Aranceles que espantan: lista de países que podrían dejar de buscar petróleo venezolano
Los aranceles de 25% que impuso Trump a lo países que compren petróleo a Venezuela genera incertidumbre para un sector petrolero nacional que ya está fuertemente golpeado por la revocación de licencias a Chevron y otras empresas petroleras que operaban en el país
El pasado lunes 24 de marzo el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un nuevo arancel secundario del 25% para los países que compren petróleo y gas a Venezuela. El arancel se aplicará a todas las operaciones comerciales que esos países realicen con Estados Unidos a partir del 2 de abril.
La medida, sumada con la revocación de la licencia de Chevron y de otras empresas petroleras extranjeras que operaban en Venezuela, parece estar generando un efecto inmediato, allanando un camino de incertidumbre sobre las acciones de los países compradores y el futuro de las exportaciones petroleras de Venezuela.
¿Cuáles son los principales compradores y que tan importante es el crudo venezolano para ellos?
Tras la flexibilización de las sanciones estadounidenses a finales de 2022, con la Licencia General 41 que se le otorgó a Chevron, y a empresas europeas como Repsol y Maurel & Prom, autorización para operar en Venezuela, las exportaciones petroleras reportaron un repunte.
Las exportaciones petroleras en Venezuela van dirigidas a un pequeño puñado de países, por lo que cada uno de ellos representa una parte fundamental de los ingresos de la nación, sin embargo, la pregunta es cuánto representa el crudo venezolano para ellos y si representa tanta importancia que estarían dispuestos a pagar aranceles de 25% por las actividades comerciales con EE.UU.
El gigante asiático viene siendo el principal importador de petróleo venezolano desde el 2019 (a raíz de las sanciones energéticas implementadas por Estados Unidos ese año). El gobierno liderado por Xi Jinping acepta el crudo de Venezuela como pago de deuda.
En este sentido, según información de Reuters, en 2023 compraron el 68% de las exportaciones petroleras venezolanas. En 2024 el porcentaje bajó a un 45.5%, pero se mantuvieron como el país líder en adquisición de crudo venezolano.
Para Venezuela es crucial vender petróleo a China, pero ¿qué tan importante es para China el petróleo venezolano?.
El país asiático es el líder mundial en importaciones petroleras. En 2023 importaron un promedio de 11,3 millones de barriles por día (bpd) y en 2024 fueron 11,1. De esta enorme cifra, Venezuela suministró en 2024 un promedio de 351.000 bpd, que representan el 3,16% del total de las importaciones petroleras de China. Lo que a primera vista se percibe como un porcentaje minúsculo, fácil de sustituir.
Esto abre la puerta a la duda de si el gigante asiatico estará dispuesto a pagar aranceles o a enfrentarse a EEUU por mantener ese 3,16% de su petróleo llegando desde Venezuela.
Estados Unidos
Estados Unidos se consolidó en el 2024 como el segundo máximo comprador de petróleo de Venezuela, adquiriendo un 30% del total de las exportaciones de crudo del país caribeño.
¿Qué tan importante es ese petróleo para Estados Unidos? En cifras concretas, esos 232.000 barriles diarios representaron el 3,46% del total de las importaciones de crudo de Estados Unidos durante 2024, las cuales fueron de 6.698.000 bpd según la misma EIA.
Si bien el porcentaje de participación en las importaciones estadounidenses casi duplica al de 2023 (2%) y la comercialización iba en aumento, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca lo ha cambiado todo.
El líder Republicano dejó claro que para él, Estados Unidos no necesita el petróleo de Venezuela, lo que sumado a sus relaciones hostiles con el gobierno de Maduro ha devenido en esta arremetida de remoción de licencias petroleras y creación de aranceles.
La India
La India se posiciona con China y Estados Unidos tanto en el top de importaciones petroleras a nivel mundial, como en el de los que más crudo compran a Venezuela. Según datos de LSEG, el país asiatico fue el destino del 8,80% de las exportaciones venezolanas en 2024, con un promedio de 68.000 bpd, muchísimo más que los 10.000 de 2023.
Sin embargo, ante la gran cartera de vendedores de petróleo que tiene La India, el aporte de Venezuela a sus importaciones totales es ínfimo. En 2024 se calcula que La India importó 4.840.000 bpd, por lo que lo enviado por Venezuela significó solo el 1,40% de la totalidad.
Aunque el crudo pesado venezolano, como el Merey, puede ser barato y relevante para La India y en enero de 2025 la exportación había dado un salto hasta los 254.000 bpd, el anuncio de los aranceles estadounidenses cambia totalmente el panorama e instala la misma duda que se tiene con China.
España
El país europeo es el principal comprador de petróleo venezolano en dicho continente. Tras un parón en las negociaciones debido a las sanciones del primer mandato de Trump, España retomó las compras a Venezuela a mediados de 2022.
Tal y como con los demás países de la lista, la tendencia era el aumento progresivo de la compra de petróleo venezolano, cerrando el 2024 con aproximadamente 70.000 bpd, un 9% de las exportaciones venezolanas.
¿Qué tan importante era para España? Según la Corporación De Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), en 2024 Venezuela ocupó el octavo puesto en cuanto a las importaciones petroleras de España, representando un 4,7% del total. Poco más del doble de lo que representó en 2023 (2,3%).
Así que el crudo venezolano venía haciéndose más importante para España, con cifras que no se alcanzaban desde hace un par de décadas, y un porcentaje sobre las importaciones totales mayor que el de los otros países referidos en esta nota. No obstante, sigue sin parecer suficiente como para enfrentar el arancel del 25%.
Cuba
Con Cuba la situación es muy particular y diferente a la que se tiene con los otros países. En lugar de ir en aumento, los envíos de petróleo venezolano a Cuba han bajado notablemente durante los últimos años.
De 80.000 bpd que se enviaban en 2020 y 56.000 que se enviaron en 2023 se pasó a 32.000 bpd en el 2024 (solo un 4,15% de las exportaciones totales de Venezuela) y apenas 10.000 en enero de 2025. Sin embargo, como ha pasado antes, al cerrarse el mercado para Venezuela, Cuba recobra importancia como cliente y desde febrero esto se está reflejando.
Según Reuters, Venezuela envió a Cuba 42.000 bpd en febrero y 50.130 en marzo. Por lo que el entorno de sanciones y aranceles estadounidenses parece una buena noticia para Cuba, para la cual el petróleo venezolano sí que es vital (aun habiendo bajado, el suministro representaba entre el 30 y 40% de sus importaciones totales).
¿Están dispuestos estos países a pagar el arancel del 25%?
Para Asdrúbal Oliveros, economista y director de Ecoanalítica, parece claro que no, pues aunque países como China se molesten y critiquen la medida, al final a las empresas encargadas de la operación petrolera no les conviene pagar ese arancel ni pelear con EEUU.
En una entrevista en el Circuito Éxitos el economista señaló que “En la práctica, estas empresas petroleras tienen negocios globales y no pondrán en riesgo sus negocios en Estados Unidos por mantenerse en Venezuela”.
Además, al sumar los nuevos aranceles generales anunciados por Trump el pasado 2 de abril, el panorama se pone mucho más complicado para países como China. El país asiático enfrentará un arancel recíproco del 34%, por lo que si compra petróleo a Venezuela, el gravamen se elevaría al 59%.
Los hechos inmediatos parecen demostrar que estos países y sus empresas preferirán abrirse a nuevas alternativas para sustituir ese 1 a 4% que representa el petróleo venezolano para ellos, antes que pagar el arancel y complicar su relación con EEUU.
Según información de Reuters, China y la empresa Reliance Industries de La India pararon sus compras de inmediato. Maurel & Prom (Francia), Repsol (España), Eni (Italia) y Global Oil Terminals (EEUU) se suman a Chevron (EEUU) en el proceso de liquidación de sus operaciones con fecha tope del 27 de mayo.
En un país donde el Estado ha dominado históricamente la economía, el creciente entusiasmo por el capitalismo abre una pregunta clave: ¿es una oportunidad real o una expectativa difícil de sostener?