Selección Nacional

Dudamel hasta el 2022: La lógica vuelve a ganar el pulso

Un mes y una semana. Ese fue el tiempo en el que la Federación Venezolana de Fútbol aseguró los recursos necesarios para mantener a Rafael Dudamel en el cargo. Aquella advertencia que soltó en rueda de prensa el seleccionador nacional el primer día de septiembre pasado ( “Si hoy terminara la eliminatoria de Rusia, hoy terminaría mi ciclo, (…) pero hay tiempo para nosotros trabajar y seguir construyendo con nuestra prioridad que es la selección nacional y ellos (los dirigentes) poder conseguir todo lo que garantice no solamente el cuerpo técnico sino también todo el plan de trabajo que hemos compartido con ellos”) ha concluido con un final feliz. Feliz para él, que aseguraba que su mente estaba puesta en continuar al mando, y más que necesario para la Vinotinto, desde el punto de vista de la lógica.

Los espejismos de la Vinotinto

La selección nacional hizo historia en la Copa América Centenario de 2016, pero sus luces aún siguen sin poder sostenerse en el tiempo y con el suficiente fulgor para hacer frente a sus pares latinoamericanos o para, de verdad, aspirar competir en un Mundial. Rafael Dudamel parece tener el diagnóstico claro. ¿Podrá espantar el adagio de que la Vinotinto juega como nunca y pierde como siempre?

Baroja: ¿Culpable o víctima del caos?

La vulnerabilidad en cuanto a personalidad es precisamente la principal característica que no parece haber convencido a Dudamel: la poca jerarquía y ascendencia de control sobre el grupo defensivo que mostró Baroja en la Selección.