Publicidad

#Pelo

Donde hay pelo, hay alegría... ¿O no?

El hombre nuevo se siente cómodo exhibiendo su pecho peludo por doquier. Su atuendo de piel y pelos, puede venir acompañado de una panza cervecera y unos abultados "pectorales" de grasa, una mullida silueta que los sabios bautizaron como "cuerpo de papá". Ser todo un peluche ya no representa un problema para el macho del siglo XXI, y es que atrás quedaron los cuerpos bronceados, perfectamente depilados y engrasados con aceite Mennen, que eran sellados al vacío en una diminuta y fosforescente tanga para pasar un día en la playa, jugando raqueta en la orilla y posando bajo el sol.

Con las greñas falsas

Hay mucho que ver en una tienda de pelucas. Desde luego, son piezas de cabello postizo lo que se vende, pero se trata de una mercancía muy variada; y casi todo el inventario merece ser visto. Y tocado

Publicidad