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Comando con Vzla confirma muerte de Reinaldo Araujo, detenido en Trujillo el #9Ene

La familia de Reinaldo Araujo había solicitado su traslado a un centro médico porque su salud se había agravado desde su detención. Es el cuarto detenido postelectoral en fallecer bajo custodia del Estado venezolano

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El Comando con Venezuela informó la tarde de este lunes 24 de febrero que falleció Reinaldo Araujo, un miembro de Vente Venezuela en Trujillo que se encontraba detenido desde el pasado 9 de enero, cuando fue apresado en una manifestación.

La información la confirmó Edgar Prada, defensor de derechos humanos y coordinador de Vente en el municipio Valera del estado Trujillo. La denuncia del fallecimiento de Araujo también fue difundida por el partido Voluntad Popular y la coordinación de derechos humanos de Vente en Instagram.

Días antes, el Diario de Los Andes había reportado que Reinaldo Araujo, quien era comerciante, estaba delicado de salud. Zoraida Matute, su esposa, indicó que tenía graves problemas en sus piernas por obesidad y que sufría de hipertensión arterial, algo que se agravó por las condiciones del centro de reclusión donde estaba.

Araujo es el cuarto preso político en morir bajo custodia del Estado. El primero se llamaba Jesús Martínez y falleció el 14 de noviembre en en la Comandancia General de la Policía del estado Anzoátegui. El segundo Jesús Rafael Álvarez, quien murió el jueves 12 de diciembre y estaba recluido en el penal de Tocuyito, estado Carabobo. El tercero fue Oswual Alexander González Pérez el 16 de diciembre. Y ahora Reinaldo Araujo.

María Corina Machado lamenta su muerte

María Corina Machado, líder opositora, expresó sus condolencias a la familia de Araujo: «Reinaldo era un hombre bueno, un esposo, hijo y padre amoroso, un amigo incondicional, un ciudadano ejemplar. Por su trabajo en la gesta del 28 de julio, el régimen lo hostigó duramente. Su amor por Venezuela y por su familia lo mantuvo siempre firme».

«El 9 de enero el régimen de Maduro lo secuestró. Tenía serios problemas de salud, pero le negaron la asistencia médica. Hasta el día de hoy, cuando ya era demasiado tarde. El régimen lo asesinó. A Zoraida, su esposa, a su hija, a su madre, a todos sus familiares y compañeros, mi corazón también está desgarrado», escribió.

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