“¡Un paso a la vez!”. Ese es el lema que Luis Enrique aprendió de su papá, Jorge Cruz. Con tan solo nueve años Luis se convirtió en el quinto mejor portero de su categoría, de toda La Florida, seguido de un haitiano, un brasileño y dos americanos. Fue así como desde el FCB «le pusieron el ojo» e ingresó a sus filas.
Tras ser seleccionado entre los mejores arqueros, Luis recibió una buena petición: ingresar al Barcelona, decisión que no tardó mucho en aceptar. Está convencido que ahora es que vienen oportunidades.
El orgullo de Jorge y su esposa Senai Torres no les cabe en el pecho. Hace casi dos años emigraron hacia los Estados Unidos tras ser perseguidos políticos y hoy ven construir uno de los más grandes sueños de su primogénito: ser un futbolista de trayectoria reconocida.
Este domingo, el pequeño se alzó con la Copa Stingcup2018 luego que su equipo, por cuarta vez consecutiva, ganara el torneo.
Luis viene de integrar la Sub-10 de la Mina Sport Park, en San Diego, Venezuela, donde dio sus primeros pasos que hoy lo llevan a ocupar un puesto en la banca del Barcelona.]]>