«Tuvimos averías en el material informático y programas que conllevaron a un tráfico pesado y una congestión de nuestra red», explicó a la AFP un portavoz de la compañía en un correo electrónico.
Esta congestión «provocó desconexiones de clientes», explica la nota, añadiendo que la compañía identificó «rápidamente» la causa del incidente, «aisló el equipo defectuoso y reinició el programa».
«El servicio está completamente restaurado», aseguró.
Horas antes, observadores del mercado mundial, en Londres, Singapur o Nueva York, se quejaron a través de Twitter de la súbita interrupción del servicio.
«Yo misma soy incapaz de conectarme al terminal», confirmó por la mañana una empleada de Bloomberg.
Los terminales de Bloomberg, que conectan las cotizaciones de las plazas financieras de todo el mundo, dan las cotizaciones de ciertos productos (materias primas, tasas de cambio, productos derivados, etc.) y las últimas noticias económicas. Son instrumentos de trabajo esenciales para las salas de mercado.
-Una avería rarísima para Bloomberg-
«Bloomberg, habitualmente sinónimo de fiabilidad, sufrió problemas técnicos por la mañana, lo que tuvo como consecuencia que los volúmenes de intercambios estuvieran un poco por debajo de lo normal en el comienzo de la sesión«, señaló Alastair McCaig, analista del la firma de corretaje en línea IG, basada en Londres.
Ese problema técnico afecta «a todo el mundo», acotó René Defossez, de la firma Natixis, con sede en Londres, que elabora diariamente modelos que le permiten elaborar sus previsiones. Éstos «funcionan con los datos de Bloomberg, es decir que es un verdadero problema», dijo.
Bloomberg no es el único actor del mercado de datos financieros, y los banqueros tienen la posibilidad de recurrir, por ejemplo, a las pantallas de Thomson-Reuters.
Pero los clientes de Bloomberg pagan un abono anual importante para tener acceso inmediato a una cantidad de datos financieros sobre las cotizaciones bursátiles, las tasas de cambio o los precios del petróleo. Y algunos de ellos efectúan incluso sus transacciones a través los terminales de Bloomberg.
«Los que trabajan con los inversionistas estadounidenses prefieren también Bloomberg», explica Xavier de Villepion, vendedor de acciones de la firma HPC, basada en París.
Los actores de los mercados financieros son cada vez más vulnerables a los problemas técnicos.
Se puede tratar de verdaderas averías informáticas, como la de mayo de 2012 que convirtió en un fiasco la entrada en bolsa de Facebook, o la que obligó a la plataforma de intercambios electrónicos Nasdaq a suspender todas las cotizaciones durante tres horas en agosto de 2013.
Sin embargo, la amenaza de ciberataques ha pasado a ser cada vez más fuerte, como lo demuestra la ofensiva realizada a principios de mes contra el canal internacional francófono TV5-Monde por piratas que reivindicaron su pertenencia al grupo yihadista Estado Islámico (EI), que impidió la difusión de sus programas durante varias horas.
Pocos días después, otro ataque tuvo por blanco el portal de uno de los principales periódicos belgas en francés, Le Soir
-Twitter disparó las alarmas-
Reino Unido aplazó el viernes una venta de papeles del Tesoro, luego de que las operaciones globales con bonos se vieran afectadas por una caída de sistemas del proveedor de noticias y precios del mercado Bloomberg, informó la agencia Reuters.
La situación también generó un desplome en el volumen de transacciones de futuros de la deuda alemana.
De acuerdo con Reuters fueron las redes sociales las primeras en informar que los sistemas de Bloomberg quedaron suspendidos cerca de las 7:20 GMT y las pantallas estuvieron apagadas durante buena parte de las dos horas posteriores, dijeron operadores de mercado.
Bloomberg LP publicó en Twitter: «Actualmente estamos restaurando el servicio a aquellos clientes que fueron afectados por el tema de la red hoy (viernes) y estamos investigando la causa».
La Oficina de Administración de la Deuda de Gran Bretaña había planificado una venta habitual de notas del Tesoro por 3.000 millones de libras esterlinas ($4.500 millones).
El impacto de la suspensión también fue percibido en los mercados de renta fija.
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