La nueva Ruta de la Seda
Hace más de 2.000 años, los ancestros chinos atravesaron desiertos y cordilleras para trazar la antigua Ruta de la Seda que comunicó a Asia con Europa y África. Aquellos caminos dieron inicio a una etapa de intercambio comercial y cultural entre diferentes países que -a través de la cooperación pacífica, el aprendizaje compartido, así como la complementación de capacidades y recursos para el beneficio mutuo-, contribuyeron a la prosperidad y progreso de sus pueblos.
