Raúl Amundaray, el galán de galanes

Desde "El bello indiferente" hasta Monseñor Gómez, pasando por Albertico Limonta y Alejandro Ascanio, el nombre del primer actor está asociado, en forma indisoluble, a la evolución de la telenovela venezolana

Confusión. Tal palabra resume lo ocurrido la mañana del martes 21 de enero de 2020, cuando se difundió la noticia del fallecimiento de Raúl Amundaray. Hubo un desmentido a través de su esposa Keyla Díaz, quien, minutos después, ofreció disculpas al confirmar el deceso de su cónyuge. Al parecer, le habían dicho que estaba grave para no angustiarla hasta que se topara con la realidad.

La realidad, luego del cruce de informaciones, es que el galán de galanes dejó de existir a los 82 años de edad, en Houston, donde vivía desde finales de 2018, en compañía de su hija Jocelyn. Para entonces ya había adoptado el silencio y la nostalgia como compañeros, alejado del barullo que motivaba en sus años mozos como protagonista de telenovelas. Uno de los grandes de la televisión venezolana, hay que decirlo… una y mil veces.

Raúl Amundaray

Piel de zapa (1977) | La usurpadora (1971)

Desde la cuna

De padre margariteño y madre marabina, Raúl José Amundaray Castro nació el 18 de mayo de 1937, en Caracas. Siendo un niño, las monjitas de la escuela El Buen Consejo detectaron su vena artística, incluyéndolo en los montajes teatrales. Sin embargo, ya en edad adulta, debió desempeñarse como repartidor de farmacia antes de dar sus primeros pasos en el mundo de las ondas hertzianas.

Además de su faceta como actor, Raúl Amundaray fue aplaudido como declamador

Comenzó en Radiodifusora Venezuela y continuó su formación en Radio Continente, Radio Tropical y Radio Rumbos. “Varias veces se habían acercado ejecutivos de televisión o me mandaban emisarios para proponerme que fuera a la televisión. Pero estaba haciendo una inversión a largo plazo. Quería saber hablar, matizar y proyectar la voz correctamente primero. La radio es una gran escuela. Y hasta no haberme formado bien en la radio no quería saltar a la televisión” (La televisión de Venezuela. Los 40 años de Radio Caracas Televisión, Antonio Olivieri, 1993).

Finalmente, cuando Raúl Amundaray decidió dar el brinco, debió controlar la taquicardia para debutar en RCTV con la adaptación de El bello indiferente de Jean Cocteau, al lado de Amalia Pérez Díaz. Al gigoló le siguieron otros personajes hasta que llegó Leonardo de Andueza en Historia de tres hermanas. La obra ambientada en la época independentista fue escrita por Ana Mercedes Antón y Roselia Narváez. En ella compartió créditos con Eva Moreno, Eva Blanco y Doris Wells, quienes asumieron el reto de sacar adelante, por primera vez, capítulos de una hora de duración, todos los martes a las 7 pm.

Raúl Amundaray

El derecho de nacer (1965)

Un año después, en 1965, cuando los ejecutivos de Bárcenas decidieron hacer una adaptación de la exitosa obra del cubano Félix B. Caignet El derecho de nacer, lanzaron una encuesta para que el público escogiera al protagonista. Entre criollos y extranjeros, el seleccionado resultó Amundaray. Su interpretación de Albertico Limonta al lado de la actriz Conchita Obach tuvo tal aceptación, que la empresa patrocinante Proter & Gamble propuso extenderla. Estuvo al aire dos años, dos meses, ocho días y dos horas, manteniéndose como la telenovela más larga hasta la conclusión de Por estas calles en 1994. Esta fue, además, la primera historia en ser transmitida de lunes a viernes, en capítulos de una hora.

En 1980, junto a José Ignacio Cabrujas, se instaló en el teatro La Campiña para ofrecer «Un Drácula aterrador, pero seductor»

En el trono

En adelante, Amundaray se mantendría como el galán preferido en la televisora de Quinta Crespo. En su currículum continúan títulos como Cristina, La usurpadora, Sacrificio de mujer, Raquel, Valentina, Resurrección, Mabel Valdez, periodista; Angelito, ¿Qué pasó con Jacqueline?, La señorita Perdomo y Chao Cristina.

De ese período es menester destacar Piel de zapa (1978), adaptación de la obra de Honoré de Balzac a cargo de Salvador Garmendia, Aquiles Valero y María E. Ascanio; y El asesinato de Delgado Chalbaud (1979), escrita por José Ignacio Cabrujas y dirigida por Román Chalbaud. Este trabajo le valió el elogio unánime de la crítica por la veracidad que le imprimió al hecho histórico.

Raúl Amundaray

En pleno goce de la fama asumió el reto de dar nuevos aires a un personaje altamente conocido: Drácula de Bram Stoker. En 1980, junto a José Ignacio Cabrujas, se instaló en el teatro La Campiña para ofrecer “Un Drácula aterrador, pero seductor, de hecho no tenía colmillos. Hacía el amor con las mujeres y tomaba su sangre, era un hombre galante, elegante, vestido de seda y trajes vaporosos”, declaró al portal El origen del abismo, 30 años después.

Logrado el título de primer actor, en 1985 fue escogido por la cubana Delia Fiallo para encarnar a Alejandro Ascanio en la primera telenovela que escribiría para Radio Caracas Televisión: Cristal. Al lado de Jeannette Rodríguez, Carlos Mata y Lupita Ferrer condujo la historia que abrió las puertas del mercado internacional a las producciones nacionales.

Cuando decidieron hacer la adaptación de El derecho de nacer, lanzaron una encuesta para que el público escogiera al protagonista. Entre criollos y extranjeros, el seleccionado resultó Amundaray

En 1990, apoyó el regreso de su excompañera Marina Baura al mundo del drama, aceptando un personaje estelar en Emperatriz de Marte TV. En la historia original de José Ignacio Cabrujas trabajó al lado de Eduardo Serrano, Astrid Carolina Herrera, Nohely Arteaga, Astrid Grúber, Aroldo Betancourt y Pedro Lander.

El ciclo final de su carrera profesional lo vivió en Venevisión. En La Colina participó en Por amarte tanto, Dulce enemiga, El perdón de los pecados, Destino de mujer, Toda mujer, El país de las mujeres, Cuando hay pasión, Frenesí, Las González, Engañada, ¿Vieja yo?, La mujer perfecta y Natalia del mar, su último compromiso como Monseñor Gómez fechado en 2010.

La amante inmortal (1963)

En distintas oportunidades fue requerido para entrevistas, pero la negativa resultó constante. Sin embargo, su última conversación pública fue con la periodista Milagros Durán en EV Houston, el 12 de diciembre de 2019. No mostró signos de padecimientos de salud, aunque sí mucha melancolía por las glorias pasadas. En ese diálogo, recordó unas palabras de su madre: “’Raulito, sea un caballero con los amigos, pero sea un príncipe con las damas’. Y no me ha ido mal”. Nada mal, tomando en cuenta que enamoró a miles de mujeres como el galán de galanes que será eternamente.

Debió desempeñarse como repartidor de farmacia antes de dar sus primeros pasos en el mundo de las ondas hertzianas