El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, notificó al Congreso que su país mantiene un “conflicto armado no internacional” contra cárteles de droga que operan en el Caribe, designados por su administración como “organizaciones terroristas”. La información fue comunicada a través de una carta enviada por el Pentágono.
Según Trump, estos grupos son “combatientes ilegales” y el Departamento de Defensa tiene autorización legal para atacar embarcaciones sospechosas de transportar droga hacia territorio estadounidense. En las últimas semanas, el gobierno reportó tres operaciones contra supuestos “narcoterroristas”, que habrían dejado 17 personas muertas.
Aunque no se identificaron grupos específicos en el informe, Trump declaró a inicios de septiembre que uno de los ataques tenía como objetivo a presuntos miembros del Tren de Aragua.
“El personal de Estados Unidos permanece preparado para llevar a cabo operaciones militares según sea necesario para prevenir muertes o lesiones de ciudadanos estadounidenses, eliminando la amenaza que representan estas organizaciones terroristas”, señala el memorando.
La Constitución estadounidense establece que solo el Congreso puede declarar la guerra, aunque el presidente tiene facultades para autorizar el uso de la fuerza en defensa de los intereses nacionales. Analistas consideran que la declaración busca justificar jurídicamente las acciones militares en el Caribe.
La decisión ha generado críticas. El senador demócrata Jack Reed aseguró a CNN que “el gobierno de Trump no ha ofrecido justificación legal creíble, evidencia o inteligencia para estos ataques”.
El Pentágono sostiene que “el presidente ha ordenado al Departamento de Defensa llevar a cabo operaciones contra estas organizaciones, conforme al derecho de los conflictos armados”.
Por otra parte, el gobierno de Venezuela denunció la presencia de aviones militares estadounidenses en sus costas.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, informó en rueda de prensa transmitida por Venezolana de Televisión (VTV) que se detectaron cinco aeronaves sobrevolando territorio cercano.
“Denuncio ante el mundo el acoso militar del gobierno de Estados Unidos sobre el pueblo de Venezuela. Nunca habíamos visto este despliegue de aviones F-35 en nuestra área de influencia. Es una provocación y una amenaza contra la seguridad de la nación”, afirmó Padrino López.
Con información de AFP y CNN.