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Chelique Sarabia, una canción con historia

Chelique Sarabia está próximo a cumplir ocho décadas de vida, mientras Ansiedad, su composición más celebrada y uno de los temas venezolanos más famosos en el mundo, llega a los 65 años de su creación

Próximo a arribar a sus 80 años de vida (los cumplirá el próximo 13 de marzo), Chelique Sarabia celebra también los 65 de Ansiedad, su canción más emblemática y una de las composiciones del repertorio venezolano más famosa en el mundo. Su autor, quien la creó en 1955, con apenas 15 años de edad, cuenta cómo le surgió la inspiración para escribirla.

Chelique Sarabia acababa de llegar a Caracas desde San Tomé, un campo petrolero anzoatiguense, para cursar estudios en la Escuela Técnica Industrial. Con la nostalgia del recién llegado, fue un día al cine y vio una película mexicana, con Pedro Infante y Libertad Lamarque, titulada Ansiedad. Triste por la lejanía de su hogar y de su novia, llegó a la residencia estudiantil donde vivía y comenzó a rasgar su cuatro para componer una canción, que terminó titulando como el filme que acababa de ver. Ya para entonces tenía varias composiciones en su haber y lo que más deseaba era darlas a conocer. Desde su residencia en Puerto La Cruz, Chelique rememora cómo lo logró:

-Una tía mía vivía en la Calle del Medio del Prado de María y con ella iba a pasar los fines de semana. Su esposo tenía una quincalla, al lado estaba una barbería. Por un amigo, me enteré que Rafael Montaño, uno de los cantantes más famosos de la época, iba con regularidad a esa barbería, por lo que comencé a montarle guardia todos los sábados, hasta que lo conseguí. Él vivía cerca, en la calle principal del Prado de María. Fuimos a su casa y yo, acompañado de un cuatro, le hice escuchar algunas de mis canciones y eligió Ansiedad”.

Chelique Sarabia

Afortunada casualidad

Pero había un detalle que subsanar. Montaño acababa de firmar un contrato de exclusividad con Juan Vicente Torrealba, aunque todavía tenía un disco pendiente con el capitán de la Armada y compositor Ramón Sanoja Medina (el autor de Mar y llano), que estaba haciendo un álbum institucional de ese componente militar para regalarlo en Navidad. “Pero hasta entonces tenía solamente 11 canciones de las 12 que debía tener el LP y como no le llegaba la decimosegunda, por la premura en entregar el disco, habló con el capitán y lo autorizó para incluir la mía, pues no había tenido tiempo de escribir el tema que faltaba. Volví el sábado siguiente y Rafael me dio la buena noticia, pero como Ansiedad tenía tres partes, como los valses venezolanos de entonces, me pidió que la redujera a dos. Así lo hice y la grabó”.

Armando Palacios, de Radio Rumbos, el disc-jockey más importante del país para entonces, tenía un convenio para promover la música de Juan Vicente Torrealba, pero tuvo un impasse con él y el dijo que le iba a demostrar que no era el único que podía hacer ese tipo de música popular con raíces venezolanas, por lo cual no solamente promovió y pegó Ansiedad con Rafael Montaño, sino que además hizo que la grabaran Alfredo Sadel, Adilia Castillo y Lucho Gatica, este último en una de sus visitas a nuestro país. Así la canción de Chelique Sarabia cogió vuelo.

El soporte definitivo

-Todo no quedó allí −refiere Chelique−. Más adelante la grabó Nat King Cole y el responsable de que lo hiciera fue Renny Ottolina. El cantante llegó a Venezuela, en una gira continental de buena voluntad patrocinada por el Departamento de Estado. Su misión era tomar una canción de cada país para grabarla en un  disco en español, que se llamaría To My Friends (A mis amigos). El día que se presentó en El Show de Renny, yo estaba sustituyendo, como director técnico, a George Stone, que se encontraba de vacaciones. Recuerdo que Renny entró con él a la cabina de transmisión y me lo presentó. Le comentó que yo tenía una canción muy buena llamada Ansiedad. Se la hizo escuchar y Cole, inmediatamente, la escogió para su disco. Su versión resultó inmensamente popular en todo el mundo. Luego, la grabarían luego otros cantantes, como Roberto Yanés, Daniel Riolobos y Sarita Montiel, entre muchos otros. Hasta ahora hay casi mil versiones.

Chelique Sarabia

-¿Cuál de esas versiones es la que más le gusta?

-Te podría hablar de la que me parece más interesante, que es la de Miguel Ríos, pues la hizo en ritmo de blues, con un coro y sin orquesta. En un principio, cuando me dijeron que iba a grabarla, me asusté. Como era un rockero duro, pensé que la destrozaría. Jamás me imaginé que haría la más sublime de todas las versiones, la más alejada del valsecito venezolano original.

-¿Es su canción preferida?

-En cada época de mi vida hay una canción significativa, como Mi propio yo, Cuando no sé de ti, No te muerdas los labios y Cortando caña, además de Ansiedad. Cada una representa para mí un momento importante.

Descubridor de talentos

Chelique Sarabia, cuyo verdadero nombre es José Enrique Sarabia, nació en La Asunción, estado Nueva Esparta, el 13 de marzo de 1940. Descubrió y lanzó al estrellato a las hermanas Rosa Virginia y María Teresa Chacín, así como a Cherry Navarro. Pero su gran musa ha sido Rosa Virginia, pues ambos protagonizaron la etapa más fructífera del compositor, con canciones que no pocos conocedores consideran las mejores de su extenso repertorio. La historia de su encuentro comienza en la Universidad Central de Venezuela. Todo ocurrió casi por casualidad, según le contó la cantante a Federico Pacanins en su libro En primera persona. Quince perfiles de la música caraqueña del siglo XX.

La voz más dulce de Venezuela

Corría el año 1958 y acababa de caer la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. En los pasillos ucevistas se respiraba un desbordante entusiasmo por la recién recuperada democracia. La campaña electoral para elegir a los estudiantes que integrarían la directiva de la Federación de Centros Universitarios (FCU) estaba en su apogeo. Un día, en el auditorio de la Facultad de Humanidades, se celebraba un festival musical, como parte de la campaña, animado por el conjunto de Chelique Sarabia, quien apenas arrancaba su carrera musical y era estudiante de la Escuela Técnica Industrial.

En un momento del acto, el autor de Ansiedad pidió que una chica del público cantara con ellos, a lo que el grupo de estudiantes en el que se encontraba Rosa Virginia comenzó a auparla para que subiera al escenario. Así lo hizo y cuando terminaron Chelique le propuso grabar un disco. El compositor comenzó a escribir canciones para ella. Entre autor e intérprete se produjo una simbiosis realmente singular, y aún hoy día esos temas permanecen como testimonio de una época en que ambos se retroalimentaban con su arte: Rosa Virginia con su voz cálida y sugerente, llena de insospechados matices románticos, y Chelique como el genial compositor que supo crear para su musa una serie de temas que le calzaban notablemente a su talento de gran vocalista. La fórmula no pudo ser más exitosa.

Así fueron surgiendo canciones legendarias como Cuando no sé de ti” −la carta de presentación por excelencia de la cantante−, Ayúdame, Necesito pensar, Mi propio yo, Te necesito, Hoy he vuelto a llorar, Rumor de una cascada, No he podido olvidarte, Si te vas de mi, Ha llegado el momento y otras muchas.

Chelique Sarabia

Hay que decir que el disco inicial, titulado Alma juvenil, no tuvo el impacto que se esperaba. Fue su segunda producción, José Enrique Sarabia, su música y su nuevo estilo, de 1959, la que los llevó a la cresta de la ola.

-A ese disco −cuenta Rosa Virginia− todo el mundo lo conocía como Cuando no sé de ti. A una primera edición siguió otra, y otra… después fue la grabación de Ansiedad −ya existía una versión de Rafael Montaño− y un muy satisfactorio etcétera de 20 long plays.

Con esa capacidad interpretativa y su proverbial sentimiento al cantar esas canciones románticas tan distintivas, los disc-jockeys y locutores radiales no tardaron en bautizar a la artista como “La voz más dulce de Venezuela”.

María Teresa y Cherry

Ya consagrada Rosa Virginia, le tocaría el turno a su hermana menor, María Teresa, a quien el compositor lanzó en 1962, primero como intérprete de rock and roll y bossa nova, y luego como cantante de música venezolana. Con el tiempo, consolidaría su arte en esta faceta, que tuvo uno de sus momentos de mayor brillo cuando fue galardonada en 2012 con el Grammy Latino por el disco Canta cuentos. Los más grandes éxitos de Chelique Sarabia con la cantante son En este país, Más allá de la ternura y El piragüero.

A Cherry Navarro lo escuchó Luis Guillermo Rangel, cuatrista del grupo de Chelique, en el Club del Twist, un local de Altamira donde cantaban artistas noveles a comienzos de la década de 60.

Rangel quedó tan impresionado que se lo llevó a Chelique Sarabia, quien le compuso Orinoco río abajo, Como yo te quiero, Chinita de Maracaibo y Concrétate, temas que convirtió en éxito. En televisión debutó en Radio Caracas Televisión, nada menos que en El Show de Renny.

Chelique destacó también como compositor de jingles publicitarios. Fue en esta faceta cuando lo contrata el partido Acción Democrática para hacer la música de la campaña electoral de Carlos Andrés Pérez, en 1973. Compuso para el candidato Ese hombre si camina, considerado uno de los jingles políticos más famosos de todos los tiempos.

Un Grammy a la excelencia

En 2015 le fue otorgado a Chelique el Grammy Latino a la Excelencia Musical. Al distinguirlo con su más importante premio, la Academia Latina de la Grabación de Estados Unidos resaltó que “el compositor venezolano tiene un catálogo de más de 1000 canciones, incluyendo el himno Ansiedad, popularizado por Nat King Cole” y una de las canciones venezolanas más famosas en todo el mundo.

El compositor vive desde hace varios años en Lechería, Puerto La Cruz, donde conduce un programa de radio y tiene activa participación en diversas iniciativas ciudadanas. También continúa componiendo.

Intérpretes originales de sus canciones más famosas

Rosa Virginia Chacín: Cuando no sé de ti, Ayúdame, Te necesito, Un momento contigo, Sabor a no sé qué, Ya no extraño tu ausencia, Hoy he vuelto a llorar.

María Teresa Chacín: El piragüero, En este país.

Cherry Navarro: Orinoco río abajo, Como yo te quiero, Chinita de Maracaibo, Concrétate.

Chucho Avellanet: No te muerdas los labios.

Marco Antonio Muñiz: Mi propio yo.

Mr. Calipso (alter ego de Chelique): Cortando caña.

Armando Manzanero: Perdido en la nostalgia.