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Las últimas 5 medidas del Seniat que buscan acelerar la digitalización tributaria

El Seniat encadenó en las últimas semanas una serie de anuncios que buscan sustituir el control en papel por uno basado en datos en tiempo real. Es un modelo que otros países de la región ya aplican desde hace más de una década, y frente al cual Venezuela arranca con un retraso considerable

RIF ya no vence
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Desde que Román Maniglia asumió en julio la Superintendencia del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), en sustitución de José David Cabello, la gestión ha estado marcada por el hilo conductor de la digitalización.

Maniglia llega al organismo con una trayectoria construida principalmente en la banca pública venezolana, donde impulsó sistemas de pago móvil y proyectos de finanzas digitales, y con formación en fintech, blockchain y criptoactivos. Ese perfil coincide con el mandato que recibió de modernizar la recaudación fiscal del país.

En ese marco se enmarcan al menos cinco anuncios recientes que están cambiando la forma en que los contribuyentes se relacionan con el fisco. Estas son las medidas clave y lo que implican en la práctica.

1. El RIF ya no vence

El Seniat modificó la providencia que regula el Registro de Información Fiscal (RIF) para eliminar su fecha de caducidad. El documento mantendrá su vigencia de forma continua, salvo que el contribuyente deba actualizarlo por cambios en su domicilio fiscal o en la conformación de sus juntas directivas.

El superintendente Román Maniglia explicó que, tras revisiones técnicas y legales, la administración concluyó que la renovación periódica del RIF se había convertido en un trámite de escasa utilidad que solo generaba cargas administrativas innecesarias para los contribuyentes.

2. Fin de la obligación de exhibir documentos en cartelera

El Ejecutivo eliminó, en todos sus niveles (nacional, regional y local), la exigencia de exhibir en carteleras o carpetas físicas el RIF y otras solvencias dentro de los establecimientos comerciales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, instruyó a gobernaciones y alcaldías a dejar de solicitar ese tipo de requisitos a comerciantes y ciudadanos.

Sobre este punto, el asesor tributario José Javier García (PwC Venezuela) advirtió que la eliminación de la cartelera aplica únicamente a los tributos administrados por el Seniat. Las obligaciones de exhibición contempladas en ordenanzas municipales, como la carta patente o la última declaración de impuestos municipales, siguen vigentes y deben revisarse caso por caso, según cada municipio.

3. Seniat y Saren interconectarán sus plataformas

Delcy Rodríguez anunció que el Seniat y el Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren) integrarán sus sistemas tecnológicos para que cualquier trámite realizado ante notarías o registros mercantiles se incorpore de manera automática al sistema tributario, sin gestiones adicionales por parte del contribuyente.

La medida busca eliminar la duplicidad de trámites entre ambos organismos.

4. Se elimina la homologación obligatoria de sistemas de facturación

El Seniat dejó sin efecto la normativa que exigía homologar los sistemas informáticos utilizados para emitir facturas, un requisito que obligaba a cada empresa a someter su software de facturación a una revisión y aprobación previa del organismo antes de poder usarlo.

En la práctica, ese trámite añadía tiempo y costos a cualquier negocio que quisiera actualizar, cambiar o implementar por primera vez un sistema de facturación, una barrera que pesaba de forma desproporcionada sobre las empresas más pequeñas, con menos capacidad para absorber procesos administrativos largos.

Al retirar esta exigencia, el Seniat reduce una fricción puntual, pero la decisión también se lee como un paso previo dentro de una discusión más amplia como lo es la eventual transición hacia la factura electrónica, un modelo que en varios países de la región ya sustituyó por completo la revisión física y caso por caso de cada sistema de facturación por una validación automática y centralizada de los documentos tributarios.

5. Acercamiento a plataformas fintech: la reunión con Cashea

Maniglia sostuvo un encuentro con Pedro Vallenilla, director ejecutivo y cofundador de Cashea, la aplicación de compras a plazos (BNPL, por sus siglas en inglés) de mayor penetración en el comercio venezolano.

El objetivo declarado fue explorar un ecosistema integrado que facilite el acompañamiento tributario a los actores del sector financiero digital, en momentos en que el modelo de «compra ahora, paga después» gana peso dentro de la dinámica comercial del país.

Cómo opera este modelo en otros países, y el retraso con el que arranca Venezuela

Ninguna de estas medidas es una novedad regional. La factura electrónica y la interconexión de datos tributarios en tiempo real llevan más de veinte años funcionando en varios países de América Latina, y el camino que siguieron ofrece una referencia útil para entender lo que le espera al Seniat.

Chile fue el pionero. Su Servicio de Impuestos Internos (SII) habilitó la facturación electrónica de forma voluntaria desde 2003 y la volvió obligatoria de manera escalonada entre 2014 y 2018, comenzando por los grandes contribuyentes y terminando por las microempresas rurales. Para facilitar la transición a los negocios más pequeños, el propio SII creó un sistema de facturación gratuito, de manera que la digitalización no representara un costo de entrada.

Brasil, por su parte, construyó uno de los sistemas de mayor volumen de la región, con más de mil millones de documentos tributarios electrónicos emitidos por sus contribuyentes, y México, Argentina, Perú, Ecuador, Uruguay, Panamá y Colombia fueron sumándose después, cada uno con sus propios plazos y metodologías de implementación gradual por sector.

El patrón se repite en todos los casos, y es que ningún país migró de golpe. La transición se hizo por etapas, con software gratuito o subsidiado para los contribuyentes más pequeños, y sobre una base de infraestructura (electricidad e internet estables) que permitiera sostener el sistema sin interrupciones.

Venezuela llega a esta conversación con años de rezago frente a esos países y con una desventaja adicional que ninguno de ellos enfrentó en igual medida, como lo es la inestabilidad del servicio eléctrico y de la conectividad, dos condiciones básicas sin las cuales cualquier sistema de control tributario en línea puede fallar justo en el momento en que más se necesita.

En ese sentido, la ola de anuncios del Seniat marca una dirección correcta y coherente con lo que ya funciona en la región, pero su éxito dependerá en gran medida de si el país logra resolver, en paralelo, sus propios cuellos de botella.

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