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Groenlandia en la mira de Donald Trump

La designación de un "emisario especial" de EEUU para Groenlandia disparó alarmas en Dinamarca y la Unión Europea

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groenlandia Trump

«Tiene que ser nuestra», dijo Donald Trump sobre Groenlandia, esa isla en América del Norte que es casi un bloque de hielo de 2 millones de kilómetros cuadrados y que forma parte del reino de Dinamarca. «Si miras Groenlandia, si observas la costa de arriba abajo, verás barcos rusos y chinos por todas partes», apuntó este lunes: «La necesitamos para la seguridad nacional».

No es la primera vez que el mandatario estadounidense toca el tema. Incluso ha enviado al menos a tres altos funcionarios a Nuuk -la capital- con la supuesta misión de sondear si hay o no entusiasmo por un posible cambio de estatus entre la población. Pero ahora dio un paso más: nombró al gobernador republicano de Luisiana, Jeff Landry, como emisario especial de Estados Unidos para Groenlandia, de quien espera que «promoverá con firmeza los intereses de nuestro país en materia de seguridad y supervivencia de nuestros aliados y, de hecho, del mundo».

El domingo, al anunciarse el nuevo cargo, Landry posteó un mensaje de agradecimiento en el que dijo que trabajará «para que Groenlandia forme parte de Estados Unidos».

A los daneses, por supuesto, no les gustó nada este asunto. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen dieron una declaración conjunta el lunes.

«El nombramiento de un enviado especial no cambia nada para nosotros. Nosotros decidimos nuestro propio futuro. Groenlandia pertenece a los groenlandeses, y la integridad territorial debe ser respetada», dijo Jens-Frederik Nielsen, aunque ofreció colaborar con EEUU pero siempre sobre la base del respeto mutuo.

Y hoy -martes- envió un nuevo mensaje a través de su cuenta de Facebooka propósito de las declaraciones de Trump: «En sus palabras, solo juzga en términos de defensa y seguridad, sin respetar a Groenlandia. No nos consideramos así, y nuestro país no debería ser mencionado como tal. Nosotros, los groenlandeses, no deberíamos ser vistos como tales. Somos un pueblo con una sólida historia, cultura, democracia y prácticas. Como país, trabajamos para asumir la responsabilidad de nuestras fronteras y nuestro futuro. El respeto a nuestras fronteras y la autodeterminación están consagrados en los derechos humanos y el derecho internacional, y esto no puede ignorarse».

Jens-Frederik Nielsen se dirigió a su gente: «Demostremos apoyo, unidad y mantengamos la calma y el respeto. Hemos recordado al resto del mundo quiénes somos, y la fuerza y ​​la unidad que se expresan públicamente son muy alentadoras y estimulantes. También quisiera agradecer a los líderes y colegas extranjeros que han apoyado claramente a nuestro país, a nuestra sociedad y a nuestro derecho a la democracia. Este apoyo demuestra que no estamos solos».

El ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, calificó el nombramiento como «profundamente preocupante» y demandó respeto a la soberanía de su país, que es miembro de la Unión Europea y de la OTAN: «Mientras tengamos un reino compuesto por Dinamarca, las Islas Feroe y Groenlandia, no podemos aceptar acciones que socaven nuestra integridad territorial».

Pero a Trump parece no importarle la indignación danesa. Su foco es otro. Una explicación de SwissInfo ayuda a entender mejor: «Groenlandia se encuentra estratégicamente situada entre Norteamérica y Europa, en un momento en que Estados Unidos, China y Rusia muestran un interés creciente por el Ártico, donde se han abierto rutas marítimas debido al cambio climático y abundan las tierras raras».

La nota publicada hoy, agrega: «La ubicación de Groenlandia también la sitúa en la ruta más corta si hubiese lanzamientos de misiles entre Rusia y Estados Unidos».

El ministro Lars Lokke Rasmussen, convocó al embajador estadounidense en Dinamarca, Ken Howery, para abordar el «inaceptable» nombramiento de un «enviado especial».

Ayer también respondió la UE a través del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la de la Comisión, Ursula von der Leyen: «La integridad territorial y la soberanía son principios fundamentales del derecho internacional. Estos principios son esenciales no solo para la Unión Europea, sino para las naciones de todo el mundo. Nos solidarizamos plenamente con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia».

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