El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió el lunes 27 de julio una declaración en la que se compromete a no sancionar ni tomar medidas administrativas contra los bancos e instituciones financieras que presten sus servicios a los venezolanos que aún residen en Venezuela.
Estados Unidos indicó que la decisión se toma para facilitar la recuperación económica y la estabilidad financiera en Venezuela, «incluidos los esfuerzos para proporcionar ayuda humanitaria y asistir en la reconstrucción tras los recientes terremotos».
El documento indica que la Red de Aplicación de la Ley contra los Delitos Financieros (FinCEN) se compromete a no tomar ninguna medida de supervisión, «incluyendo citar una violación de la ley, ni a emprender ninguna acción de cumplimiento contra ninguna institución financiera estadounidense relacionada con los requisitos BSA como resultado de proporcionar servicios financieros autorizados en Venezuela».
BSA son las siglas de la Bank Secrecy Act (Ley de Secreto Bancario) y la misma exige a los bancos de EE.UU. el reporte de operaciones sospechosas, dinero en efectivo, el resguardo de registros, entre otras cosas.
¿Cómo beneficia esto a los venezolanos y hasta cuándo?
La declaración indica que esta política estará vigente desde el 27 de julio de 2026 hasta el 29 de enero de 2027.
Uno de los principales beneficios de esta decisión es que se disminuye el riesgo de que bancos estadounidenses congelen transacciones por temor a multas o el rechazo de operaciones financieras válidas.
Algo que resalta de la declaración es que complementa la Licencia General No. 60 (GL 60) y la Licencia General No. 57 (GL 57) de la OFAC, destinadas a la ayuda humanitaria, recuperación económica y reconstrucción tras terremotos en el país.