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Silvia y la tentación de Macbeth

La bruja te habla desde el infierno, baila y promete la gloria: y así cayó Macbeth. La actriz Silvia De Abreu probó la fuerza mal y le gustó. A UB también

Silvia y la tentación de Macbeth

El experimento fue breve, intenso y con un resultado maravilloso: el montaje de Macbeth presentado en la sala de la Asociación Cultural Humboldt de Caracas fue eso. Luego de un arduo proceso de ensayos, apenas cinco funciones. A casa llena. Una gran experiencia para el espectador. Y también para sus protagonistas.

Hay pasajes, actuaciones, momentos, recuerdos visuales que persistirán en la memoria de quienes presenciaron esas funciones que arrancaron durante el segundo tramo de febrero. Y ahí destacan las «hermanas fatídicas», las tres brujas terribles y seductoras que conducen a Macbeth por su lado más oscuro: el de la ambición, el deseo de poder y la traición.

«Nos precede y nos anuncia el trueno
Nos trae y nos lleva un viento negro
Volaverum… Volaverum… Volaverum (…)
¡Macbeth!… ¡Macbeth!… ¡Macbeth!… Tenemos una cita contigo en el infierno»

Silvia De Abreu era una de ellas. Su primer papel explorando el mal: «Cuando recibí el guión y lo leí, lo que recuerdo sentir en ese momento fue una gran emoción de poder interpretar a mi primer personaje ‘malo’, de villana, por llamarlo de alguna manera. Hasta ese momento había tenido oportunidades increíbles con personajes que marcaron mi carrera de una manera u otra, pero la bruja representaba un antes y un después, una nueva puerta que se abría».

«Nos encontraremos de nuevo cuando acabe ese estruendo. Cuando perdida o ganada la batalla, solo quede el silencio (..) En el yermo»

Y así Silvia pasó de ser Cordelia, la hija menor del Rey Lear en otro de los montajes de la Experiencia Shakespeare, a encarnar a este ser infernal.

«Las brujas siempre han estado, pero en el inconsciente colectivo. Ellas ofrecen a la obra una dimensión teatral única, porque además mueven y conmueven creencias ancestrales. Por todo esto, utilicé un método que nunca había probado: usar un animal para dar vida a un personaje. En mi caso fue una serpiente. Y así fue tomando forma la bruja».

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Y algo similar sucedió con las otras criaturas que tentaron a Macbeth: «Valentina Garrido y Andrea Mariña, mis compañeras, también fueron clave para lograr encontrar la forma del personaje. Las ‘hermanas fatídicas’ son un conjunto en escena. Un grupo que está conformado por tres individuos muy distintos, pero que necesitan el uno del otro para funcionar. Disfruté cada momento de ensayo al máximo, fue un proceso experimental, de propuesta e increíblemente enriquecedor para mí. Descubrí muchas cosas de las que tal vez nunca me había creído capaz. Me divertí tanto al interpretar a esa bruja, que no sabría expresarlo por completo».

«Tres veces el gato atigrado maulló
Tres veces más una el erizo gruñó, y tres veces la arpía con su estridula voz anunció:
¡Ya es tiempo! … ¡Ya es tiempo! … ¡Ya es tiempo! …
¡Macbeth!… ¡Macbeth!… ¡Macbeth!…
¡Tenemos una cita contigo en el infierno!
Giremos, hermanas, y giremos
Hagamos la ronda… Tres vueltas ahora demos bajo el relámpago y el trueno.
Tres… tres… tres… hasta que sean nueve
Nueve el número siniestro…
¡Esta es la maldición! El conjuro está hecho»

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Fotos: Gustavo Bandres @gustavobandres

Macbeth fue dirigida por Federico Pacanins. Asesoría artística: Leonardo Azparren. Asistencia de dirección: Yessica Serrano. Producción general: Williams Blanco. Dirección de arte: Elizabeth Yrausquín. Vestuario: Fabiola Neri. Escenografía: Freddy Belisario. Iluminación: Manuel Troconis. Coreografía: Anakarina Fajardo. Dirección musical: Albert Hernández