellos quieren que esta recuperación se dé y proveerse del petróleo venezolano, la mejor forma es una elección presidencial”, expresó.
Guanipa sostuvo que la capacidad de atraer capital no dependerá únicamente de la existencia de reservas petroleras o de la firma de nuevos convenios. A su juicio, Venezuela deberá ofrecer condiciones institucionales que permitan garantizar las inversiones y recuperar la credibilidad del país.
“Que haya una elección presidencial y que a través de esa elección tengamos Estado de derecho, separación de poderes, respeto a los derechos humanos, seguridad jurídica y la palabra clave: confianza, para que vengan los inversionistas extranjeros”, señaló.
El sistema eléctrico como antecedente
Durante su intervención, Guanipa también recurrió a la crisis del sistema eléctrico venezolano como ejemplo de las consecuencias que, a su juicio, ha tenido el manejo de grandes cantidades de recursos públicos sin instituciones capaces de garantizar su administración eficiente.
El dirigente denunció que miles de millones de dólares fueron destinados durante años a la recuperación de la infraestructura eléctrica sin que esas inversiones se tradujeran en un servicio confiable para los venezolanos.
“Le metieron 11 mil millones de dólares al sistema eléctrico, pero antes de llegar esos 11 mil millones de dólares al sistema eléctrico, cayeron en los bolsillos de esa gente”, denunció.
Aseveró que ese antecedente adquiere especial importancia ante los nuevos compromisos de inversión que se anuncian para la industria energética venezolana y frente a la necesidad de garantizar que los recursos derivados de esos proyectos tengan un impacto efectivo en la economía y en la calidad de vida de la población.
Su planteamiento apunta a que la recuperación petrolera no puede medirse únicamente en barriles producidos o capital invertido, sino en la capacidad de convertir esa riqueza en actividad económica y oportunidades para los venezolanos.
De allí que insistiera en la necesidad de reconstruir las condiciones institucionales que permitan generar confianza y garantizar que las nuevas inversiones tengan estabilidad en el tiempo.
Guanipa sostuvo que una Venezuela con instituciones, seguridad jurídica y confianza podría aprovechar plenamente su potencial energético y convertirlo en producción, empleo, emprendimiento y crecimiento económico.
“Podamos entonces desarrollar productivamente a esta patria venezolana”, concluyó.