En Venezuela, la electricidad dejó de ser un servicio continuo para convertirse en una variable incierta. En estados del interior del país, los apagones pueden durar entre cuatro y ocho horas al día, pero en zonas como Falcón los cortes alcanzan hasta 12 horas continuas, según un informe de la organización Espacio Público.
La consecuencia es una vida fragmentada por la falta de energía: jornadas laborales interrumpidas, conectividad inestable, equipos dañados y una economía doméstica cada vez más dependiente de soluciones de emergencia como plantas eléctricas, UPS o baterías recargables.
Pero detrás de la rutina de los apagones surge una pregunta central que empieza a dominar el debate energético del país: ¿cuánto costaría realmente reconstruir el sistema eléctrico venezolano?
Un sistema que aún tiene capacidad, pero opera en colapso parcial
El diagnóstico de los especialistas apunta a una contradicción estructural, por que Venezuela no carece de infraestructura, sino de operatividad.
El ingeniero nuclear Leamsy Clemente sostiene que el país todavía conserva activos estratégicos clave, especialmente en generación hidroeléctrica.
“Tenemos el complejo hidroeléctrico más grande de América Latina y todavía hay plantas recuperables. El problema no es solamente técnico, sino financiero y de gestión”, afirmó en entrevista con Unión Radio.
Según su estimación, el sistema hidroeléctrico de Guri estaría operando entre 40% y 50% de su capacidad instalada. A esto se suma la situación de proyectos inconclusos como Tocoma, cuya construcción nunca fue completada pese a años de inversión.
Clemente sostiene que, con inversiones focalizadas y asistencia técnica, el país podría recuperar entre 14.000 y 15.000 megavatios en aproximadamente un año. Ese volumen, afirma, sería suficiente para estabilizar parcialmente el sistema y reducir de forma significativa los apagones programados.
El costo real de recuperar la electricidad en Venezuela
Sin embargo, otros especialistas consideran que la magnitud del problema es mucho más profunda y costosa. Por ejemplo, el ingeniero electricista Arturo Arenas advierte que la transformación del sistema eléctrico venezolano no puede limitarse a reparar plantas de generación.
“El sistema no solo requiere recuperación de generación. Hay que modernizar transmisión, distribución, subestaciones, sistemas de control y capacidad operativa”, explicó.
Su estimación ubica el costo de reconstruir el sistema eléctrico nacional, pasando de una red de baja confiabilidad a una de alta confiabilidad, entre 15.000 y 40.000 millones de dólares.
Además del componente financiero, Arenas advierte que el proceso podría tomar entre cinco y quince años, dependiendo del nivel de inversión, planificación y estabilidad institucional.
Apagones que ya son parte de la vida cotidiana
Mientras el debate técnico y financiero avanza, la realidad cotidiana sigue marcada por la incertidumbre eléctrica. El reporte de Espacio Público permite dimensionar el alcance actual de los apagones regionales:
- En Zulia, periodistas reportan cortes diarios de hasta seis horas sin horario definido.
- En Falcón, los apagones alcanzan hasta 12 horas continuas.
- En Barinas, se registran entre seis y ocho horas diarias, con hasta tres cortes en un mismo día.
- En Carabobo, los racionamientos rondan las seis horas consecutivas.
- En Monagas, los cortes diarios superan las cinco horas continuas desde hace semanas.
- En Anzoátegui, los apagones pueden ocurrir varias veces durante la noche y madrugada.
La ausencia de información oficial agrava el problema. Aunque el gobierno activó en marzo un “Plan Especial de Ahorro Energético” por 45 días, no existen cronogramas públicos de racionamiento ni datos transparentes sobre la capacidad real de generación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
El costo invisible de los apagones
La crisis eléctrica ya no solo se mide en horas sin servicio. También implica un costo económico silencioso para hogares, empresas y trabajadores.
El informe de Espacio Público describe cómo los ciudadanos deben invertir constantemente en mini UPS, plantas eléctricas, protectores de voltaje, baterías y sistemas de respaldo que terminan dañándose por las fluctuaciones eléctricas.
En muchos casos, los periodistas consultados reportan gastos recurrentes de entre 35 y 300 dólares en equipos para poder trabajar durante los apagones.
El nuevo interés de Estados Unidos en la red eléctrica venezolana
En medio de este escenario, Estados Unidos anunció recientemente conversaciones con autoridades venezolanas para impulsar un plan de recuperación del Sistema Eléctrico Nacional.
El encargado de negocios estadounidense en Venezuela, John Barrett, informó que la administración de Donald Trump trabaja junto con funcionarios venezolanos en un esquema de cooperación enfocado en restaurar un suministro eléctrico “confiable”.
Aunque no se conocen detalles sobre financiamiento ni cronogramas, el anuncio refleja el peso estratégico que tiene la recuperación eléctrica para cualquier proceso de estabilización económica venezolana.