El Gobierno de Venezuela informó este sábado que mantiene una vigilancia epidemiológica reforzada en puertos y aeropuertos del país tras la alerta emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo (RDC).
A través de un comunicado, el Ministerio de Salud indicó que el sistema sanitario venezolano actualizó protocolos y mantiene activo el Plan Nacional de Preparación y Respuesta, siguiendo lineamientos internacionales para contener posibles riesgos de propagación.
La decisión ocurre luego de que la OMS elevara de “alto” a “muy alto” el nivel de riesgo nacional del brote en la RDC, debido al rápido aumento de casos sospechosos y fallecimientos asociados al virus.
Según el organismo internacional, el brote ya acumula cerca de 750 casos sospechosos y al menos 177 muertes bajo investigación epidemiológica, aunque los casos confirmados por laboratorio siguen siendo considerablemente menores.
Qué medidas anunció Venezuela
El Ministerio de Salud señaló que las autoridades reforzaron los controles epidemiológicos en terminales aéreos y marítimos, considerados puntos estratégicos para la detección temprana de enfermedades infecciosas importadas.
Además, exhortó a las personas que planeen viajar a zonas afectadas a mantener medidas preventivas básicas, como evitar contacto con personas sintomáticas, reforzar el lavado frecuente de manos y acudir de inmediato a centros asistenciales ante síntomas como fiebre o malestar general.
Las autoridades también aseguraron que continuarán ofreciendo información oficial sobre la evolución de la situación epidemiológica internacional.
La preocupación internacional por el brote
La OMS declaró recientemente que el brote de ébola provocado por la variante Bundibugyo constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional.
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la epidemia “se propaga rápidamente” dentro de la RDC y enfrenta dificultades para ser contenida debido a conflictos armados, limitaciones sanitarias y problemas de acceso en las regiones afectadas.
Aunque el riesgo global sigue siendo catalogado como “bajo”, la OMS mantiene vigilancia sobre posibles contagios internacionales, especialmente luego de confirmarse casos vinculados al brote en Uganda y evacuaciones médicas de ciudadanos extranjeros expuestos al virus.
El ébola es una enfermedad viral grave que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas y puede causar fiebre hemorrágica severa. Algunas cepas tienen tasas de mortalidad elevadas y requieren medidas estrictas de aislamiento y rastreo epidemiológico.