Energía y Petróleo

Chris Wright en Venezuela: qué esperar del hombre enviado por Trump

La visita de Chris Wright llega en un momento marcado por la flexibilización de sanciones y el intento de reactivar la industria petrolera

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El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, llegó hoy miércoles 11 de febrero a Caracas en lo que se considera la visita de mayor rango en materia energética de un funcionario estadounidense a Venezuela en casi 30 años. Su misión: impulsar la recuperación de la industria petrolera venezolana y evaluar directamente sobre el terreno las posibilidades de revitalizar un sector que ha estado en crisis por años.

Durante su estadía, Wright se reunirá con la presidenta interina Delcy Rodríguez, representantes del gobierno y altos ejecutivos de grandes petroleras como Chevron y Repsol, además de visitar proyectos clave como Petropiar en la Faja del Orinoco, según informa la agencia Reuters.

¿Por qué ahora?

La llegada de Wright ocurre justo después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitiera una licencia general que permite la exploración y producción de petróleo y gas en Venezuela, marcando una significativa flexibilización de sanciones energéticas tras años de restricciones.

Esta licencia autoriza a empresas y proveedores estadounidenses a llevar bienes, tecnología y servicios necesarios para la expansión y modernización del sector petrolero venezolano, aunque con limitaciones en la formación de nuevas empresas conjuntas y con condiciones estrictas en el manejo de pagos.

Lo que espera Chris Wright… y Trump

Las proyecciones sobre el resurgimiento de la industria petrolera venezolana son altas desde el lado de la administración Trump. La última proyección de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) es que la producción de petróleo de Venezuela vuelva a ser de 1,2 millones de barriles por día a mediados de 2026, es decir, lo que producía antes de la imposición del bloqueo naval estadounidense en diciembre.

Tras el levantamiento parcial de sanciones y la autorización para que comerciantes como Vitol, Trafigura y Chevron exporten crudo venezolano, Pdvsa ha logrado revertir la mayoría de las reducciones de producción, alcanzando cerca de 1 millón de bpd en lo que va de 2026.

Lo cierto es que la participación de comerciantes extranjeros y el flujo de exportaciones han permitido desbloquear inventarios de crudo acumulado en tanques y buques tras las restricciones. Pero hasta el momento, el ascenso rápido de la producción proviene precisamente del desbloqueo de inventarios, no del aumento de la capacidad productiva real en un país que llegó a producir 3 millones de barriles varias décadas atrás.

Retos que quedan por delante

A pesar de las perspectivas más optimistas, la recuperación venezolana enfrenta importantes desafíos:

  • Infraestructura deteriorada: años de subinversión y mala gestión han dejado a la industria petrolera de Venezuela con equipos viejos y obsoletos.
  • Necesidad de inversiones millonarias: volver a producir a niveles competitivos y sostener crecimiento requerirá capital extranjero y confianza de los mercados.
  • Incertidumbre política y regulatoria: el entorno político local y las condiciones de inversión seguirán siendo factores clave para atraer grandes proyectos energéticos. Aunque se avanzó en la Ley de Hidrocarburos, el poder político y su continuidad genera temor para inversiones a largo plazo.

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