«Para evitar que estos grupos provoquen más violencia (…) he decidido retirar temporalmente los proyectos de ley y abrir un gran debate, invitar a un gran debate nacional» sobre estas iniciativas, declaró Correa en un mensaje a la nación.
Desde hace una semana, Correa encara fuertes protestas que exigen su salida del poder en rechazo a un proyecto de ley para la «redistribución de la riqueza», que prevé un aumento del impuesto a las herencias.
En respuesta a esas manifestaciones, el mandatario desafió el lunes a la oposición -algunos de cuyos dirigentes lideran las movilizaciones- a revocarle el mandato en un referendo.
El mandatario enfrentó el rechazo de grupos económicos y de clase alta y media por este proyecto de ley y de otras iniciativas económicas que consideran son un castigo al éxito económico y al patrimonio familiar.
La iniciativa sobre las herencias, que debería ser aprobada en julio por el Congreso de mayoría oficialista, detonó la ira de miles de ecuatorianos que protestan desde hace una semana.
Alcaldes y líderes opositores se sumaron a la protesta, que según Correa responde a una «conspiración en marcha» para sacarlo del gobierno. El oficialismo también movilizó a sus simpatizantes.