Venezuela

Ni vivo ni muerto: la familia de José Gregorio Hernández Polo sigue a la espera en Zona 7

Versiones extraoficiales daban por muerto al abogado zuliano José Gregorio Hernández Polo, detenido de forma arbitraria en noviembre. Pero nadie sabe lo que ocurre realmente con él. Sus familiares piden una fe de vida

Publicidad

A José Gregorio Hernández Polo lo daban por muerto hasta la mañana del 20 de enero. Su familia, casi toda ubicada en Maracaibo, se enteró por un video en redes sociales que una mujer manejaba información extraoficial de su posible deceso. Sin embargo, la realidad que nadie sabe si está vivo o falleció.

«Sin respuesta», es lo que dice su hermana, Coromoto Hernández, más de 12 horas después de que los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana le dijeran a ella y a sus sobrinas que debían esperar información de un comandante cuyo es apellido «Sifonte».

Así lo hicieron. Se mantuvieron a las afueras del centro de reclusión de la Zona 7 en Boleíta hasta entrada la noche y este miércoles hicieron su primera denuncia del caso de José Gregorio ante una organización que acompaña a familiares de presos políticos.

A José Gregorio Hernández Polo -abogado, 59 años- nadie lo ha visto desde que lo sacaron de su casa en Maracaibo a finales de noviembre de 2025. «Los vecinos dijeron que habían llegado unas camionetas negras, con unos hombres vestidos de negro con capucha, y se lo llevaron», cuenta su hermana Coromoto, quien reside en Caracas.

A pesar de que no tienen claridad sobre lo que ocurre, Coromoto carga con ella las medicinas que necesita su hermano, por si logra tener la «suerte» de que la autoridad muestre un poco de piedad y al menos se las hagan llegar.

«Por lo menos queremos que nos acepten los medicamentos si es que está vivo. Hay mucha mala información, que si está muerto, que si está vivo… y si está vivo, que nos permitan meterle sus medicamentos. Él convulsiona. Es hipertenso. Tiene un edema en la cabeza. Sufre de la próstata. Cuando a él lo sacan de allá, ya él estaba un poco delicado», relata Coromoto.

Un caso de desaparición y detención forzada

Coromoto Hernández y su familia buscaron a José Gregorio en varios centros de reclusión de Maracaibo y también en El Helicoide, en Caracas, pero no les daban información: «Me entero de que él estaba aquí el 2 de enero, pero yo estaba en Maracaibo porque había ido a visitar a mi mamá».

El martes a mediodía ya Coromoto estaba en la Zona 7 de Boleíta: «Llegan a Maracaibo las noticias de que él fallece a la 1 o 2 de la madrugada (del 20 de enero) y mis hermanos que viven allá me pasan todo lo acontecido, y que necesitaban a un familiar aquí para entregar el cuerpo».

La familia Hernández todavía no sabe de qué acusan a José Gregorio. Su expediente es desconocido, pero los funcionarios consultados cuando se acercaron al penal dijeron que era un «caso delicado».

Al menos 200 casos como los de José Gregorio Hernández Polo han sido reportados y confirmados por el Comité por la Libertad de Presos Políticos (Clippve). El martes 20 de enero, esta agrupación intentó introducir un documento con los nombres de personas en condición de desaparición forzada ante el Ministerio Público venezolano.

Publicidad
Publicidad