Abre los ojos: las tendencias están en la calle, frente a ti
En moda, las tendencias más interesantes han ido de la gente a la industria, no al revés

En moda, las tendencias más interesantes han ido de la gente a la industria, no al revés

No necesitamos Pinterest si prestamos atención a nuestro alrededor. Si crees que las tendencias son creadas por altos ejecutivos de moda, con un gusto intachable y una elegancia infinita, lamento informarte que no puedes estar más equivocado.
La génesis de las tendencias está en las tribus urbanas; grupos de personas por lo general jóvenes que comparten una misma cultura (música, forma de vestir e ideología) muchas veces tildadas de raras, niches o marginales.
Las tribus urbanas nacieron a mediados del siglo XX, coincidiendo con la aparición de la adolescencia como una identidad social diferenciada y el auge del consumo de masas.

Años 50: El origen y los primeros rebeldes. Tras la Segunda Guerra Mundial, los jóvenes buscaron separarse del mundo adulto.
Años 60: La contracultura y la psicodelia. Hippies: defendían el amor libre, el pacifismo, la ecología y una estética colorida con prendas tie-dye.
Años 70: La explosión del punk y el metal. La crisis económica y la insatisfacción social propiciaron movimientos contestatarios más agresivos. Surgieron los punks, heavies, góticos y hip-hop/ B-boys.

Si revisamos sus estéticas nos daremos cuenta de que las piezas usadas en estos movimientos se han diluido hasta llegar a las tiendas como tendencias. Tal y como ocurrió con…
Bag charms: Colgar peluches, cadenas y llaveros en las carteras tiene una conexión histórica directa con la subcultura Gyaru y la cultura pop japonesa.
Timberland clásicas: Tomaron su significado en movimiento hip-hop. Las Timberland (especialmente el modelo clásico color trigo yellow boot) se combinaban con ropa muy holgada (baggy jeans y sudaderas con capucha). Llevarlas se convirtió en sinónimo de autenticidad, respeto, dureza y orgullo de barrio.
Ropa desgastada y ceñida: El punk es clave en muchos elementos de tendencias actuales; imperdibles como joyería, chamarras de cuero con tachuelas, ropa rota, pantalones muy ceñidos y cabello en colores vibrantes.
Y así como estos ejemplos muchísimas tendencias más.

Yo sé yo sé…Lo común es que usemos elementos al momento de vestir sin preguntarnos cuál es su razón de existir. La historia queda opacada por un mercado híper acelerado, además de que estas tendencias se alimentan del fomo que sentimos nosotros los consumidores del quedarnos fuera de la “moda”.
Indudablemente, todos queremos pertenecer a algo, sentirnos parte de y ser validados socialmente, pero te aseguro que si conoces el porqué de tus decisiones por lo menos al momento de vestir todo se vuelve más claro.
Investigando se genera empatía.
Entiendo que muchas veces no comprendemos algunos looks, pero no por eso debemos hacer juicio de ellos. Hagamos el ejercicio de preguntar por inspiración, referencias y contextos. Porque el estilo personal es tan amplio como el humano mismo. Abre muy bien los ojos porque puedes estar al frente de las próximas tendencias que las masas compren y sigan.