El presidente de la Cámara de Comercio, Puerto Libre y Producción del estado, Edward Noguera, confirmó que entre dos y tres comercios de cada 10 le han reportado ausentismo laboral, lo que sin duda está afectando el sector en la región, impidiendo que se realicen las compras y ventas de manera normal.
En la mayoría de las paradas ubicadas en las calles y avenidas de la entidad se observan grupos de personas sentadas y de pie, hasta haciendo colas, a la espera de autobuses. Los consultados por El Estímulo dijeron que desde antes de las 6:00 am están esperando transporte sin éxito. Las pocas unidades que se ven rodando tienen gente casi colgando de las puertas, por lo que no se detienen.
Leonardo Ramos, residente del sector Macho Muerto, dice que esta situación se presentó por “falta de gobierno”. A su juicio, el incremento que los transportistas quieren hacer en el pasaje es “exagerado”, pero considera que es necesario subirlo “un poco” para que puedan trabajar. “Las autoridades no les han dado respuesta oportuna. Tengo desde las 6:00 am esperando un autobús y los pocos que pasan están repletos. Ahora van a decir que es por culpa del nuevo gobernador cuando tienen meses en esto”.
El conflicto se originó por la falta de respuesta de las autoridades con respecto a la solicitud de aumento de pasaje planteada por los transportistas, según declaró José Luis Isase, presidente del Sindicato Único de Trabajadores del Transporte del estado (Suttene), quien informó que incluso los afiliados a la Federación Bolivariana de Transporte se unieron al paro con las mismas exigencias.
El 29 de septiembre Isase anunció que las tarifas tendrían un aumento de entre 60% y 150% y pidió al gobierno que declarara en emergencia el sector por la cantidad de adversidades que lo están afectando.
En ese entonces, la propuesta -que fue rechazada- era cobrar por la ruta hacia Playa El Agua, partiendo del terminal de Porlamar, 1.000 bolívares. Su precio es de 400 bolívares, lo que representa un alza de 150%.
Según ese planteamiento los pasajes desde Porlamar serían: 800 bolívares a San Juan, La Guardia, Cotoperiz y Valle Verde; 700 bolívares a La Asunción, Villa Juana y Pampatar; 600 a Las Piedras de El Valle y Los Robles; 1.000 a Juan Griego, Punta de Piedras y Punta de Mangle; y 2.800 bolívares a Boca de Río y Robledal. Las dos últimas estaban fijadas en 1.600 bolívares, es decir que el aumento fue de 75%.
Este martes los trabajadores del volante se reunieron para evaluar la situación y decidieron acudir a la sede de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) para que sus representantes regionales establecieran las tarifas que consideraran correctas. Esto en vista de que “tuvieron competencia para ordenar la toma de las unidades e impedir el cobro de las nuevas tarifas”, comentó Isase, al tiempo que pidió seriedad y dijo que como ellos (las autoridades) dicen que no tienen potestad para fijar los precios, el paro será indefinido. “Solo reactivaremos el servicio con un acuerdo entre las partes”.
El presidente de Suttene reiteró que esta acción no obedece a motivos políticos, sino a la realidad económica que vive el país que les impide adquirir los insumos y repuestos por los altos precios y el desabastecimiento de los mismos, por lo que desde hace meses se mantienen en un “paro técnico”. Recordó que tienen más de 90 días esperando que el Ministerio de Transporte Terrestre les dé respuesta sobre la propuesta de subsidio que presentaron.
El secretario general de Gobierno, David Dubén, declaró sobre el tema indicando que “el incremento del pasaje urbano debe hacerse consensuado y de manera coordinada”. Afirmó que el gobernador Alfredo Díaz está dispuesto a participar para que el ajuste sea “en conciencia, en justicia y no de forma compulsiva porque perjudicará al pueblo”.
El pasado 2 de octubre las autoridades militares detuvieron al menos a 15 transportistas por el aumento ilegal del pasaje en las 25 rutas que cubren la entidad. Alegaron el incumplimiento de la Gaceta Oficial N° 6.297 del 8 de mayo de este año, en la que se establecieron las últimas tarifas.
El secretario general de gobierno de ese momento, Juan Millán, se reunió con las autoridades y los representantes del sector en la isla acordando posponer el aumento por unos 15 días, durante los cuales instalarían mesas de trabajo con un cuerpo técnico para evaluar y establecer las nuevas tarifas que serían cobradas a los pasajeros. Esto no se cumplió.