Los puentes de París caen de amor
En otras épocas se cantaba "París se quema. Se quema París". Ahora no es el fuego lo que amenaza la belleza de la Ciudad Luz. Es Cupido. Ciento, miles, millones de enamorados se pavonean agarrados de manos por las calles de piedra. Todas, sin embargo, conducen a un mismo destino: un puente para encadenar y jurarse amor hasta la eternidad