Venezuela reporta 1.430 fallecidos y más de 3.000 familias damnificadas
El nuevo balance oficial eleva el número de fallecidos, heridos y damnificados, tras el doble terremoto del 24 de junio

El nuevo balance oficial eleva el número de fallecidos, heridos y damnificados, tras el doble terremoto del 24 de junio

El balance oficial del doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó este sábado, un poco después de la 1 p.m., que la cifra de fallecidos confirmados ascendió a 1.430 personas, mientras que los heridos que han ameritado atención hospitalaria superan los 5.000, mientras que más de 12.000 personas han recibido atención ambulatoria y 1.500 atención de emergencia.
Además, Rodríguez afirmó que, después del doblete de terremotos, se han registrado 432 réplicas, de diferentes grados de intensidad.
El presidente de la Asamblea Nacional pidió a la población que las acciones de voluntariado solidario las canalicen con el equipo gubernamental que está en el Poliedro de Caracas y que eviten bajar a La Guaira para no congestionar las vías y poder dar celeridad a los rescates.


En anteriores actualizaciones, Rodríguez que los dos sismos dejaron 1.423 infraestructuras afectadas entre viviendas, edificios y otras construcciones, lo que evidencia la magnitud de los daños materiales provocados por el doblete sísmico de magnitudes 7,5 y 7,2.
Entre las zonas más golpeadas se encuentran Caraballeda y Catia La Mar, en el estado La Guaira, donde se concentra el mayor número de edificaciones colapsadas y pérdidas materiales.
Venezuela se mantiene bajo un estricto estado de emergencia. Como parte de las medidas de contingencia obligatorias para resguardar a la ciudadanía y facilitar las operaciones de los cuerpos de rescate, el Ejecutivo ratificó la suspensión total de clases y de todas las actividades laborales no esenciales en el territorio nacional.
La infraestructura neurálgica del país también sufrió severos impactos. El Aeropuerto Internacional de Maiquetía permanece cerrado al público debido a los graves daños estructurales sufridos en sus terminales. Mientras tanto, cuadrillas especializadas y brigadas médicas de los sectores público y privado trabajan a contrarreloj en la remoción de escombros y la búsqueda de sobrevivientes atrapados en «decenas» de edificaciones residenciales y comerciales que se desplomaron por completo.














Las fallas en los servicios públicos esenciales —como el suministro de electricidad, agua potable y gas doméstico— continúan afectando de manera crítica a las áreas impactadas por los movimientos telúricos, cuyo epicentro se localizó a menos de 30 kilómetros de Yumare, en el estado Yaracuy.
Ante la magnitud del desastre, la comunidad internacional ha reaccionado de forma inmediata. El gobierno de Estados Unidos anunció la movilización de equipos especializados en asistencia para desastres, personal de rescate de primera línea y cargamentos de suministros médicos para coordinar esfuerzos directamente con los equipos locales, según informaron fuentes del Departamento de Estado y el propio presidente Donald Trump.
A esta red de auxilio humanitario y logístico se han sumado formalmente los gobiernos de República Dominicana, El Salvador, México, Catar, Ecuador, Panamá, Brasil, Chile, Bolivia, Perú, Cuba e India, junto con manifestaciones de apoyo técnico por parte de China y naciones aliadas del Caribe. Las autoridades locales informaron que se espera la llegada de los primeros rescatistas extranjeros en las próximas horas para reforzar el extenuante despliegue de salvamento.
Los dos terremotos se registraron alrededor de las 6:05 de la tarde, hora local de Venezuela. El sismo de mayor intensidad, de magnitud 7,5, ocurrió apenas 39 segundos después del primero, de 7,2, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos, que describió el fenómeno como un “doblete sísmico”. Posteriormente, el organismo canceló la alerta de tsunami emitida para Puerto Rico y las Islas Vírgenes.
Ambos movimientos tuvieron su epicentro a menos de 30 kilómetros al sureste de la ciudad de Yumare, en el estado Yaracuy, cuya capital es San Felipe. Caracas se encuentra a unos 300 kilómetros al este de esa zona, donde también se sintieron con fuerza los sismos.