España

Gobierno de Pedro Sánchez busca modificar la nueva ley que liberó a agresores sexuales

Desde que fue aprobada, en el tercer trimestre del 2022, 20 agresores han salido a la calle y otros 300 han recibido rebajas de sus penas

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violencia La ONG Utopix, referencia en la violencia contra la mujer en Venezuela a falta de cifras oficiales, proyecta 170 feminicidios al cierre de 2024, dijo este sábado a la AFP la coordinadora del reporte de víctimas. Utopix publicó el viernes un primer corte de 155 muertes violentas entre enero y octubre, período en el que también se reportaron 184 intentos de feminicidios. "Viendo la cantidad de casos en noviembre y en lo que va a diciembre, donde probablemente hubo 15 casos contabilizamos y en diciembre un poquito más, (respectivamente), yo creo que van a ser más de 170 feminicidios contabilizados este 2024", proyectó Zambrano. Venezuela aprobó en 2007 la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, pero organizaciones feministas coinciden en que su aplicación es deficiente. Zambrano destacó la creación este año del programa social Gran Misión Venezuela Mujer, con un "vértice orientado a la erradicación de la violencia contra la mujer y la justicia de género". "Pero cuando te vas a la cantidad de casos referidos a lo que es la violencia de género, vemos que sigue igual", destacó. La organización ha insistido en la necesidad de un plan de emergencia para atender el incremento de la violencia basada en género. "Que todo cuerpo del Estado se aboque no nada más en la mitigación de lo que es la violencia de género, sino también en la prevención porque es una problemática generalizada en el país", dijo. "Cada municipio debería tener una casa de abrigo y en cada municipio debería haber una casa de la mujer o un instituto de la mujer que atienda estas problemáticas, no es algo que estoy inventando, es algo que está en la ley", añadió. Los datos oficiales sobre violencia de género son escasos. Un informe de la asociación civil franco-argentina MundoSur, con la colaboración de varias organizaciones, incluida Utopix, ubica a Venezuela como el séptimo país latinoamericano con más feminicidios en el primer semestre de 2024, aunque lejos de Brasil con 10 veces más casos y cabeza de este índice, que no incluye a México.
Foto de referencia de archivo

El gobierno de izquierda de España anunció este lunes 30 de enero que estudia modificar su ley sobre la violencia sexual contra las mujeres, para cerrar resquicios legales que han permitido rebajas de pena o excarcelaciones de algunos agresores.

Desde entonces, unos 20 agresores condenados han sido excarcelados y otros 300 han recibido rebajas en sus condenas, según medios españoles.

La polémica estalló en noviembre, seis semanas después de que entrara en vigencia la conocida como «ley del solo sí es sí», para considerar toda actividad sexual sin consentimiento explícito como una agresión, en respuesta al sonado caso de la violación grupal de «La Manada» a una joven en 2016.

«Estamos trabajando técnicamente [para] hacer algún retoque a esta norma, que es una ley de la que nos sentimos orgullosos, pero que efectivamente tiene algunos efectos que no deseábamos y que vamos a tratar de evitar con esos ajustes», señaló a la radio pública RNE la portavoz del gobierno, Isabel Rodríguez.

Agresores a la calle

La nueva ley endureció el arsenal jurídico contra las violaciones eliminando los «abusos», más leves, e integrando todos los delitos sexuales en la categoría de «agresiones».

Pero la normativa redujo las penas mínimas y máximas para algunos casos, lo que llevó a muchos condenados a pedir una revisión de la sentencia, toda vez que en España se pueden aplicar retroactivamente las nuevas leyes si benefician al reo. Van 20 liberados y 300 a los que se les admitieron menores penas.

Agresores
Pedro Sánchez. Foto JOHN THYS / AFP / Archivo

Las declaraciones de Rodríguez confirmaron reportes de prensa sobre el deseo del gobierno del socialista Pedro Sánchez de hacer las modificaciones, lo que disparó la tensión con el socio minoritario en la coalición en el poder, la extrema izquierda de Podemos, que abanderó la ley.

Irene Montero aferrada a la ley

La principal formación de oposición, el Partido Popular (PP, derecha), inflamó la polémica al ofrecer a los socialistas apoyo parlamentario para modificar la ley sin tener que contar con Podemos.

Pero Irene Montero, ministra de Igualdad de Podemos, rechazó cualquier posibilidad de retroceder y prometió hacer «todo lo necesario» para garantizar que el consentimiento sigue estando en el núcleo de la normativa.

«Vamos a proteger el corazón de la ‘ley del solo sí es sí'» y dejar «el consentimiento en el centro», lanzó Montero el domingo en un evento de su partido.

«Haremos lo que sea necesario para (…) proteger los avances y las conquistas feministas frente a aquellos, como el Partido Popular, que quieren aprovechar esta situación para hacernos retroceder después del mayor avance que ha conseguido la lucha feminista en materia de lucha contra las violencias machistas en los últimos 20 años», dijo Montero.

Hasta la entrada en vigor de la ley, las víctimas de violación debían probar que habían sido sometidas a violencia o intimidación, ya que sin esas condiciones el delito era considerado abuso y no agresión sexual, con penas más leves.

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