No me dieron el Nobel, voy por Groenlandia: la nueva de Trump
Dinamarca propuso hoy instalar una fuerza de la OTAN en Groenlandia y el Ártico, justo después de que Trump insistiera en controlar ese territorio a la fuerza
Dinamarca propuso hoy instalar una fuerza de la OTAN en Groenlandia y el Ártico, justo después de que Trump insistiera en controlar ese territorio a la fuerza

En la cabeza de Donald Trump hay un vínculo entre sus intenciones de apropiarse de Groenlandia y no haber ganado el Premio Nobel de la Paz. Y su frustración tendrá como consecuencia ponerle la mano a esa enorme isla en el Ártico que forma parte de Dinamarca desde el siglo XVIII.
Es lo que se desprende del mensaje -oficial- que envió al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre en la tarde del domingo: «Estimado Jonas: Dado que su país decidió no otorgarme el Premio Nobel de la Paz por detener ocho guerras ADEMÁS, ya no siento la obligación de pensar exclusivamente en la paz, aunque esta siempre será la prioridad, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y correcto para Estados Unidos».
El mensaje, transmitido a los canales diplomáticos europeos, dice: «Dinamarca no puede proteger a este país de Rusia ni de China, y ¿por qué, de todos modos, tienen una ‘propiedad’? No hay documentos escritos, solo que un barco atracó allí hace cientos de años, pero también tuvimos barcos que atracaron allí. He hecho más por la OTAN que cualquier otra persona desde su fundación, y ahora la OTAN debería hacer algo por Estados Unidos. El mundo no estará seguro a menos que tengamos el control total y completo de Groenlandia. ¡Gracias! Presidente DJT».
El primer ministro Jonas Gahr Støre confirmó el hecho al medio danés VG: «Este es un mensaje que recibí ayer por la tarde del presidente Trump. Fue en respuesta a un breve mensaje que le envié ese mismo día, en mi nombre y en el del presidente de Finlandia, Alexander Stubb».
Lo que le escribieron antes Jonas Gahr Støre y Alexander Stubb al mandatario estadounidense tenía un tono firme, pero conciliador: «Estimado Sr. Presidente, estimado Donald, en relación con las relaciones transatlánticas (Groenlandia, Gaza, Ucrania) y su anuncio arancelario de ayer. Usted conoce nuestra postura al respecto. Sin embargo, creemos que todos debemos trabajar para calmar la situación y reducir la tensión; están sucediendo muchas cosas a nuestro alrededor y debemos mantenernos unidos. Le proponemos una llamada con usted más tarde hoy, ya sea con nosotros o individualmente. ¡Por favor, indíquenos qué prefiere! Atentamente, Alex y Jonas».
El primer ministro noruego explicó a VG: «En nuestro mensaje a Trump, le transmitimos nuestra postura contra el aumento de aranceles contra Noruega, Finlandia y otros países seleccionados. Señalamos la necesidad de reducir la tensión y solicitamos una llamada telefónica entre Trump, Stubb y yo durante el día. La respuesta de Trump llegó poco después de que enviáramos el mensaje. Fue decisión de Trump compartir el mensaje con otros líderes de los países de la OTAN».
Støre se refiere a la amenaza de imponer un arancel de 10% a los productos de las naciones que se manifiesten en contra de que Estados Unidos se apropie de Groenlandia. Contó, además, que ya ha hablado del asunto del Nobel con Trump: «En cuanto al Premio Nobel de la Paz, le he explicado claramente a Trump en repetidas ocasiones lo que es bien sabido: es un Comité Nobel independiente, y no el gobierno noruego, el que otorga el premio».
«Trump lo sabe, pero lo usa como pretexto», dice el el primer ministro.
Y reiteró su apoyo a Dinamarca: «La postura de Noruega sobre Groenlandia se mantiene firme. Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca, y Noruega apoya plenamente al Reino de Dinamarca en este asunto. También apoyamos a la OTAN de manera responsable, reforzando su labor en favor de la seguridad y la estabilidad en el Ártico».
«Noruega apoya la soberanía y la integridad territorial del Reino de Dinamarca. Noruega apoya las conversaciones entre Estados Unidos y el Reino de Dinamarca, acordadas en la reunión celebrada a principios de esta semana», dijo Støre.
Según él, existe consenso entre los aliados de la OTAN, Estados Unidos incluido, sobre la necesidad de reforzar la seguridad en el Ártico y por supuesto en Groenlandia. De modo que, apunta, «estas amenazas son inaceptables y no tienen cabida entre los aliados».
«Debemos descifrar a Donald Trump y entender lo que comunica», declaró a VG: «Comunica lo que decide y tuitea lo que piensa».
Ine Eriksen Søreide, presidenta del Comité Permanente de Asuntos Exteriores y Defensa del Parlamento noruego, respalda al primer ministro: «Existe un consenso sólido y amplio en Europa para no flaquear en su apoyo al Reino de Dinamarca. Es absolutamente crucial que Europa no ceda a la presión, sino que indique claramente que hay un límite y que este se ha cruzado».
Hoy lunes, los daneses activaron algo más que palabras: en una reunión con el jefe de la OTAN, Mark Rutte, el ministro de Defensa de Dinamarca, Troels Lund Poulsen, y la ministra de Asuntos Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, propusieron instalar una fuerza de la OTAN en Groenlandia y el Ártico.
El empeño de Trump, que amenaza incluso con la fuerza, está poniendo en aprietos a la OTAN. El asunto luce innecesario: Estados Unidos tiene acuerdos con Dinamarca que le permiten desplegar mecanismos de seguridad en la isla. Podrían, incluso, fortalecerlos y ampliarlos a bases compartidas en vista de que para Washington se trata también de un tema de seguridad nacional.