Dólar superó el millón de bolívares y aprieta tortura para venezolanos

En una economía con un alto grado de dolarización informal y anárquica en la fijación de precios de referencia, el dólar sigue a paso firme su tendencia alcista. Este martes 24 de noviembre sobrepasó la esperada barrera de un millón de bolívares. Mientras haya hiperinflación no habrá dólar caro, según expertos.

Dólar superó el millón de bolívares y aprieta tortura para venezolanos

El dólar llegó este martes a sobrepasar la barrera de un millón de bolívares en Venezuela, para cerrar en Bs 1.010.024, según la plataforma referencial DolarToday, que por un tiempo fue la más usada por los venezolanos para conocer la tasa de cambio real del mercado.

Según otros sitios de referencia en internet y redes sociales, el promedio del mercado, medido por diferentes páginas, se ajustó un tanto, hasta Bs 965.000 a media tarde. Pero ya es inexorable que en las próximas jornadas se consolidará por encima de la nueva barrera millonaria, en medio de un entorno volátil de fin de año.

Pese a la veloz alza experimentada la semana pasada y en lo que va de ésta, el tipo de cambio sigue estando subvaluado, si se toma en cuenta que estamos hablando del país con la tasa de inflación más alta del mundo. Por eso es previsible que la angustia para millones de venezolanos continuará, como la saga de una película de terror.

El viernes pasado el dólar había terminado en unos Bs 700.000 y el malogrado bolívar venezolano acumulaba una pérdida de valor justamente superior al 70%, que ha llegado al 95% en las sucesivas jornadas.

En país con la industria manufacturera, la primaria, la agricultura y pecuaria produciendo muy por debajo de la capacidad instalada, ha aumentado la dependencia a las importaciones finales, de bienes intermedios y materias primas, por lo que la continua y agresiva devaluación de la moneda encarece casi todos los productos finales de consumo masivo y segmentado.

Esto empuja diariamente a millones de familias más hondo dentro de los umbrales de la pobreza por ingresos.

La gran paradoja es que la economía venezolana está dolarizada de hecho, de manera informal y salvaje, en lo que se refiere a la fijación de precios relativos dentro del mercado formal e  informal de bienes y servicios.

Pero, desde el punto de vista de los ingresos, solamente una minoría tiene alguna forma de acceso a moneda extranjera.

Según la última encuesta Omnibus de la prestigiosa firma Datanálisis, en octubre pasado solamente el 6,6% de los venezolanos tenía algún tipo de protección en moneda extranjera, en forma de ahorros  o inversiones.

El 17,8% recibió alguna forma de compensación laboral en moneda extranjera. El 25% recibió compensación en bolívares calculados al tipo de cambio paralelo, y el 25% recibió ingresos por ventas o servicios calculados en moneda extranjera.

El 28% recibe ayuda del exterior, en forma de remesas enviadas por familiares o amigos, de alguno de los casi cinco millones de venezolanos que han dejado Venezuela en medio de una diáspora apenas ralentizada este año por la pandemia del coronavirus.

En diciembre de 2017 ese porcentaje era del 93%, lo que significa que en estos tres años se ha reducido con fuerza esta fuente de ingresos que ha ayudado a millones de familias a al menos alimentarse con lo básico, en medio de una caída espantosa del ingreso real en bolívares. El salario mínimo mensual, usado por el gobierno para calcular prestaciones y bonos de millones de empleados públicos y pensionados no llega a dos dólares por mes.

En el último mes de la encuesta, el 57% de los pagos de bienes y servicios había sido hecho en moneda extranjera, según la misma encuesta.