El empresario italovenezolano Alfredo Schiavo fue liberado el pasado sábado 3 de mayo y entregado a la Comunidad católica de San Egidio. Este mismo lunes 5 de mayo tenía previsto viajar a Italia, según una nota de prensa de la comunidad de San Egidio.
Schiavo, de 67 ańos, «había sido condenado a una larga pena de prisión por un caso con implicaciones políticas y financieras«, informó San Egidio.
En un documento de grupo de trabajo de las Naciones Unidas, se puede leer que Schiavo Lavieri fue detenido con un familiar el 8 de junio de 2020 por miembros del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional. A ambos se les preguntó si conocían a un general (no se especifica el nombre del militar).
Posteriormente se supo que al general lo vinculaban con la supuesta operación Gedeón, en la que supuestamente un grupo de militares disidentes venezolanos en el exilio planearon derrocar al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.
Schiavo es hijo de italianos que emigraron a Venezuela en la década de 1950. «Su liberación de la cárcel El Helicoide, donde se encuentran recluidos numerosos presos políticos, se produjo gracias a la mediación de la Comunidad, liderada por Gianni La Bella, en colaboración con instituciones italianas, en primer lugar la embajada, junto a algunas personalidades venezolanas como el gobernador de la región de Carabobo, ex embajador en Italia, Rafael Lacava«, dice la nota de prensa.
«Luego de haber pasado por una clínica de la capital para los controles correspondientes de su salud, Alfredo Schiavo se encuentra actualmente en su casa en Caracas. La salida hacia Italia, junto a su esposa, en vuelo de línea, está prevista para esta tarde a las 17.00 horas, hora local, con llegada al aeropuerto de Fiumicino a las 16.45 horas del martes 6 de mayo», concluye el comunicado.
San Egidio se define como «una comunidad cristiana que nació en 1968. La oración, los pobres y la paz son sus referentes fundamentales». Posee larga experiencia internacional en tareas de mediación o de intercambio de presos.
La liberación de Schiavo sucedió casi al mismo tiempo que Lindomar Amaro, de 27 años, se suicidara, según una ONG, en la cárcel de Tocorón. Lo habían arrestado por «incitación al odio, hostigamiento y tenencia de arma de guerra», según el parte militar de julio pasado, que señaló que tenía antecedentes por «hurto genérico común».
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos afirmó el domingo 4 de mayo que Amaro murió el 3 de mayo.
Desde 2014, al menos una docena de «presos políticos» han fallecido bajo la custodia del Estado venezolano, según activistas de derechos humanos.
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos dijo el domingo que, con la muerte de Amaro, al menos seis detenidos fallecieron entre 2024 y lo que va de 2025 «confirmando una política de abandono e impunidad dentro del sistema penitenciario».