El nombre de Erik Prince, exdirector ejecutivo del grupo Blackwater, no deja de estar en la boca de cientos de personas en redes sociales: ahora no solo se habla solo del proyecto «Ya casi Venezuela», en el que muchos pusieron millones de dólares, sino de su gran propuesta para el gobierno de Donald Trump antes de tomar el poder: crear «campos de procesamiento» para deportar al menos 12 millones de migrantes, incluidos venezolanos, desde Estados Unidos.
La información fue publicada por POLITICO este martes 25 de febrero luego de que consiguieran un documento de 26 páginas con especificaciones del proyecto. Una de las ideas era usar una flota privada de 100 aviones y un «pequeño ejército» de hombres facultados para realizar detenciones.
Según POLITICO, el proyecto le iba a costar a la administración de Donald Trump 25 millones de dólares y la promesa era conseguir las 12 millones de deportaciones a mitad de su mandato en el año 2026.
Esta propuesta incluiría la participación de exfuncionarios de migración y uno de los argumentos de Prince es que el gobierno de Trump no tiene suficientes agentes «para deportar a 12 millones de personas en dos años».
«Eso requeriría que el gobierno expulsara a casi 500,000 extranjeros ilegales por mes (…) para mantener el ritmo de las deportaciones de Trump, se requeriría un aumento del 600% en la actividad. Es poco probable que el gobierno pueda engrosar sus filas internas para seguir el ritmo de esta demanda… para procesar este enorme número de deportaciones, el gobierno debería contratar ayuda externa», se lee en el documento.
Steve Bannon, exestratega de Trump durante su primer mandato, dijo a POLITICO que considera «inteligente empezar a licitar ahora mismo y tener una idea de qué más pueden hacer las empresas externas, los contratistas».
¿Trump ha visto este documento?
Según POLITICO, Trump aún no ha considerado esta propuesta. Kush Desai, portavoz de la Casa Blanca, conversó con el medio y dijo que los funcionarios del gobierno reciben «numerosas propuestas no solicitadas de diversos actores del sector privado y que corresponde a las agencias responsables de llevar a cabo la agenda del Presidente considerar y firmar contratos para avanzar en su misión».
Bill Mathews, exdirector de operaciones de Blackwater involucrado en esta propuesta, dijo a POLITICO que hasta el momento la administración de Trump no los ha contactado: «No ha habido ninguna muestra de interés o compromiso por parte del Gobierno y no tenemos ninguna razón para creer que lo vaya a haber».
Hasta el momento, el gobierno de EEUU ha confirmado solo dos vuelos de deportación de migrantes venezolanos: uno que salió desde Texas con 190 hombres y otro que partió de Guantánamo, aterrizó en Honduras y siguió a Venezuela con 177 personas. Ambos vuelos hechos por la aerolínea estatal Conviasa luego de que el gobierno de EEUU acordara la repatriación con Nicolás Maduro.