«El piloto presente en la cabina utilizó el piloto automático para emprender el descenso hacia una altitud de 100 pies (30 m), y luego, varias veces durante el descenso, modificó el piloto automático para aumentar la velocidad del avión en descenso», indicó el viernes la Oficina de Investigaciones y Análisis de la aviación civil francesa (BEA).
El análisis de la primera caja negra, la que registra las conversaciones y los ruidos en la cabina de pilotaje, encontrada poco después de la catástrofe, había llevado a sospechar que Lubitz decidió suicidarse y arrastrar con él a la muerte a los otras 149 personas que se encontraban en el avión.
La BEA no aporta elementos suplementarios, pero precisa que sus «trabajos continúan para establecer el desarrollo factual preciso del vuelo».
