Petro niega la entrada de deportados y Trump responde cerrando la sección de visas en Colombia
El cierre es indefinido. Gustavo Petro respondió convocando a los más de 15.000 "irregulares" en Estados Unidos a legalizar su situación
El cierre es indefinido. Gustavo Petro respondió convocando a los más de 15.000 "irregulares" en Estados Unidos a legalizar su situación

Si algo ha quedado claro en los 6 días de mandato de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos es que ahora la diplomacia se jugará de otra manera. Este domingo 26 de enero quedó evidenciado en la respuesta que dio a Colombia porque su presidente, Gustavo Petro, desautorizó la entrada de aviones con deportados: este lunes 27 no abrirá la sección de visas en el Consulado de Estados Unidos en Colombia.
Si no entran deportados, no se entregará ningún tipo de nueva visa a los colombianos. La medida es indefinida. Esto no solo afecta a los connacionales que esperaban tramitar algún permiso, sino también a una considerable cantidad de venezolanos que, al estar rotas las relaciones con Estados Unidos, buscan cita y viajan a Bogotá para sacarse la visa.
Trump anunció otras 5 medidas sancionatorias contra Colombia, tipo arancelarias y migratorias, por el mismo motivo de no dejar entrar sus aviones con colombianos deportados:
El problema comenzó cuando el gobierno de Trump, con su ofensiva contra migrantes irregulares, anunció que enviaría dos aviones norteamericanos a Colombia, con 160 connacionales.
Petro, aparentemente molesto por el trato que se le daba a estos repatriados, «desautorizó» el aterrizaje de las aeronaves. Agregó que sólo recibirá a migrantes deportados en vuelos «civiles» y si son tratados con «respeto».
«Primero es la dignidad de Colombia y América Latina. Los migrantes son seres humanos y sujetos de derechos y como tal deben ser tratados», manifestó.
Al conocer la decisión de Washington, Petro respondió diciendo que en Colombia hay más de 15.000 estadounidenses en situación irregular, y los conminó a acudir al Departamento de Migración para legalizarse.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, protestó y exigirá explicaciones al gobierno de Trump por el «trato denigrante» dado a 88 ciudadanos que fueron deportados en los últimos días. Sin embargo, no ha dicho que desautorizará los vuelos con repatriados.

Los brasileños viajaron esposados de pies y manos, y pasaron varias horas sin aire acondicionado, sin poder beber agua ni ir al baño.